México preparado para la guerra de Trump contra los cárteles droga?

México enfrenta una crisis de violencia marcada por la expansión territorial del crimen organizado y una política de seguridad aún insuficiente para contener esta amenaza. La administración de Claudia Sheinbaum, aunque decidida en su enfoque contra el crimen, no logra atender las dinámicas complejas de las organizaciones delictivas, ni proteger a las entidades más vulnerables. Este delicado panorama se agrava ante el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.
Trump, envalentonado por su base política, ha hecho de la crisis del fentanilo y el crimen organizado en México un estandarte de su agenda, exigiendo soluciones drásticas que podrían incluir medidas unilaterales contra nuestro país. Ante este desafío, Sheinbaum ha adoptado una postura firme y desafiante, marcando una diferencia con administraciones pasadas. ¿Pero es la estrategia correcta ante Trump?
Además, en esta edición de Nuestras Ideas, un análisis de las repercusiones a la reforma al Infonavit y dos artículos sobre los recortes en educación y ciencia del Paquete Económico 2025.
Aunque el regreso de Donald Trump como presidente de Estados Unidos no es del agrado de todos, los mexicanos debemos trabajar para preservar los intereses bilaterales, reflexiona Luis Rubio, presidente de México Evalúa, en su columna titulada “Trump”.
El nuevo mandatario estadounidense llega envalentonado y decidido a imponerse en temas sensibles para México como migración, drogas y crimen organizado. El ascenso de Trump refleja las crisis profundas en Estados Unidos: la letal epidemia de fentanilo, la polarización política y cultural, y la desigualdad económica vinculada a tratados comerciales y migración.
México tiene dos opciones: ignorar los cambios, poniendo en riesgo su relación económica y atrayendo conflictos, o enfrentar activamente los problemas bilaterales, colaborando en soluciones. Pretender mantenerse al margen sería irresponsable y perjudicial para ambos países.
La estrategia de seguridad pública de la presidenta Sheinbaum se diferencia claramente de la fallida política de seguridad de López Obrador al emprender un combate decidido contra el crimen organizado bajo principios relevantes de política pública.
Sin embargo, México se encuentra inmerso en una crisis de violencia de los grupos delincuenciales; combatir a estos grupos frontalmente podría agravarla. En el ámbito territorial, la estrategia de seguridad falla al dejar desprotegidas entidades que ameritan una atención urgente del Estado y al no abordar integralmente la criminalidad.
La administración de Sheinbaum puede fracasar si no corrige a tiempo estas debilidades, pues a corto plazo también se presentarán nuevos desafíos, como el reacomodo vertiginoso del control territorial del crimen organizado o el inicio de la política antiterrorista contra los cárteles mexicanos, del presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump. Un estudio del Programa de Seguridad

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