Observan especialistas desventajas en segunda vuelta electoral en AL

ANA KAREN GARCIA HERNANDEZ. ………………
La segunda vuelta en elecciones tiende a fragmentar a los partidos políticos y genera dificultades en cuanto a la gobernabilidad; además, la dispersión de estos en el Congreso hace difícil que se establezcan coaliciones, externó el investigador emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Diego Valadés Ríos.
En la mesa de diálogo “Los efectos de la segunda vuelta sobre las democracias latinoamericanas: perspectivas comparadas”, que tuvo lugar dentro de las “Conversaciones críticas por las democracias”, que coordinó junto con Flavia Freidenberg Andrés, también investigadora de dicha entidad universitaria, añadió:
Ese mecanismo -conocido también como balotaje- es una nueva votación que se realiza entre las dos personas candidatas con más sufragios en la primera elección, en la cual ninguna logró la mayoría requerida por la ley para ganar de inmediato. El objetivo es asegurar que quien gane obtenga la mayor legitimidad, respaldo popular amplio y la mayoría absoluta de los votos válidos.
A decir del investigador de la Pontifica Universidad Católica de Perú, Fernando Tuesta Soldevilla, la legitimidad y gobernabilidad no se consiguen solamente por este medio.
“Este modelo lo importamos de Francia, pero lo hicimos mal porque en América Latina incluimos solamente algunos elementos del diseño original, el cual tiene un segundo propósito de evitar el fraccionamiento, por eso la ciudadanía de ese país elige primero al presidente de la República y, en una votación posterior, a la Asamblea Nacional, ya conociendo el primer resultado, con lo que construye un voto estratégico”, abundó.
En cambio, en Latinoamérica solamente va a segunda vuelta la elección por la presidencia, y se deja de lado el parlamento, lo cual es más grave en sistemas presidencialistas como los de nuestra región.
Se busca, dijo, lo que llamo “la ilusión del balotaje”, es decir, creer que se gana legitimidad porque forzosamente gana un candidato; pero en realidad falta el otro poder del Estado, el parlamento, de vital importancia en los sistemas políticos. En el caso de América Latina (AL) la relación ejecutiva y legislativa es fundamental para comprender el desarrollo de nuestras democracias, que incluye la gobernabilidad.
Se confirma la tendencia. Freidenberg Andrés, quien fungió como moderadora, explicó que el objetivo de las conversaciones (que incluyen cuatro mesas de diálogo) es analizar, a partir de diferentes perspectivas, de manera interdisciplinar, rigurosa y crítica, las características, diferencias y elementos que la segunda vuelta electoral tiene sobre los sistemas políticos.
A su vez, la profesora de ciencia política de la Universidad George Washington, de Estados Unidos, Cinthya McClintock, se refirió a varios ejercicios electorales de AL donde se ha implementado la mayoría relativa, principio por el cual un candidato u opción gana al obtener el más alto número de votos, sin necesidad de alcanzar la mitad más uno, que es la mayoría absoluta.
Esta alternativa se ha aplicado en Nicaragua, Venezuela y Paraguay, favoreciendo el triunfo de Daniel Ortega, Hugo Chávez y Santiago Peña, respectivamente. “En El Salvador Nayib Bukele quiere mayoría relativa, ser líder con el 30 a 40 por ciento de los votos; puede ganar si la oposición está dividida, como sucede mucho en América Latina”, mencionó la experta.
Fernando Barrientos del Monte, de la Universidad de Guanajuato, consideró que con estos diseños electorales se esperaba asegurar que la figura de la presidencia tuviese una legitimidad tal que no fuese indiscutible. “Pero se descuidó que la segunda vuelta fragmenta el sistema de partidos, como muestra el caso de Brasil, donde queda un Congreso dividido”.
Destacó que en todas las elecciones que se han llevado a cabo en la región desde los años 80 del siglo pasado hasta la fecha, prácticamente la confirmación es la tendencia. “Es decir, el candidato que es más votado en la primera vuelta también termina ganando en la segunda”.

Comentarios