PESQUISA POLITICA

EDMUNDO OLIVARES ALCALA. ………………
Los aguaceros que se han abatido en la Ciudad de México, ponen al descubierto la falta de reencarpetamiento de las calles de la metrópoli, y la corrupción que impera en las alcaldías y autoridades correspondientes, al desviar el presupuesto destinado a estas obras.
Jefes de gobierno de la Ciudad de México, alcaldes y autoridades correspondientes, en cada administración reconocen que, también el bacheo es otro problema a solucionar, se designan presupuestos millonarios y nada pasa, sino todo lo contrario los hoyancos aumentan.
En estos momentos la Ciudad de México ésta colapsada por los baches que se han convertido en trampas mortales para la ciudadanía, principalmente para los automovilistas, motociclistas y ciclistas que circulan por las calles.
Expertos en la materia aseguran que las lluvias no solo complican la movilidad diaria, también deterioran el pavimento hasta generar baches, una problemática constante que combina factores climáticos, técnicos y de mantenimiento.
El bacheo es solo un negocio porque no soluciona el problema que aqueja a los habitantes de la Ciudad de México y área Metropolitana, la falta de pavimentación provoca la filtración del agua en el pavimento.
El agua de lluvia se filtra por pequeñas grietas en la carpeta asfáltica, alcanza la base del pavimento, debilitándola y provoca que, con el paso de los vehículos, la superficie colapse y se formen huecos, y llegan a convertirse grades socavones que pone en peligro la vida de los automovilistas, ciclistas, motociclistas y les ha tocado a peatones.
De acuerdo con expertos en infraestructura, la filtración de agua por las grietas, causa principal del bacheo recurrente en temporada de lluvias, lo que ésta sucediendo en estos momentos de la Ciudad de México.
Aunado lo anterior al drenaje deficiente y hundimientos, muchas vialidades carecen de drenaje adecuado, lo que provoca genera encharcamientos, “inundaciones”, que permanecen por horas o días, acelerando el desgaste, ya que a las autoridades correspondientes no les interesa solucionar el problema y se olvidan de ello.
Se suma el hundimiento natural del terreno en varias zonas de la ciudad, que modifica la pendiente de las calles y concentra más agua de lluvia que esta busca su cauce deslavando los terrenos hasta provocar los socavones.
El tráfico pesado y materiales de baja calidad, son factores importantes, pues comprobado esta que los encargados del bacheo o repavimentación utilizan dichos materiales.
A parte de que se utiliza materiales de baja calidad, los encargados de estos trabajos, por hacer el trabajo rápido no le dan la compactación adecuada, lo hacen al ahí se va.
También los contratistas aplican en las calles de la ciudad, asfalto de baja resistencia o aplicado en capas demasiado delgadas, lo que explica por qué algunas reparaciones duran apenas semanas antes de volver a fracturarse.
El tránsito de vehículos, sobre todo camiones de carga y transporte público, ejerce una presión adicional sobre un pavimento ya dañado por la humedad y a su peso rompe la carpeta asfáltica debilitada, haciendo que el bache crezca rápidamente.
Los expertos han dado a conocer que los programas como el “Bachetón” es para dar respuesta inmediata, pero solo una repavimentación profunda y planificada fuera de temporada de lluvias ofrecería resultados duraderos.
Las vialidades capitalinas, que abarcan tanto avenidas principales como calles secundarias, están plagadas de desperfectos que afectan la movilidad urbana, la seguridad vial y la calidad de vida de los ciudadanos.

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