Recorte a Pemex ayuda al balance público febrero, pero afecta inversión

El semáforo de las finanzas públicas señala una mejoría en el balance del Gobierno respecto a febrero del año anterior. La diferencia entre los ingresos y el gasto presupuestario resultó en un déficit por 70 mil millones de pesos (mmdp), que es una reducción de 37.5% (42.1 mmdp) en términos reales frente al año anterior.
La principal razón de que disminuyera el déficit público fue el recorte de 56.2% (76.4 mmdp) en el gasto de Pemex respecto al año pasado. Durante el primer bimestre, el gasto programable de la petrolera fue de tan sólo 59.7 mmd. Se trata del nivel más bajo en términos reales desde el año 2007 y la primera vez que, en febrero de los últimos 14 años, su gasto se encuentra por debajo de los 100 mmdp.
El recorte en el gasto de Pemex fue mayor a lo que se había programado para el mes. Si bien se tenían calendarizados 87.5 mmdp, que ya era menos que en 2025, se recortó un 32% (27.82 mmdp) adicional. Si se hubiera cumplido con el calendario del gasto, el déficit público habría sido 13% menor y no 37.5% como sucedió. Por lo tanto, se puede adjudicar un 66% de la reducción del déficit en febrero al recorte en el gasto de Pemex.
El inconveniente es que tal rebaja en el gasto de la petrolera fue vía inversión física, y los recortes en este rubro impactan en la capacidad productiva de la empresa y en el potencial de crecimiento económico del país.
El gasto en inversión física de Pemex fue de tan sólo 21 mmdp. Se trata de una reducción real del 78% (74.5 mmdp) frente a febrero del año anterior y es el nivel más bajo desde 2007. Como resultado, el gasto total del Gobierno en inversión física cayó a mínimos históricos, similares a lo observado en 2008.
Por el lado de los ingresos públicos, hay una disminución en el ritmo de crecimiento de la recaudación frente a años anteriores. Ello es consecuencia de un menor dinamismo económico y una caída de los ingresos petroleros.
Durante el primer bimestre, los ingresos totales del Gobierno llegaron a 1.4 billones de pesos, esto es 2% (28 mmdp) más que el año anterior. Sin embargo, es el mínimo ritmo de crecimiento en los últimos cuatro años.
Esto se debe a una caída en términos reales de 9.1% (13.7 mmdp) de los ingresos petroleros, que se ubicaron en 136.4 mmdp, la cifra más baja desde 2020. Por su parte, los ingresos tributarios aumentaron en tan sólo 2.6% (25.9 mmdp) en términos reales, insuficientes para amortiguar la caída de la renta petrolera. Es también el menor incremento en recaudación tributaria en cuatro años.
En síntesis, el resultado de las finanzas públicas durante el primer bimestre muestra una continuidad en la estrategia de estabilización de las finanzas públicas observado en 2025: recortar el gasto de inversión, para controlar el déficit público.
Tres hitos de las finanzas públicas 1. Los ingresos que aportó Pemex a la Federación sumaron 37 mmdp para febrero de 2026; pero el Gobierno le devolvió 43.3 mmdp vía transferencias. Así, el Estado terminó con pérdidas de 6 mmdp.
2. El gasto total en inversión física presenta una reducción de 44.9% frente al año anterior y se ubicó en 87.1 mmdp, el nivel más bajo para un febrero en 18 años.
3. El costo del pago de la deuda llegó a 157.2 mmdp en febrero: una disminución real de 6.4% (10.7 mmdp) desde el mismo mes de 2025.

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