México lindo y herido…no hay dos, Si no despertamos en la recta final

En la recta final, México celebrará una de las contiendas democráticas más históricas de la vida contemporánea en materia electoral, toda vez que el Padrón 2021 –según el INE-, asciende a más de 93 millones de mexicanos que poseen su credencial para votar este domingo seis de junio.
En el portal del INE, se inscribe una relevante información en el sentido que “contiene todos aquellos ciudadanos que solicitaron su inscripción al Padrón en territorio nacional y cuentan ya con su Credencial para Votar con fotografía vigente, ascendiendo a un total de 93 millones 984 mil 196 ciudadanos registrados con un corte al 9 de abril del 2021”, que corresponde a un censo poblacional de 126 millones 14 mil 24 habitantes, según datos del INEGI.
En torno a esta titánica lucha electoral, donde participarán dos fuerzas políticas que se adhieren un total de 12 partidos políticos, ocho del partido oficialista Morena, y la Alianza ¡Va por México!, que aglutina al PAN-PRI-PRD-, la importancia histórica es salvar a México de la tiranía de un sujeto que estuvo 20 largos años haciendo sus desmadres alcanzando el hueso anhelado, para que en poco más de dos años, arrodillara a México ante el imperio norteamericano, llenara territorio mexicano de cientos de miles de centroamericanos, detonando en la inseguridad y estancara la economía nacional. A López Obrador le quedó grande la silla de Palacio Nacional.
El seis de junio (2021) será el parteaguas del cambio, toda vez que en las elecciones del 2018, López Obrador no ganó limpiamente, sino utilizó una lastimosa coyuntura donde millones de conciudadanos sufragaron por el zafio tabasqueño, conduciéndolos por el sendero del engaño y del resentimiento, la envidia, el fracaso, la decepción, el odio y el oportunismo. Y como eso ganó, eso gobierna.
La tendencia preferencial en la víspera de las elecciones del domingo seis de junio, es extraordinaria, denotando que poco a menos de 30 y tantos días, rebasa el 50%, pudiendo ascender vertiginosamente hasta el 70 u 80% a favor de la histórica Alianza ¡Va por México!, reflejándole a MORENA, vivir una dramática derrota para los OCLÓCRATAS candidat@s morenistas.
Hasta abril, el panorama político-electoral no le favorece, pero en nada, para la 4T, ya que la intención del voto -según encuestadoras de prestigio-, ubican en primer sitio a la Coalición ¡Va por México!, partiendo del 42.1% al 63.8%, bajo la reserva que pudiera escalar paulatinamente entre el 70 u 80%.
Le sigue la alianza pro gobiernista lopezobradoristas, con una mínima del 14%, al escaso 29.6% -si bien le va-; y la tendencia hacia para otros partidos, fluctúa entre el 7.7% al 17.2%, todos éstos, “satélites” de MORENA.
Como bien lo define un filósofo cupular del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, “pocas generaciones han enfrentado más adversidad, en medio de una recesión económica, el cambio climático y una pandemia mundial”, obviamente impactará en los resultados electorales para el partido político oficialista que le diera vida el entonces caudillo Andrés Manuel López Obrador.
La sociedad mexicana con atenta observación viene asimilando lo que analistas políticos advierten que “mi vida depende de mi voto”. Esa visión tiene una justeza en su entera visión, ya que se manifiesta como el llamado para que haya un voto más que razonado, patriótico y nacionalista, es decir –exhortan-, “ni un voto más para MORENA”, por lo que ese llamado –insistimos- es efectiva y legítimamente cierto... "mi vida depende de mi voto".
Los recientes acontecimientos registrados entre los poderes de la República de El Salvador, donde se declaró inconstitucional la destitución de magistrados, representa en todos los ángulos del Derecho, un Golpe de Estado en contra del Poder Judicial.
El fenómeno de la oclocracia siempre ha estado precedido por la ambición del poder, violentado el Estado del Derecho Internacional, cuya práctica es una "ordenanza" de los procedimientos ilegales que surgen de la caterva del Foro de Sao Paulo, manipulado por el poder de facto del narcotráfico.
México y América Latina, asechados por la extensión y peligrosa provocación del narcotráfico, la industria de la discordia en el Continente Americano, llega más allá de lo inimaginable, como es la presunta desestabilización de los Estado Unidos de Norteamérica.
Existen evidencias que el narco presidente de México, Andrés Manuel López Obrador -el nuevo jefe de la mafia del poder-, tiene un plan maquiavélico para inundar de droga a la Unión América, Asia y Europa.
Si bien la sociedad sigue insistiendo que “¡México estaba muchos mejor sin López Obrador!”, a nivel internacional varios Estadistas ya han advertido sobre los peligros beligerantes de un gobernante malnacido, “¡López Obrador es un peligro para el mundo!”
En la política doméstica mexicana, la prensa nacional avizora que “este maldito loco se está acabando nuestro país”, “se avecina una gran lucha del poder por el poder entre las fuerzas políticas antagónicas contra el partido oficialista MORENA”.
La mejor solución es que este domingo seis de junio, los mexicanos abandonen momentáneamente de su ego y de su apatía, acudiendo a las urnas “¡a votar por el cambio!”, para echar abajo la tendencia comunista que pretende López Obrador instaurar en el país.
Ese voto de castigo contra MORENA (que va por el cambio total), permitirá recuperar la autonomía de los Poderes de la Unión, fortalecer el contrapeso que debe tener la Cámara de Diputados para que “ese loco” y “asesino confeso de su hermano José Ramón López Obrador”, se abstenga de atentar en contra de las libertades de todos los mexicanos.
Una vez recuperada la mayoría opositora al régimen obradorista, la nueva mayoría parlamentaria podrá trazar una nueva estrategia para lograr la estabilidad de la economía nacional, frenar a esos oclócratas -cuán bandidos-, se hicieron del poder democrático para destruir a la República, sus instituciones y la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que juraron defenderla, pero desesperanzadamente no ha sido así.
En dado caso que el Caín de Macuspana volviera a ganar las elecciones, México entraría a una peligrosísima espiral al autoritarismo antidemocrático, sin tener mayores opciones porque Andrés Manuel -influenciado por el Foro de Sao Paulo-, destruirá lo poco que le queda a este “México lindo y herido…”
“Mi vida depende de mi voto”, la frase se anexa como otro slogan político para consolidar “por un voto razonado”.
En general, la sociedad totalmente consciente, en calles y avenidas, restaurantes y cafés políticos, se escucha al unísono la decisión “¡voy por la coalición!”, “y no solo con mi voto, sino con el tiempo y apoyo que pueda dar. Haz algo por tu futuro, por el de tus hijos y tus nietos”, porque “como México, no hay dos”.
MORENA jamás en la vida debió haber existido. La bondad de los mexicanos fue suprema al permitir que entrara al juego democrático de las elecciones, pero al paso del tiempo, abusó del mimetismo que lo tradujo en una línea oclocrática, donde la muchedumbre ha pretendido desaparecer las leyes que rigen la estabilidad social de la República Mexicana.
El desaseo interno de MORENA, lo hunde en el desprestigio y lo incorpora en la promoción de constantes litigios frente a tribunales y leyes inalienables que pretende demoler.
Sus tropiezos como gobierno, la intromisión anticonstitucional de los famosos datos biométricos integrando un padrón que provoca desconfianza, sus acciones de deshonestidades y aplicar el Estado del Derecho en contra de los antagónicos a López Obrador, hacen de México sea un terreno fértil de desestabilización que ha provocado la fuga de cerebros y de capitales, “porque México ya no es confiable para nadie”.
La desestabilización social se dicta en el núcleo y circo mañanero de López Obrador, en su bunker de Palacio Nacional de la discordia, desde donde para colmo de los muchos, es el refugio del “cobarde matoncito”, el infractor de las leyes, el fugitivo al que le quedaron pendientes por aclarar más de 80 Carpetas de Investigaciones que obran en su contra y que están apiladas en “los archivos del olvido” de la ahora Fiscalía General de la República.
Obcecado fanatismo es por igual, inaceptable estigmatizar a los ministros de la Corte, porque -asegura otro filósofo en letras-, “sin tribunales independientes, se convierte en tribuales de consigna, donde el Ejecutivo federal tiene manga ancha para ordenar el arresto de quienes están en contra de la Cuarta Transformación, que para millones, es el hazmerreír de la Cuarta Deformación”.
Andrés Manuel López Obrador, desde aquel momento fatídico de haberle arrancado la vida a su hermano Ramón –a quien le asestó un certero balazo en la cabeza-, inició una carrera delictiva sin comparación en los anales de la impunidad, hace 58 años.
Hoy se entiende el por qué el rústico presidente le encanta, colateralmente, “asesinar a la gente”, con motivo de la pandemia.
Cuando mató a su consanguíneo, ningún remordimiento expresó en su rostro, sino fue todavía desafiante con la autoridad, donde “le dieron una chinga” los agentes judiciales, independientemente de la cinturoniza que le propinara su padre Don Andrés. Doña Manuela –madre del homicida hoy genocida-, estaba devastada por el insólito y monstruoso hecho que había cometido su primer hijo.
Luz contra oscuridad. Esperanza contra desesperación, el destino de México sigue estando en manos de un asesino confeso, cuelga en balanza…
López Obrador trajo la guerra a nuestra tierra, que es México. Retroalimentó y transformó a México “en un santuario de la muerte, en un gran cementerio Covid-19”.
Crispó a todos los núcleos de la sociedad y convirtió a México –un tanto más-, en un campo de batalla ideológica que paradójica e impunemente ironiza con el artículo 136 constitucional:
Artículo 136: Esta Constitución no perderá su fuerza y vigor, aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su observancia. En caso de que por cualquier trastorno público, se establezca un gobierno contrario a los principios que ella sanciona, tan luego como el pueblo recobre su libertad, se restablecerá su observancia, y con arreglo a ella y a las leyes que en su virtud se hubieren expedido, serán juzgados, así los que hubieren figurado en el gobierno emanado de la rebelión, como los que hubieren cooperado a ésta. Artículo original DOF 05-02-1917
México tiene, este seis de junio, la gran oportunidad de rescatar el rumbo de su propio desarrollo, avasallar con su voto a un gobierno de disparates, que no ha sido legal, ni ha profesado gratitud.
López Obrador –metafóricamente- es el vampiro moderno, el Drácula hijo de El Diablo, que convive con los muertos ancestrales históricos de Palacio Nacional. En síntesis, la autocracia conducida de la mano con la oclocracia, ha postrado a México en un enorme centro de actividades ilícitas.
Dictadura o kakistrocracia -da igual-, es la perfecta conceptualización para el gobierno de Andrés Manuel, a quien la vox populi ya lo está viendo con ojos “golondrinos”, pues considera que el costeñito goza de los últimos días de “su criminalidad escrita”, cuan ocurrió con la publicación “clandestina” del libro Crímenes Ocultos de López Obrador, considerado por los críticos como un best seller incómodo para la vida pública de un tabasqueño perturbador.
Conforme al extenso documental de dicho texto, surge la segunda edición que se intitula Aterrorizante Perfil Psiquiátrico, el cual no ha logrado ver la luz pública, por acciones circunstanciales y elementos financieros necesarios, con el democrático poder de la palabra, filtrar ante la sociedad el carisma esotérico del actual C. Presidente de la República de México.

Comentarios