Se cumplen 16 años de la balacera en la garita de Acapulco. Marco violencia

Era un 27 de enero de 2006 y las 02:30 de la tarde, cuando ráfagas de fusiles de asalto AK-47 conocidos como "Cuernos de Chivo" y AR-15, así como de armas automáticas, rompió el silencio en esta populosa colonia, que hace entronque con la avenida Farallón del Obispo, que movilizó a las distintas corporaciones policiacas y de las Fuerzas Armadas.
Cuatro sicarios muertos y heridos, cuatro policías y tres civiles fue el saldo que arrojó el hecho violento que para muchos, marcó el antes y después en el tema de la violencia en el puerto.
En ese entonces Acapulco era gobernado por el hoy senador Félix Salgado Macedonio, padre de la también hoy gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
De acuerdo a El Sol de Acapulco, este enfrentamiento armado inició cuando en un convoy de camionetas cerradas de la marca Jeep viajaban hombres provistos de armamentos de grueso calibre y granadas de fragmentación, en sentido de La Cima al Centro de la ciudad.
De acuerdo a las líneas firmadas por Celso Castro, hay varias versiones que tratan de descifrar el origen del cruento enfrentamiento entre sicarios y policías, pues versiones de los testigos presenciales de los hechos contradicen la oficial, los primeros aseguran que se trató de una persecución entre grupos rivales y las autoridades que todo se derivó porque el convoy fue interceptado por policías preventivos.
En medio de todo este mar de contradicciones, lo cierto es que los ocupantes de una camioneta tipo Liberty se les marcó el alto por circular a exceso de velocidad por elementos de la Policía Municipal, quienes se identificaron como efectivos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), pero hubo una discusión y esto provocó el tiroteo, cuando les dispararon a los uniformados, hiriendo de gravedad a uno de los mandos.
Esto desató el infierno, pues se produjo el enfrentamiento que hizo resonar el tableteo de los rifles de asalto y gritos de integrantes de ambos bandos, que en el transcurso de los minutos cobró las primeras dos víctimas, al incendiarse la camioneta y sus ocupantes cayeron abatidos, uno quedó en el Interior del vehículo con su rifle AK-47 sobre las piernas y una granada de fragmentación en su mano.
El segundo cuerpo que estaba tirado sobre el asfalto estuvo a punto de cocinarse, al incendiarse la camioneta, pero fue arrastrado y se apagó el fuego que consumía sus ropas, en tanto el tiroteo cobró intensidad y otro sicario más cayó en el intercambio de disparos, quedando medio cuerpo fuera de la camioneta que conducía y que quedó a un costado de la iglesia de la Garita.
tro pistolero más cayó herido, pero un policía perteneciente al desaparecido grupo Relámpago, que fue captado en video, se acercó y le disparó en dos ocasiones a la cabeza, privandolo de la vida. Este elemento días después fue decapitado, su cabeza junto a la de otro sujeto fue dejada frente a una oficina del gobierno del estado con una cartulina que decía: "Para que aprendan a respetar".
Esto marcaría a la postre el sello característico de las narcoejecuciones y el desmembramiento de cuerpos, que hasta la fecha prevalece en Acapulco, en esta guerra abierta entre grupos rivales del crimen organizado y policías.

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