PESQUISA POLÍTICA

La violencia policiaca contra las mujeres, viola sus derechos constitucionales, humanos, representa impunidad e injusticia, y lejos de ser castigada es premiada por las autoridades que lo permiten.
Durante el Foro “Unidos Contra la Violencia de Género”, coordinado por la activista Elizabeth Tapia Silva, presidenta de “Colectivo de Mujeres, Casa de la Luna”, se pidió acabar con este flagelo que cada día se extiende a menores de edad.
El foro, inaugurado por el Senador Marti Batres y clausurado por la periodista, conductora de radio y televisión Fernanda Tapia, las ponentes denunciaron la serie de experiencias que en materia de violaciones a sus derechos humanos han vivido las mujeres en manos de la policía, principalmente de la Secretaria de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Explicaron que de los casos, los mismos diputados del Congreso de la Ciudad de México (CCDMX), han tenido pleno conocimiento, con nombre y apellido, y nada han hecho para castigar a los responsables.
Son muchas las promesas que hacen, palabras que solo sirven para “camaquear” a la ciudadanía, pero en los hechos, hasta ellos mismos atentan contra la violencia de género, cuando se ven afectados sus intereses económicos y políticos.
Las participantes al Foro, coincidieron en señalar la violencia de género, como un proceso de empoderamiento donde después de vivir presión y daño psicológico se atreven a denunciar.
Elizabeth Tapia, en su oportunidad dijo que el día seis de mayo fue privada de su libertad por más de quince policías, de la Policía Auxiliar, de la SSC, adscrita a la Delegación Coyoacán.
Aseguró que fue prácticamente “un secuestro a plena luz del día”, durante el semáforo rojo de la pandemia del Covid19, sin contar contra una orden de detención he inventado un delito, que hasta el momento no ha podido ser comprobado.
Elizabeth Tapia Silva fue nombrada Directora de Desarrollo Social por el Alcalde Manuel Negrete Arias, la activista al percatarse que desde el primer momento altos funcionarios saqueaban la delegación y descaradamente desviaban recursos económicos de los programas sociales para personas que no eran de Coyoacán, los denunció.
Manuel Negrete, hizo oídos sordos y cerró la corrupción, y como venganza porque también se presentó otra queja en contra del él ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, por permitir hostigamiento, violación a los derechos humanos y laborales, y amenazas de hasta de muerte, como venganza el Alcalde Negrete Arias, mando a detener a Elizabeth Tapia y fincarle el delito de usurpación de funciones.
La policía auxiliar de Coyoacán, usó los peores métodos como en la inquisión de presión, tortura, amenazas de muerte, dañando msu persona sin el mínimo de respeto, ni remordimientos de lastimar y dañarla física, emocional y moralmente.
Hasta el exceso encarcelamiento sin existir averiguación previa y mucho menos orden de aprehensión.
Una detención arbitraria, ilegal, sin justificación, sin ningún argumento, de manera agresiva, violenta, intimidante, con procedimientos irregulares. Así que sin orden de aprehensión es absurdo.
¿Autoridades y policías usan el código de ética?
Que mucho menos les importa el daño emocional y las secuelas que genera. “Es urgente leyes que las protejan. Pues el daño emocional en manos de policías es irreparable”.
“Basta de autoridades que hacen oídos sordos. Mejoremos nuestro corazón ante las violaciones a los Derechos Humanos”, dijo la activista.
Estamos cansadas de tantos excesos de violencia hacia las mujeres. Y pedimos castigo ejemplar a quien cometa atropellos pues no puede quedar impune el daño y trauma psicológico. Castigar a jueces, fiscales cómplices de impunidad.
Destituir de su cargo a funcionarios públicos alcaldes, jueces y fiscales cuando haya abuso de poder. Un castigo severo que no hace justicia a las mujeres. Pues la justicia es de palabra.
Para nadie es un secreto que los funcionarios que deberían velar por la seguridad de todas las personas que habitan en el territorio nacional violentan y estas acciones son más recurrentes contra las mujeres.
Debe de haber el apoyo integral y humano a las mujeres para que no tengan miedo a denunciar y al hacerlo cuenten con una atención real y efectiva que les dé garantías concretas de no ser re victimizadas ni amenazadas por intentar proteger sus derechos.
“Como Defensores de derechos humanos exigimos implementar acciones para mitigar y erradicar las actuaciones violentas por parte de la policía, pues parecen olvidar que en México la brutalidad policial contra las mujeres es el pan de cada día.
Cuando omitimos o callamos ante las masivas violaciones de derechos humanos por parte los policías estamos siendo cómplices y contribuyendo a la perpetuación de estos hechos; porque aquello que no se nombra no existe y la violencia policial contra las mujeres ¡EXISTE!.
EDMUNDO OLIVARES AlCALA
La violencia policiaca contra las mujeres, viola sus derechos constitucionales, humanos, representa impunidad e injusticia, y lejos de ser castigada es premiada por las autoridades que lo permiten.
Durante el Foro “Unidos Contra la Violencia de Género”, coordinado por la activista Elizabeth Tapia Silva, presidenta de “Colectivo de Mujeres, Casa de la Luna”, se pidió acabar con este flagelo que cada día se extiende a menores de edad.
El foro, inaugurado por el Senador Marti Batres y clausurado por la periodista, conductora de radio y televisión Fernanda Tapia, las ponentes denunciaron la serie de experiencias que en materia de violaciones a sus derechos humanos han vivido las mujeres en manos de la policía, principalmente de la Secretaria de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Explicaron que de los casos, los mismos diputados del Congreso de la Ciudad de México (CCDMX), han tenido pleno conocimiento, con nombre y apellido, y nada han hecho para castigar a los responsables.
Son muchas las promesas que hacen, palabras que solo sirven para “camaquear” a la ciudadanía, pero en los hechos, hasta ellos mismos atentan contra la violencia de género, cuando se ven afectados sus intereses económicos y políticos.
Las participantes al Foro, coincidieron en señalar la violencia de género, como un proceso de empoderamiento donde después de vivir presión y daño psicológico se atreven a denunciar.
Elizabeth Tapia, en su oportunidad dijo que el día seis de mayo fue privada de su libertad por más de quince policías, de la Policía Auxiliar, de la SSC, adscrita a la Delegación Coyoacán.
Aseguró que fue prácticamente “un secuestro a plena luz del día”, durante el semáforo rojo de la pandemia del Covid19, sin contar contra una orden de detención he inventado un delito, que hasta el momento no ha podido ser comprobado.
Elizabeth Tapia Silva fue nombrada Directora de Desarrollo Social por el Alcalde Manuel Negrete Arias, la activista al percatarse que desde el primer momento altos funcionarios saqueaban la delegación y descaradamente desviaban recursos económicos de los programas sociales para personas que no eran de Coyoacán, los denunció.
Manuel Negrete, hizo oídos sordos y cerró la corrupción, y como venganza porque también se presentó otra queja en contra del él ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, por permitir hostigamiento, violación a los derechos humanos y laborales, y amenazas de hasta de muerte, como venganza el Alcalde Negrete Arias, mando a detener a Elizabeth Tapia y fincarle el delito de usurpación de funciones.
La policía auxiliar de Coyoacán, usó los peores métodos como en la inquisión de presión, tortura, amenazas de muerte, dañando su persona sin el mínimo de respeto, ni remordimientos de lastimar y dañarla física, emocional y moralmente.
Hasta el exceso encarcelamiento sin existir averiguación previa y mucho menos orden de aprehensión.
Una detención arbitraria, ilegal, sin justificación, sin ningún argumento, de manera agresiva, violenta, intimidante, con procedimientos irregulares. Así que sin orden de aprehensión es absurdo.
¿Autoridades y policías usan el código de ética?
Que mucho menos les importa el daño emocional y las secuelas que genera. “Es urgente leyes que las protejan. Pues el daño emocional en manos de policías es irreparable”.
“Basta de autoridades que hacen oídos sordos. Mejoremos nuestro corazón ante las violaciones a los Derechos Humanos”, dijo la activista.
Estamos cansadas de tantos excesos de violencia hacia las mujeres. Y pedimos castigo ejemplar a quien cometa atropellos pues no puede quedar impune el daño y trauma psicológico. Castigar a jueces, fiscales cómplices de impunidad.
Destituir de su cargo a funcionarios públicos alcaldes, jueces y fiscales cuando haya abuso de poder. Un castigo severo que no hace justicia a las mujeres. Pues la justicia es de palabra.
Para nadie es un secreto que los funcionarios que deberían velar por la seguridad de todas las personas que habitan en el territorio nacional violentan y estas acciones son más recurrentes contra las mujeres.
Debe de haber el apoyo integral y humano a las mujeres para que no tengan miedo a denunciar y al hacerlo cuenten con una atención real y efectiva que les dé garantías concretas de no ser re victimizadas ni amenazadas por intentar proteger sus derechos.
“Como Defensores de derechos humanos exigimos implementar acciones para mitigar y erradicar las actuaciones violentas por parte de la policía, pues parecen olvidar que en México la brutalidad policial contra las mujeres es el pan de cada día.
Cuando omitimos o callamos ante las masivas violaciones de derechos humanos por parte los policías estamos siendo cómplices y contribuyendo a la perpetuación de estos hechos; porque aquello que no se nombra no existe y la violencia policial contra las mujeres ¡EXISTE!.

Comentarios