PESQUISA POLITICA
- Chronos
- 17 nov
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EDMUNDO OLIVARES ALCALA. ………………
La Marcha del Sombrero, encabezada por la Generación ”Z”, respaldada por millones de ciudadanos de todas las edades, se convirtió en una de las movilizaciones más grandes y contundentes de la historia reciente del país, y que termino con un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
La marcha de la Generación “Z”, también la “marcha de los mexicanos”, debe ser un momento de reflexión del Gobierno. “Son muchas las manifestaciones para pedir alto a la violencia, sin marchas y gritos de auxilio de la comunidad tanto de México como internacional por atención.
Pidieron no criminalizar a jóvenes y mucho menos, a quienes tienen demandas justas y legítimas. “Son personas cansadas de la violencia que genera el cártel de Morena”.
Al momento que miles de jóvenes, principalmente de la generación “Z“ (nacidos entre 1997 y 2012), marcharan con la bandera de ‘One Piece’ como estandarte para exigir la revocación del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, hubo afluencia de jóvenes y predominaron los ciudadanos mayores.
Es inaceptable la actitud del Gobierno Federal para señalar a algunas personas, entre ellas al diputado Carlos G. Mancilla, que están detrás de la convocatoria a la marcha de la "Generación Z", razón por la cual se deslindaron de estar detrás de la convocatoria y respaldaron el trabajo del legislador.
Pero, desgraciadamente, e inexplicablemente, las autoridades correspondientes actuaron de forma negativa, los elementos de la SSC, trataron de impedir que la marcha siguiera su cauce.
El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), de la Ciudad de México, Pablo Vázquez Camacho, informó que como resultado de la marcha de la Generación Z se registró un saldo de 100 policías lesionados y 40 personas detenidas tras las agresiones cometidas en el Zócalo capitalino, más no dieron a conocer los heridos que resultaron como integrantes de la marcha.
Respecto a los uniformados lesionados, Vázquez Camacho detalló que 60 de ellos fueron atendidos en el sitio por lesiones menores; 40 requirieron traslado a un hospital; 36 de ellos presentaron contusiones o cortaduras menores, y 4 presentaron traumatismo y heridas que no ponen en riesgo su vida.
En tanto, el Secretario de Gobierno de la capital, César Cravioto, reprobó la agresión registrada durante la manifestación y acusó que la convocatoria inició desde la derecha.
Respecto a posibles abusos cometidos por los uniformados, Vázquez Camacho respaldó a la corporación y afirmó que actuaron conforme a sus protocolos. Además, aseguró que no había presencia de policías en la plancha del Zócalo hasta que se derribaron las vallas de Palacio Nacional, por lo que se efectuó el despliegue.
A pesar de que la marcha inició de manera pacífica hasta su culminación en el Zócalo capitalino, integrantes encapuchados del Bloque Negro comenzaron a derribar las vallas que se instalaron alrededor de Palacio Nacional.
Debido a que contaban con herramientas y cuerdas, los encapuchados lograron reventar las vallas instaladas y comenzaron a agredir a golpes a los elementos policiacos que se encontraban reforzando el cerco de seguridad.
Los disturbios también se utilizaron extintores y presunto gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, lo que provocó que decenas de personas comenzaran a dispersarse.
El Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Gobierno (SECGOB) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), informa que contuvo expresiones de violencia en el Zócalo capitalino durante la marcha de este día, que congregó a 17 mil manifestantes.
El Gobierno capitalino garantiza el derecho a la libre manifestación; sin embargo, rechaza categóricamente el uso de la violencia por parte de grupos de la derecha que, a falta de la confianza del pueblo, recurren al vandalismo, las agresiones y los daños a las personas y su patrimonio, alejándose de la vida democrática que hoy se percibe en todo el país con la consolidación de la Cuarta Transformación.
Durante el avance de la movilización, se registró el ingreso de alrededor de mil personas embozadas al Zócalo, quienes, de manera violenta, derribaron las vallas de Palacio Nacional con martillos, cadenas, alicates y el lanzamiento de proyectiles explosivos. Ante ello, los elementos de la SSC se movilizaron para formar una valla humana con la intención de salvaguardar la integridad de todas las personas manifestantes.
La Marcha de la Generación Z no es solo un estallido es el germen de una auténtica y genuina transformación a la luz de las sociedades libres y virtuosas. Sin duda, el actual régimen ya no puede decirse de izquierda puesto que su fracaso es estrepitoso y apabullante. Un cambio es inaplazable para detener las consecuencias del narcoestado que acaba con el futuro.



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