Respalda diputada Elizabeth Mateos acceso a vivienda sin discriminación
- 10 ago 2025
- 2 Min. de lectura

Durante la discusión del dictamen para reformar el artículo 4 de la Ley de Vivienda para la Ciudad de México, en materia de no discriminación, la diputada Elizabeth Mateos Hernández (MORENA) reconoció que esta propuesta responde a una realidad que muchas familias enfrentan todos los días: la dificultad para acceder a una vivienda por el sólo hecho de tener hijas o hijos pequeños o convivir con un animal de compañía.
Destacó que en la Ciudad de México, según datos del INEGI, más del 50 por ciento de los hogares tienen animales de compañía, y que más de un millón de niñas y niños habitan en esta capital. “Son parte de nuestra vida cotidiana, de nuestra comunidad, y no deberían enfrentar condiciones desventajosas al momento de buscar un hogar”, expuso.
Durante la sesión de la Comisión de Vivienda del Congreso capitalino en la que se aprobó este dictamen que busca prohibir explícitamente la discriminación en el acceso a la vivienda contra personas que cohabiten con infancias o animales de compañía, se indicó que el derecho a una vivienda es un derecho humano fundamental, que no debe verse limitado por sus condiciones de convivencia.
El presidente de esta comisión, diputado César Emilio Guijosa Hernández (MORENA), indicó que la reforma presentada por la diputada Diana Barragán Sánchez (PT) fortalece el marco legal en materia de vivienda y combate formas de discriminación que afectan a las familias que cohabitan con infancias o seres de compañía.
Cabe señalar que durante la anterior legislatura la diputada Elizabeth Mateos presentó una iniciativa similar para reformar el Código Civil, en atención a la dificultad para acceder a una vivienda que enfrentan familias con hijos pequeños o animales de compañía.
“Este dictamen no busca señalar culpables, sino ofrecer claridad jurídica y un marco legal que promueva la inclusión y la equidad. Sabemos que cada persona propietaria de un inmueble tiene derechos y preocupaciones legítimas, pero también sabemos que el acceso a la vivienda no puede estar condicionado por prejuicios o generalizaciones”, afirmó.
“Una vivienda es el espacio donde una familia se siente segura, donde se cuidan unos a otros, donde se crían hijos, se protegen afectos y se construye comunidad. Negarle ese espacio a alguien por su forma de vida, por tener hijos o por convivir con un ser sintiente, es cerrar la puerta al bienestar, y nuestra labor como Congreso no es cerrar puertas, sino abrirlas para todas y todos por igual”, concluyó.

Comentarios