PESQUISA POLITICA

EDMUNDO OLIVARES ALCALA.
Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, no debe de llegar a Estados Unidos, enfrenta amenazas de muerte debido a su implicación en el narcotráfico y su relación con el Cártel de Sinaloa, y su vida pende de un hilo por lo que sabe y podría hablar.
La situación ha generado tensiones internas en Morena, ya que algunos líderes del partido han rechazado las acusaciones, mientras que otros han expresado preocupaciones sobre la influencia política de las acusaciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha afirmado que no extraditará a Rocha Moya, ha exigido explicaciones formales y ha enviado una nota diplomática a Washington, advirtiendo sobre operaciones sin autorización, lo que refleja la complejidad de la situación y la división en el partido.
Rubén Rocha Moya ha estado en el centro de atención, sabe suficiente por lo que está en peligro su vida. La situación ha llevado a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a brindarle protección.
Tan pronto como se dio a conocer el comunicado sobre el caso de Rocha, el de Palenque tuvo mucho movimiento, entre otras cosas acordarse del destino del exgobernador.
Entre los acuerdos fue que Rocha Moya no puede por ningún motivo caer en manos de los EUA, porque si cae uno, caen todos.
La situación es insostenible, no solo por las solicitudes de extradición, sino por las solicitudes de información financiera de muchos dirigentes, y que no podían seguir igual.
Se debe de “ganar tiempo” y la única forma era la licencia del Gobernador, por lo que Rubén Rocha pidió licencia”, para realizar una “investigación protegida”.
Y de no llegar a un acuerdo con los EU, Rocha Moya podría huir o esconderse, en Cuba, Venezuela, Brasil, Rusia, cualquier “país amigo del régimen” o incluso ser ocultado por el propio Cartel de Sinaloa, a quien tampoco le conviene que Rocha sea entregado a EU.
Los políticos de Morena contra las cuerdas. El Huracán apenas empieza. El gobierno está agarrado con “alfileres”. Adán López, Monreal, Mario Delgado, Andy López, Américo Villarreal, Alfonso Durazo están en la cuerda floja.

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