PESQUISA POLITICA

Una verdadera “Viacrucis”, viven a diario cientos de derecho habientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hasta con el peligro de morir por la falta de atención médica, ya que un paciente tiene que esperar, sentados en una silla, y en ocasiones en el piso, de ocho a 10 horas para pasar con el médico.
Ahora con el programa IMSS-Bienestar que deberá dar cobertura a casi 20 millones de personas más, la atención médica será nefasta y quienes pagarán las consecuencias serán los derechos habientes.
Desesperación, angustia y dolor viven pacientes de las clínicas del IMSS quienes para ser atendidos en urgencias, primero tiene que ser valorado por un doctor quien le da una ficha, de acuerdo a su gravedad, lo mandan a una sala de espera donde se olvidan del enfermo.
El pésimo servicio del personal del área de urgencias ha provocado que cientos de asegurados tengan que reclamar violentamente la falta de atención médica, algunos se han retirado del lugar para irse con un médico particular.
El cambio de turno hace más tardada la atención, pues para realizar este movimiento los doctores y enfermeras tardan cerca de dos horas, sin tomar en cuenta la gravedad de los enfermos.
Como suele suceder, los médicos del IMSS solo quieren quitarse de encima los pacientes, más no profundizarse en su enfermedad, porque les lleva más tiempo.
La persona que llega a urgencias con fuertes dolores o con un mal que necesita hospitalización, los doctores se lo controlan con simples pastillas y lo mandan con el médico familiar, sin tomar en cuenta que el tiempo es valioso y el paciente puede llegar hasta sin vida.
La deficiencia del IMSS, el ejemplo más claro, es la falta de profesionales de la salud que no tiene el instituto en la actualidad.
En su oportunidad lo reconoció Zoé Robledo, director general del IMSS, quien inclusive expresó la cantidad exacta del problema. En la actualidad existe un déficit de 94 mil 516 médicos en la institución, el problema cada vez es más alarmante.
Para poner en contexto, en la actualidad existen 1.46 médicos generales por cada mil mexicanos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), señala que lo ideal es que existan 3.4 galenos por cada mil personas.
México también tiene una de las tasas más bajas de médicos especialistas, con 1.26 por cada cien mil habitantes.
Pero para el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en el IMSS, se tiene la capacidad para atender, y ahora para cumplir la meta, el programa IMSS-Bienestar deberá dar cobertura a casi 20 millones de personas más que las que atiende actualmente la institución más grande de salud del país.
En México hay 65 millones 842 mil 478 personas que carecen de cobertura de salud y será el IMSS-Bienestar quien tendrá que encargarse de ellas, luego de que el presidente AMLO decidió que este organismo sustituya al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).
Hasta antes de esta transformación, IMSS-Bienestar daba cobertura a 11 millones de personas que vivían en zonas urbanas y rurales marginadas de 19 estados.
La estrategia del gobierno multiplicará por seis el universo de posibles pacientes y lo obligará a extenderse a las 32 entidades federativas.
Ni el Instituto Mexicano del Seguir Social (IMSS), la institución con el universo más grande de derechohabientes; y que opera, en su mayoría, con recursos que provienen de las cuotas de los trabajadores, alcanza esa cobertura. Sus afiliados suman poco más de 40 millones.

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