Merece ir a la cárcel Guadalupe Taddei Y regresar el dinero de la corrupción

ÁNGEL BEJARANO O. …………………………..
¿Guadalupe Taddei merece ir a la cárcel por los delitos que cometió como Presidenta Consejera del INE? Jurídica y legalmente sí. Pero, al igual que otros morenistas inmersos en malas prácticas y que continúan libres, la sonorense seguirá el mismo camino, a no ser que las autoridades judiciales decidan otra cosa.
A diferencia de Morena, durante sexenios Priistas fueron encarcelados varios gobernadores y el director de una paraestatal. Por venganzas políticas o malversación de fondos varios de ellos pasaron varios años en prisión y algunos más continúan presos.
El exdirector de Pemex, Jorge Díaz Serrano, nombrado por José López Portillo en 1976 fue uno de los casos más relevantes. En 1981 renunció a su cargo por diferencias al interior del gabinete y en 1983 fue encarcelado por órdenes de Miguel de la Madrid.
El delito: un presunto fraude por 34 millones de dólares en la adquisición de dos barcos tanques petroleros. Estuvo preso cinco años en el Reclusorio Sur.
Javier Duarte Ochoa, exgobernador de Veracruz, fue condenado a nueve años de prisión en 2018 durante el sexenio de Peña Nieto. Se le acusó de asociación delictuosa y lavado de dinero.
César Duarte, el Priista exgobernador de Chihuahua, detenido en Estados Unidos en 2020, estuvo dos años en prisión. Fue extraditado en 2022 y obtuvo su libertad condicional en 2024, en 2025 fue nuevamente aprehendido y enviado al penal del altiplano por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Actualmente continúa en prisión, pero por otros delitos que le imputaron.
Roberto Borge, exgobernador Priista de Quintana Roo, fue detenido en 2017 en Panamá por los delitos de corrupción y lavado de dinero.
Fue extraditado a México en 2028. Actualmente cumple prisión domiciliaria en Morelos, después de abandonar el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial el pasado mes de junio.
Ernesto Ruffo Appel, exgobernador panista de Baja California fue detenido en julio de este año. Se le acusó de delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible. Después de estar en el Penal del Altiplano continúa cumpliendo la medida cautelar en prisión domiciliaria sin ser sentenciado.
En tanto, Morena se ha negado sistemáticamente a investigar a varios de sus importantes miembros.
El exgobernador de Sonora, con licencia, Rubén Rocha Moya, lo protege su “hermano” López Obrador pese a las abrumadoras pruebas del vecino país del norte que lo vinculan con varios cárteles.
El también sonorense Enrique Inzunza representa otro caso de pobredumbre morenista: al igual que Rocha Moya, lo vinculan con organizaciones del narcotráfico, pero continúa cobrando en el senado muy tranquilo.
El Secretario de Educación, Mario Delgado, vinculado con el huachicol fiscal y señalado como el vínculo para distribuir parte de los 600 mil millones de pesos -producto de evasión fiscal por combustible que ingresó a México por la aduana de Tamaulipas- a las campañas de Morena para la elección de 2024, no se le ha tocado.
Otro caso de impunidad. Marina del Pilar Ávila Olmedo, gobernadora de Baja California se le comprobaron sus vínculos con el cártel de Sinaloa. Pero, al igual que sus compañeros de partido continúa libre.
Por todo lo anterior, sería muy raro que Taddei cambiara su vestido de 42 mil pesos por un uniforme color beige o azul marino, dependiendo de su situación jurídica en Santa Martha.

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