Lo que se esperaba, parecen esquiroles en conflicto R-100

La peor calamidad que pueda ocurrir en cualquier movimiento ya sea social, político o laboral, es la abominable traición de corruptos; el añejo conflicto de la ex ruta 100 no está exento de ello porque lo rodean personajes traidores, ingratos, esquiroles y hasta abogados sedicentes que son charlatanes y recurrentes que buscan enriquecerse a costillas de los más necesitados.
Los oportunistas, arribistas y engañabobos volvieron a aparecer en el escenario de este conflicto laboral, surgiendo como por arte de magia un sedicente abogado que se identifica con los apelativos de José Guadalupe Carmona, quien inexplicablemente ha reiniciado un juego maquiavélico, saturado de ironías famélicas, presumiendo que los ex ruteros de la 100, recibirán una liquidación de ¡18 millones de pesos cada uno!; se requeriría un súper presupuesto de ¡125 mil millones 586 mil pesos mexicanos!, para liquidar este conflicto laboral
Los ex líderes y defraudadores de la desaparecida Ruta 100, Ricardo Barco López y Gabino Camacho Barrera, pese a que se conspiraron con el poder, éste fue dejado en manos de bandidos, y tienen a su alcance una gran bandeja de oro para corromper autoridades emanadas de la propia izquierda hecha gobierno, permitiendo el enriquecimiento ilícito de cientos de funcionarios.
Los aciagos antecedentes florecen en el momento cuando llegó Cuauhtémoc Cárdenas a la jefatura de gobierno de la ciudad, pasando por Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Alejandro Encinas y Claudia Sheinbaum, no así en lo que se refiere a las administraciones de Rosario Robles Berlanga y Miguel Ángel Mancera Espinoza, quienes preocupados, trataron de vigorizar que se les hiciera justicia a los choferes de la R-100, otorgándoles dádivas de hambre como liquidación.
El entonces y todo poderoso PRI-gobierno en el Distrito Federal, encabezado por el último regente Óscar Espinosa Villarreal, se encargó por decreto presidencial, darle la puntilla a más de 12 mil trabajadores que a partir de 1995, se quedaron sin un empleo digno de toda honradez, al declarar la quiebra técnica de la Ruta 100.
A partir de ese entonces, las administraciones de gobierno que instauraron un “nuevo” sistema de gobierno en la capital del país -de corte socialcomunistoide-, y que presumen decirse ser de “izquierda de avanzada”, si bien hicieron a un lado el caso R-100, desgraciadamente, en lugar de cumplir con sus “postulados” de campaña político-electoral de ayudar a la clase trabajadora, se ensañaron en olvidar a miles de marginados.
Las administraciones de los gobiernos de izquierda de la CDMX, se confabularon con los traidores-defraudadores de esta central camionera urbana que fue orgullo de México ante los ojos de América Latina, por su organización y su infraestructura para trasladar a millones de personas a sus destinos de viaje en la década de los 80 y 90.
Los oportunistas, arribistas y engañabobos volvieron a aparecer en el escenario de este conflicto laboral, surgiendo como por arte de magia un sedicente abogado que se identifica con los apelativos de José Guadalupe Carmona, quien inexplicablemente ha reiniciado un juego maquiavélico, saturado de ironía famélica, presumiendo que los ex ruteros de la 100, recibirán una liquidación de ¡18 millones de pesos cada uno!
Si bien es cierto que los gobiernos de la izquierda se han connotado por pisotear las leyes y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, existen múltiples ejemplos que con un poder omnímodo, han resultado ser malos gobiernos que no han tenido la capacidad de hacer justicia a los ex trabajadores de la R-100, y se han vendido al mejor postor de acuerdo a sus conveniencias económicas.
El conflicto de la ex Ruta 100 lleva más de 26 años de intensa lucha laboral que a través de todos esos años, sus dirigentes unidos en el Sindicato Único de Trabajadores de Autotransportes Urbanos Ruta-100 (SUTAUR-100), están exigiendo una indemnización global de mil millones de pesos para 12,004 compañeros, negándoseles sistémicamente su liquidación por parte del GCDMX.
En boca del sedicente “abogado” José Guadalupe Carmona, quien guarda antecedentes penales ya que la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, lo inhabilitó de por vida por cometer flagrantes delitos de corrupción cuando fungía como ministerio público, ha tenido nuevamente la desfachatez de embaucar a los iletrados ex ruteros de la 100. Los ha engañado con una patética facilidad que raya en la burla aprovechándose de la ignorancia también patética de los trabajadores de R-100.
Guadalupe Carmona ha incurrido en hacer ofrecimientos inalcanzables. A los 6,977 que según “representa”, pero de forma ilegal, les prometió que la autoridad debe pagarles por “daño patrimonial” a cada uno de ellos, la fabulosa cantidad de ¡18 millones de pesos!, arrojando una cifra global de ¡125 mil millones 586 mil pesos mexicanos! Una cifra quimérica.
“Carmona se aventó una mariguanada cuando conocemos que es extremadamente difícil cobrar un céntimo a un gobierno que se ha distinguido de ser injusto, que actúa con rebeldía para no saldar las liquidaciones que por ley ejecutan los tribunales laborales”, puso como ejemplo el líder moral de la ex Ruta 100, Jorge Cuellar Valdez.
¿Algunos de ustedes saben qué son 18 millones de pesos y tenerlos en las manos?, preguntó a los afiliados al SUTAUR-100, quienes al unísono respondieron negativamente.
Recordó que otro personero que es manipulado por los defraudadores Barco López y Camacho Barrera, apodado “el cheche” (José Acosta Saavedra), un mitómano, psicótico, farsante y loco peligroso que cuenta fabulas de que él es asesor y se reúne con el presidente Andrés Manuel López Obrador, con Santiago Nieto Castillo y con el director del Banco del Bienestar, ya tiene varios años de venir engañando a otros grupos de ex trabajadores y a quienes les ha ofrecido liquidaciones “anuales” de un millón de pesos, que hasta este momento se puede interpretar que “solo les está dando atole con el dedo”.
Pero seamos sensatos –reclamó Cuellar Valdez- el gobierno está muerto de la risa sobre la proposición de José Guadalupe Carmona, quien dijo que la liquidación de cada ex trabajador como pago por daño patrimonial, sería de ¡18 millones de pesos!
Lo cierto –añadió- que ese sedicente abogado (surgido de las cloacas del crimen organizado), destella como otros chantajistas, ofreciendo cifras estratosféricas que ni el mismo gobierno tendría tanto dinero para saldar un conflicto que data de hace 26 años. “Entonces, esa es una auténtica tontería, una brutalidad de ignorancia bárbara, el que crea ese tipo de estupideces, es porque está totalmente idiota o está muy pendejo”, sentenció.
El líder moral de la ex Ruta 100 hizo despertar a sus asociados “para no caer en actos de espejismos” y mucho menos dejar que se sigan burlando de las mayorías del SUTAUR”, aunque avizoró que nadie aceptará ese tipo de ilusiones que provienen de un fanático de mala reputación.
Asimismo, lamentó que las autoridades federales en el ámbito de su competencia laboral, no ejerzan su derecho de presión en contra del gobierno local, para que cumpla con los fallos que han causado estado, a favor de la clase trabajadora y que no se han cumplimentado hasta este momento debido a la arrogancia de los funcionarios.
Los litigios, en consecuencia, se transforman tediosos y tormentosos, sería inverosímil que el gobierno pudiera disponer de un presupuesto superior a los 125 mil millones de pesos, cuando el país cruza por una severa crisis, no solo económica sino hasta de credibilidad.
Llamó al gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum y al Poder Judicial de la Ciudad de México, encabezado por el magistrado Rafael Guerra Álvarez, no ser sorprendidos por “abogadetes de banqueta y pacotilla”, aunque reiteró su petición que resuelvan en definitiva el caso Ruta 100, con la firmeza de restablecer el orden constitucional y la confianza del buen gobierno, que se ha perdido tan solo en el mundo del derecho laboral durante estos últimos sexenios.
Si bien Cuellar Valdez aclaró enfáticamente que el SUTAUR-100, es el organismo notariado que cuenta con la representación legal ante las instancias correspondientes, exhortó a las autoridades a entablar un diálogo de negociación serio, ya que alrededor del conflicto han surgido intrusos y traidores que no garantizan absolutamente ninguna cualidad de género jurídico, sino por el contrario, representan un serio obstáculo que promueven escándalos mediáticos y acciones de dilación y divisionismo para alargar la solución de este problema laboral.
Para Cuellar Valdez, Ricardo Barco López, Gabino Camacho Barrera, José Guadalupe Carmona y José Acosta Saavedra, entre otros, deberían estar encarcelados de por vida por los delitos de genocidio, daño moral, daño patrimonial y fraude numérico en contra de la ex Ruta 100.
Finalmente anunció que el jueves 17 de junio, la ex Ruta-100 conmemorará con un mitin en el Tribunal Superior de Justicia de la CDMX y de ahí marcha-mitin para hacer otra manifestación pacífica en la Fiscalía de Justicia de la CDMX y exigir justicia en el vigésimo sexto aniversario del artero y cobarde asesinato en contra del magistrado penalista Abraham Polo Uscanga, cuyos restos descansan en una sobria cripta del panteón Jardín de la Ciudad de México.
“Después de ambos mítines, asistirá una comisión de trabajadores de la ex Ruta-100, al panteón jardín de la capital de la República, para dejar una corona de flores “y honraremos la memoria de este ilustre mártir que defendió a los trabajadores de la Ruta-100 y la división del Poder Judicial en contra del Estado represor”, concluyó Jorge Cuellar Valdez, líder moral de la ex Ruta-100.
Han pasado prácticamente 26 años de amplia impunidad entre los propios impartidores de justicia, ¡qué paradoja!, por lo que “ya es hora de que el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México y la Fiscalía General de justicia local, recuperen la confianza ciudadana y se conviertan en símbolo de legalidad y paz social.

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