Paquete económico debe reorientar recursos y fomentar inversión CDMX

La propuesta de Paquete Económico 2027 del oficialismo, es irresponsable: en los Criterios Generales de Política Económica, se estima que el saldo histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público—la medida más amplia y real de nuestra deuda pública— alcanzará el 55 por ciento del Producto Interno Bruto en 2027, señaló el presidente del PRI en la Ciudad de México, Israel Betanzos Cortes.
Refirió que la deuda pública superaría los 21 billones de pesos, un salto alarmante respecto a lo que heredaron en 2018, arriesgando el grado de inversión –al estar muy cerca de la barrera del 60 por ciento-, como lo han advertido especialistas y calificadoras internacionales
Comentó que existe un riesgo preocupante al contemplar dinero que no se tiene, argumentando que incrementarán la recaudación a más de 6.2 billones de pesos (un salto del 5.9 por ciento real) sin crear nuevas políticas de recaudación fiscal, basándose únicamente en supuestas medidas contra la evasión fiscal y un incremento recaudatorio del IEPS, del cual planean exprimir más de 538 mil millones de pesos tan solo de las gasolinas. Esto evidencia una falta de visión recaudatoria y fiscal, es decir no existe un sustento real y sostenible respecto de la política hacendaria y fiscal en nuestro país.
La prioridad del oficialismo es asignar 21.214 mil millones de pesos a obras como el Tren Maya, Mexicana de Aviación y Mundo Maya, sumando más de 244 mil millones de pesos en total, mientras en el Paquete Económico no se contempla mantenimiento a hospitales, carreteras o seguridad.
Este Paquete Económico 2027 reitera una evidente falta de conocimiento y entendimiento de disciplina financiera, de fomento a la inversión, de certeza económica. El modelo de agotar los fideicomisos, asfixiar a los sectores productivos y luego endeudar al país para mantener una narrativa de popularidad ha llegado a su límite.
El PRI siempre ha sido y será un firme defensor de la justicia social, de la protección fiscal orientada al beneficio de los sectores vulnerables y de los apoyos a quienes menos tienen.
Los gobiernos del PRI crearon los programas sociales y las instituciones que los garantizaban, pero ningún programa social es sostenible a largo plazo si se agotan recursos, si no se apuesta por detonar el crecimiento, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y construir infraestructura productiva real, con alternativas de financiamiento.
El PRI defenderá los apoyos de los que menos tienen, pero no será cómplice del colapso que provocan malas decisiones e indefiniciones, exigiendo un presupuesto realista, que reoriente los recursos a la seguridad pública, infraestructura; a reconstruir el sistema de salud y a detonar la inversión en los estados y municipios que hoy se encuentran abandonados a su suerte.

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