Suicidio, problema salud pública debe ser detenido y atenderse

El suicidio va en aumento y golpea en mayor medida al grupo de jóvenes de 18 a 29 años; entre la población de 10 años y más, cinco por ciento declararon haber pensado, en alguna ocasión, en quitarse la vida
Es un problema de salud pública que debe detenerse; es urgente que los gobiernos se comprometan para que en sus agendas el tema sea predominante y no se deje de lado; en 2020, en México fallecieron, por esta causa, siete mil 818 personas, las cuales se fueron sin tener alternativas. Nuestra obligación como servidores públicos es ofrecer herramientas que permitan una mejor mirada hacia el futuro, expresó Elizabeth Mateos Hernández, legisladora del Congreso de la Ciudad de México.
En el marco del Día Mundial de Prevención del Suicidio 2022, la coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres Demócratas hizo un llamado a las instancias correspondientes para que implementen y promuevan acciones para evitar llegar a este lamentable fin, ya que de acuerdo a Inegi, para 2020, del total de fallecimientos en el país (1 069 301), 7 818 fueron por lesiones autoinfligidas, es decir, 0.7% de las muertes y una tasa de suicidio de 6.2 por cada 100 000 habitantes, superior a la registrada en 2019 de 5.6.
Desafortunadamente -dijo- la tasa de suicidios va en aumento y golpea en mayor medida al grupo de jóvenes de 18 a 29 años, ya que se presentaron 10.7 decesos por esta causa por cada 100 000 jóvenes. Para 2018, dice Inegi, de la población de 10 años y más, 5% declararon tener pensamientos suicidas.
La prevención del suicidio debe ocupar un lugar principal en las agendas gubernamentales, así como el compromiso real de promover acciones que permitan contar con herramientas que den una esperanza de vida y con ello impedir que se llegue a las lesiones autoinfligidas o los pensamientos suicidas de las personas, destacó.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud y a la Organización Mundial de la Salud, recordó, el tema para conmemorar este DMPS 2022: Crear esperanza a través de la acción, aboguemos por ello, por crear esperanzas para un mejor futuro, para una mejor calidad de vida de nuestros niños, niñas, jóvenes y adultos.
El suicidio no es un juego, es real que las personas vean alterada su salud por estrés, ante la incapacidad de hacer frente a una situación abrumadora, sentir desesperanza, impotencia, tristeza. Las alteraciones a la salud pueden ser perjudiciales si no son atendidas a tiempo, no los dejemos solos, aprendamos a escuchar y actuar en consecuencia, finalizó Elizabeth Mateos.

Comentarios