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OSCAR CHÁVEZ EL CAIFÁN MAYOR CANTARÁ A SU PÚBLICO DESDE EL INFINITO
Oscar Chávez nació en la colonia Portales de la Ciudad de México, y su niñez y adolescencia transcurrió en la colonia Santa María la Ribera. Posteriormente, se mudó a la colonia Roma Sur, donde residió hasta el último minuto de su vida. Inicialmente labor como empleado bancario, pero al sentirse atraído por las artes escénicas, estudió año y medio en la academia del actor Seki Sano; su primera obra de teatro fue en 1958, titulada A ritmo de juventud, dirigida por Enrique Lizalde. En 1960, ingresó a la Escuela Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBAL), sitio en donde tomó clases con profesores como Salvador Novo, Emilio Carballido, Pilar Souza y Sergio Magaña, entre otros. En 1961 se inscribió en Radio Universidad (XEUN) como actor-locutor y productor de programas de radio-drama. En el año 1962, inicia su carrera como músico, investigador e intérprete de música popular mexicana, por iniciativa de la investigadora Lilian Mendelssohn, quien vio en Chávez un estilo singular de revaloración de piezas mexicanas antiguas. Ella lo contactó con la disquera Polydor, misma que grabó su primer álbum Herencia lírica mexicana, con el músico José González Márquez. El éxito de la grabación motivaría a Polydor a grabar un segundo volumen bajo la misma temática.
Como director de teatro, sus primeras obras fueron Un hogar sólido y Ventura Allende, ambas de Elena Garro, en 1963. Su labor en la música prosiguió y también su actividad teatral; dentro de la misma, trabajó con el director de teatro y de cine Juan Ibáñez, quien lo invitó a incursionar en el cine con su película Los Caifanes, en 1966, al lado de Julissa, Enrique Álvarez Félix, Sergio Jiménez, Ernesto Gómez Cruz y Eduardo López Rojas, entre otros. La cinta fue exitosa y aumentó la fama de sus actores, hecho que benefició a Chávez para consolidarla tanto en el teatro como en la música.
Formó parte del Movimiento de 1968 en México junto a otros artistas como Los Nakos y Los Folkloristas, interpretando canciones en las protestas y manifestaciones en apoyo a esa causa. Dicha participación quedó consignada en el documental El grito, México 1968, de Leobardo López Arretche, en donde apareció cantando en la Ciudad Universitaria de la UNAM.9 El movimiento estudiantil cambió sus motivaciones artísticas inclinándolo por la composición e interpretación de canciones de protesta, de contenido social y político.
Tal viraje llevó a Chávez a incursionar en la composición e interpretación de canciones de parodia políticas haciendo el primer álbum de cinco de Parodias políticas, del cual grabó el primero de la serie en el Teatro Blanquita en 1970. También inició espectáculos de cabaret en sitios de la Ciudad de México como La Tasca y Café Colón con contenidos de crítica política al gobierno de entonces. Su participación activa por la conformación fallida del Sindicato de Actores Independientes, un sindicato distinto a la Asociación Nacional de Actores (ANDA) que se encontraba aliado al Partido Revolucionario Institucional, provocaría que en represalia sus oportunidades de trabajo como actor desaparecieran, como era de esperarse con amenazas y represalias a quien lo contratara.
El año anterior lo saludé por última vez en la Cineteca Nacional al concluir un ciclo de películas extranjeras, comentamos lo referente al éxito de sus interpretaciones ante su público que acudía a escucharlo al Auditorio Nacional cuando se presentaba y por supuesto aludimos el tema de la triunfadora película “Los Caifanes”, acompañado por otros actores desaparecidos: Enrique Álvarez Félix, Sergio Jiménez y Eduardo López Rojas. Oscar Chávez, continuarás con tus composiciones e interpretaciones por siempre en el infinito. De

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