PESQUISA POLITICA.

……..EDMUNDO OLIVARES ALCALA……. Cerca del 25 por ciento de los adultos mayores viven en soledad y otro 20 por ciento sufre rasgos de abandono y maltrato y un 10 por ciento vive situaciones de pobreza multidimensional, y se prevé que para el 2025 habrá 14 millones de adultos mayores en el país, a quienes no se sabe que l3es repara el destino.
Legisladores del Congreso de la Ciudad de México (CCDMX), y diputados federales, se han pronunciado más a favor de los animales que de las personas de la tercera edad, e inclusive han dictaminado aplicar multas y cárcel a quien abandone y maltrate a una mascota, y los ancianos, como siempre olvidados.
En la Alcaldía Gustavo A. Madero, al igual que en otras zonas de la Ciudad de México, se hizo una gran campaña para denunciar acto de crueldad y violencia hacia algún animal, y pidieron avisar a la policía inmediatamente, porque ellos tienen la obligación de intervenir y remitir a la Fiscalía al agresor. La denuncia en estos casos será ante el Ministerio Público de la zona.
En cambio a las personas de la tercera edad, los diputados y funcionarios le dan poco interés, está gente está olvidada, y aunque los congresistas tienen pleno conocimiento del maltrato de que son víctimas, no se han pronunciado en castigar severamente a quien atente contra ellos. Han demostrado que para ellos, los animales son más importantes.
Está documentado que tanto hombres como mujeres de la tercera edad son vulnerables porque son como unos niños, y por lo mismo son afectados emocionalmente pues nunca se imaginaron que a las personas que les dieron amor y cuidados, sean ahora quienes los estén corriendo de sus casas, se quedan con su dinero o sus pensiones, y los abandonen como si se tratara de muebles.
Al morir una pareja y no deja testamento, los hijos los maldicen, no respetan su muerte, sino todo lo contrario, sin freno alguno hablan mal de ellos con los demás familiares, amigos o conocidos, porque les dejaron un problema que llega hasta´, por el dinero y la herencia, a matarse entre ellos.
Esta violencia se da más en zonas urbanas que en las zonas rurales porque en éstas últimas los hijos respetan mucho la palabra del padre o la madre, pues aun cuando éstos no dejaron testamento o algo por escrito, los hijos hacen valer la palabra empeñada de sus progenitores.
En estos momentos, en los cajeros automáticos, bancos y hasta funcionarios encargados de enlistarlos para ser beneficiados con el apoyo económico del Gobierno Federal, con la pensión universal, les roban y aunque hay pruebas y denuncias de ello, nadie hace nada, todo se queda en “vamos a investigar”.
Las víctimas también acuden ante las autoridades correspondientes, los Ministerios Públicos, siempre se niegan porque no hay pruebas de lo que dicen esta sabia población.
La mayoría de las personas de la tercera edad que pide asesoría legal vienen con el mismo patrón de conducta, pues el papá o la mamá les dan todos sus bienes a sus hijos para protegerlos cuando en realidad les están haciendo un mal, pues al paso de poco tiempo los hijos se desentienden de los padres y comienzan a vivir el maltrato en sus diferentes formas. El dinero y las propiedades llega a cambiar a la gente.
Hay varios casos de violencia, los funcionarios del INAPAM, son testigos presenciales de ello y pueden atestiguar que la gente acude y denuncia que los golpes en el cuerpo fueron hechos por sus hijos, los afectan físicamente, y hasta las nueras las lastiman dejando a la víctima sin comer, y nadie hace nada, pero si los diputados se pronuncian por castigar a las personas que lastimen a un animal.
Los ancianos enfrentan de por sí un tipo de discriminación debida a su edad y que, por lo mismo, requieren derechos específicos de protección, por lo que urgió a adoptar un enfoque holístico que contemple las garantías fundamentales de ese colectivo y que garantice que ejerzan esos derechos, particularmente el de acceso a servicios de salud.
Es necesario diseñar e implementar programas preventivos en todas las áreas, y desde todas las especialidades, así como trabajar en los componentes de una vejez activa, en convivencia, y en procesos intergeneracionales, con proyectos de educación y cultura.
El abandono familiar en el adulto mayor es un fenómeno que va creciendo debido a diferentes factores que se van presentando en la sociedad, principalmente porque las autoridades correspondientes no toman en cuenta las denuncias y no se castiga a las personas que atacan, violentan, roban y vejan a las personas de la tercera edad.
La sociedad tiene el deber de ser solidaria y proteger mejor a las personas mayores, uno de los grupos más afectados por la pandemia del COVID-19, las medidas de distanciamiento social no deben convertirse en exclusión.
En los centros médicos, ya sea IMSS, ISSSTE u otros, existe una verdadera alarma por la forma en que se asignan los recursos médicos para estas personas, es el caso de los ventiladores de las unidades de terapia intensiva, que toman en cuenta sólo la edad y niegan a las personas mayores su derecho a la salud y a la vida.
Las personas mayores se han hecho visibles por su vulnerabilidad frente al COVID-19, no se han escuchado sus preocupaciones u opiniones. Al contrario, se ha evidenciado el desprecio de las sociedades por la vejez.
Esto lo hemos visto en el lenguaje cruel y deshumanizado que circula en las redes sociales, que hace énfasis en la vulnerabilidad e ignora la autonomía de los ancianos.
También ésta documentado y existen carpetas de investigación de vivienda Bajo el amparo de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), que dirige Ernestina Godoy,organizaciones populares demandantes de vivienda como “Bloque Urbano Popular” y “Hogar y Libertad Para Todos”, se dedican a despojar a personas de la tercera edad y de escasos recursos económicos para poderse defender.
De esta forma, se apropian de predios, casas y edificios que posteriormente revenden a personas necesitadas que buscan un lugar dónde vivir y que son parte de su clientela política.
Desde el año 2017, en la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana (FEDAPUR), de denunció el despojo que realizaron estas dos organizaciones al propietario del inmueble ubicado Av. Central 242, Colonia Prohogar, Alcaldía Azcapotzalco, bajo la Carpeta de Investigación número CI-FAZ/AZ-1/UI/2S/D/01782/03-2017 y a la fecha han transcurrido aproximadamente seis años y sin haber obtenido la justicia.
La justicia no llega a estas personas porque atrás de los carteles de viviendas, hay políticos poderosos que los protegen y son ellos los que se encargan de dejar en la calle a los ancianos.
En las tradiciones prehispánicas, los ancianos tenían una gran importancia dentro de la sociedad, ya que eran reconocidos como sabios, al tener su bastón de mando eran una autoridad que se tenían que respetar.
Esta imagen se ha ido perdiendo con el tiempo y en un mundo en el que es una constante lucha uno ya no puede detenerse a escuchar las experiencias de la gente mayor.

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