Reconoce Rafael Guerra valor ético como libertad, solidaridad, empatía y justicia

La libertad, solidaridad, empatía y justicia, son los valores éticos que todo abogado e impartidores de justicia deben ajustarse a este código, en la defensa de quienes representan en los juicios procesales que se llevan al cabo en el Poder Judicial de la Ciudad de México, así como en el resto del país.
Lo anterior fue manifestado por el Doctor Rafael Guerra Álvarez durante la ceremonia de investidura de siete doctorados, grado Honoris Causa, por parte de la Universidad de América del Norte, donde llamó a los galardonados y a la comunidad del Poder Judicial de la capital de la República, a refrendar su compromiso en los valores de la libertad, solidaridad, empatía y justicia, extendiendo una mano solidaria a todas aquellas personas que acuden al amparo de la justicia.
Al hacer uso de la palabra a nombre de los nuevos doctorados, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez recordó que el goce de la libertad implica tener derechos, pero también tener deberes, por lo que llamó a la comunidad jurista a elegir responsablemente entre el bien y el mal, y entender la justicia como virtud, como medio, fin, propósito, conciencia, como causa individual y conquista social.
Ante el rector de la Universidad de América del Norte, doctor Heriberto Solís Medrano e integrantes del Comité de Honor y Mérito, el presidente magistrado Guerra Álvarez compartió con los presentes algunos recuerdos de su primer día de trabajo en el Poder Judicial. Señaló que “recibir esta distinción no significa para mí una gloria individual, representa la oportunidad de ser parte de una comunidad de valores, en lo que creo y me representan”.
Convocó a los presentes, doctorados y funcionarios del Poder Judicial a inspirarse en el amor al prójimo, “aquella sinergia de empatía y transparencia que no guarda otra intención que la generosidad y el deber cumplido”.
“Hay más trascendencia en lo que hacemos por reivindicar al hambriento y al desposeído, que lo que hacemos por acumular riqueza. Hay más mérito en ser amable, que en la soberbia; en el respeto que, en la arrogancia, y en la paciencia, que en la intransigencia”, expresó el magistrado presidente del TSJCDMX.
Como juez, magistrado, funcionario público y miembros de una familia judicial, soy el primero en decir que: juzgar al otro es perderlo y amar al prójimo implica entender sus circunstancias y su cultura.
Por ello, el también presidente de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (CONATRIB), llamó a los funcionarios que se desempeñan en el ámbito judicial a extender una mano solidaria a todas aquellas personas que acuden al Amparo de la Justicia, “en este caso, el Poder Judicial de la Ciudad de México, es una casa abierta para quienes necesitan que seamos solidarios”, subrayó.
Durante la ceremonia que se llevó a cabo en el Teatro Julio Prieto, del IMSS, el rector de la Universidad de América del Norte, doctor Heriberto Solís Medrano destacó que la investidura Honoris Causa, no solo es un grado, sin un reconocimiento de la extensión y profundidad que ha alcanzado el saber humano.
El doctor Heriberto Solís, acompañado de los integrantes del Comité de Honor y Mérito hizo entrega del máximo reconocimiento Honoris Causa a los Doctores Rafael Guerra Álvarez, Ricardo Javier Guiracocha Peralta, Ulises Lara López, Edmundo Sigfredo Rosales Holguín, Oscar Ruiz Vargas, Sheral Santiago Saltos y Ángel Enrique Tapia Vélez.
Los galardonados recibieron la distinción por su obra, trayectoria y contribución al bienestar de la sociedad en materias de administración, derecho, economía, medicina, política, sociedad y humanidades.

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