Restaurar confianza en la FGJCDMX Bertha M. Alcalde Luján sea en una Fiscal de Hierro y abatir criminales

BLAS A. BUENDÍA. …………………………………..
La primera consigna que tiene como operación inmediata —como se diría en el argot del parlamentarismo mexicano, “un punto de acuerdo de urgente y obvia resolución”—, es la restauración de la confianza en sociedad de sus instituciones, como es el caso de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, que comandará la licenciada Bertha María Alcalde Luján.
Así lo planteó el Observatorio Jurídico de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, que si bien aplaudió la designación de la esta abogada por parte de la jefa de gobierno, Clara Brugada, millones de ciudadanos esperan extraordinarias actuaciones de este nuevo personaje en la política de la prevención del delito, transformándose en una Fiscal de Hierro.
Claro está, apuntó, esta gestión que inicia la nueva fiscal General de Justicia de la Ciudad de México, la licenciada Bertha María Alcalde Luján, va a encontrar una fuente caudalosa de injusticias, abusos de poder, incorrectas interpretaciones del Código Penal, reclamaciones, agravios a la ciudadanía, arbitrariedades, tráfico de influencias, corrupciones, procacidades a la justicia y miles de etcéteras, las cuales los ciudadanos de la ciudad seguirán a través de los medios de comunicación y redes sociales, enterándose de combatir la negatividad como una institución cancerígena.
A la nueva fiscal, subrayó, alguien le tiene que informar que por desventura la justicia que debe procurarse en la capital, se encuentra invadida por poderosísimas mafias de funcionarios y agentes del ministerio público, los cuales obtienen millonarias ganancias por actos de corrupción derivadas de la injerencia de políticos, servidores públicos y abogados sin escrúpulos que previamente obtienen acuerdos para desviar la ley a favor del crimen organizado.
Pero todavía hay más. En este cinturón de corrupción quedan pálidas ante el caso de Regina Seemann Audiffred y sus tres menores hijos. Esa madre denunció ante la fiscalía a su ex cónyuge Guillermo Sesma de violencia familiar y abuso, así como una larga lista de aberrantes conductas antisociales que dañaron la integridad emocional de sus infantes.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, ante cuestiones de tal magnitud, trató de evitar esa investigación y procedió ipso facto el buscar encarcelarla. El malhechor familiar, utilizando todo el poder de sus influencias, finalmente acusó a la “víctima” y se procedió ejecutar una fulminante celeridad para judicializar a la pobre mujer.
La actuación por corrupción de funcionarios públicos de la señalada institución, además, emitió una alerta AMBER a solicitud y capricho del verdadero infractor de la ley penal.
Los actos de abuso de poder y tráfico de influencias en el referido caso, han puesto a la justicia en una seria dubitación, sentenció la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México.
“Hay ofensas políticas y jurídicas que la licenciada Bertha María Alcalde Luján en su carácter de Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México no deben, ni tienen que sean desatendidas, mucho menos ignoradas”, ¡es cuanto!, puntualizó el Ateneo que encabeza el abogado penalista Alberto Woolrich Ortiz.
Procacidades a la justicia
Entre la barra de abogados se consultó del porqué, y cómo se debe de ejecutar, al considerar a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ser una operadora de una fuente caudalosa de injusticias, abusos de poder, incorrectas interpretaciones del Código Penal, reclamaciones, agravios a la ciudadanía, arbitrariedades, tráfico de influencias, corrupciones, procacidades a la justicia y miles de etcéteras.
Coincidieron en señalar que, si bien esta Fiscalía enfrenta graves cuestionamientos sobre su desempeño y ética, para abordar estos problemas, es fundamental implementar cambios estructurales y de políticas.
Reformas necesarias:
—Fortalecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas: Implementar mecanismos efectivos para garantizar la transparencia en las investigaciones y procesos judiciales.
—Revisión y actualización del Código Penal: Asegurar que las leyes sean justas, equitativas y se ajusten a los estándares internacionales de derechos humanos.
—Capacitación y profesionalización del personal: Garantizar que los fiscales y personal de la Fiscalía reciban capacitación adecuada para manejar casos de manera imparcial y eficiente.
—Mecanismos de participación ciudadana: Establecer canales efectivos para que los ciudadanos puedan reportar irregularidades y participar en la toma de decisiones.
Ejecución de reformas:
—Colaboración con organizaciones civiles y expertos: Trabajar con organizaciones de la sociedad civil, expertos en justicia y derechos humanos para diseñar e implementar reformas efectivas.
—Apoyo político y financiero: Garantizar el apoyo político y financiero necesario para implementar las reformas y mantener la independencia de la Fiscalía.
—Seguimiento y evaluación: Establecer mecanismos de seguimiento y evaluación para garantizar que las reformas se implementen de manera efectiva y se ajusten a las necesidades de la ciudadanía.
Es fundamental que se aborden estos problemas de manera integral y sostenida para restaurar la confianza en la Fiscalía y garantizar que se haga justicia en la Ciudad de México, para finalmente, ser un ejemplo que consolide una política de prevención del delito.
Una quimera…
Aun siendo una quimera, la pérdida de confianza en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) se debe a una combinación de factores. A continuación, se presentan algunos de los motivos más destacados:
Factores que contribuyen a la pérdida de confianza
—Falta de transparencia y rendición de cuentas: La FGJCDMX ha sido criticada por no ser lo suficientemente transparente en sus investigaciones y procesos judiciales, lo que ha generado desconfianza entre la ciudadanía.
—Impunidad y falta de resultados: La percepción de que la FGJCDMX no ha logrado resolver casos de manera efectiva y que los culpables no han sido castigados adecuadamente ha contribuido, viene a significar una extraordinaria pérdida de confianza en dicha institución.
—Corrupción y tráfico de influencias: Las acusaciones de corrupción y tráfico de influencias dentro de la FGJCDMX han dañado la confianza de la ciudadanía en la institución.
—Falta de independencia y autonomía: La percepción de que la FGJCDMX no es lo suficientemente independiente y autónoma en sus decisiones y acciones, mantiene una acelerada desconfianza entre la ciudadanía.
—Maltrato y desprecio a las víctimas: La falta de atención y respeto hacia las víctimas de delitos y sus familias, ha sido un tema recurrente de crítica hacia la FGJCDMX.
—Ineficiencia y burocracia: La percepción de que la FGJCDMX es ineficiente y burocrática en sus procesos y procedimientos, ha contribuido a la pérdida de confianza.
—Falta de comunicación efectiva: La falta de comunicación efectiva entre la FGJCDMX y la ciudadanía ha generado suspicacia y ha dificultado la comprensión de los procesos y decisiones de la institución.
Consecuencias de la pérdida de confianza
La pérdida de confianza en la FGJCDMX ha tenido varias consecuencias, incluyendo:
—Una mayor percepción de inseguridad y desconfianza en las instituciones del Estado.
—Una disminución en la colaboración y cooperación entre la ciudadanía y la FGJCDMX.
—Una mayor dificultad para resolver casos y combatir la delincuencia.
—Una erosión de la legitimidad y la autoridad de la FGJCDMX.
Soluciones para recuperar la confianza
Para recuperar la confianza en la FGJCDMX, es necesario implementar cambios significativos, incluyendo:
—Aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en los procesos y decisiones de la institución.
—Fortalecer la independencia y la autonomía de la FGJCDMX.
—Mejorar la comunicación efectiva entre la FGJCDMX y la ciudadanía.
—Aumentar la eficiencia y la eficacia en los procesos y procedimientos de la institución.
—Proporcionar atención y respeto adecuados a las víctimas de delitos y sus familias.
Frente a esta serie de disyuntivas, las instituciones tripartidas (GCDMX, FGJCDMX y el pleno del Congreso de Donceles y Allende), deben puntualmente atender las secuelas de la inseguridad de la Gran Ciudad, porque de seguir con ese cáncer mediático de la Omisión gubernamental, lo único que generará no solo desconfianza de la ciudadanía, sino alentar que las bandas criminales sigan actuando con toda impunidad.
Y sí podrá, por Bertha María Alcalde Luján será fiscal General de Justicia de la Ciudad de México para un periodo de cuatro años, tras ser electa ante el Congreso capitalino y el Consejo Judicial Ciudadano.

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