La violencia política en Veracruz se recrudece revelando vínculos entre crimen organizado y el poder local
- Chronos
- 13 may
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Indicios de que el narcotráfico financia campañas en la región central de Veracruz, y ante este problema la gobernadora Rocío Nahle guarda silencio, porque es legado del exgobernador Cuitláhuac García, que deja sentir la violencia desmedida en todo el Estado.
La violencia en general no ha parado en Veracruz. Sin embargo, la violencia política y las ejecuciones contra políticos no solo se han incrementado, sino que han sido específicas y han evidenciado las alianzas del crimen organizado con sectores de la clase política, así como la resistencia de algunos a pactar con los grupos criminales.
Es cierto que la pasada administración del exgobernador Cuitláhuac García dejó una gran estela de corrupción, inseguridad y una profunda cofradía con el crimen organizado, que hoy pasa factura tanto a quienes no se alinean como a quienes no cumplen los pactos acordados.
Anoche, la presencia del narcotráfico volvió a hacerse notar en el estado de Veracruz. Esta vez, en el municipio de Actopan, en la región central del estado, zona ya conocida por sus desaparecidos y por numerosas ejecuciones que han quedado en el olvido de la Fiscalía General del Estado, incluida la del periodista Celestino Ruiz, ocurrida en agosto de 2019. Su crimen, perpetrado por no aceptar un soborno de diez mil pesos del entonces alcalde Paulino Domínguez, sigue impune, con responsables fabricados y sin justicia real.
Al filo de la medianoche, cuando regresaban de un mitin del actual candidato por Morena, Eduardo Utrera Carreto, el exalcalde de Actopan durante el trienio 2014-2017, Esteban Alfonseca, fue ejecutado junto con el exregidor Edmundo Martínez Pérez.
Se trató de un ataque directo, atroz, sin posibilidad alguna de sobrevivir. Ambos políticos actopeños fueron blanco de un mensaje claro del crimen organizado en la región, lo que ensombrece las campañas políticas en todo el estado de Veracruz.
Esta ejecución ocurrió pocos días después del asesinato de Yesenia Lara Gutiérrez, candidata de Morena en Texistepec, y de Germán Anuar Valencia, también candidato de Morena, en Coxquihui, región del Totonacapan.
Es importante señalar que la clase política de la región central no se había pronunciado al respecto durante la mañana de este martes 13 de mayo de 2025.
El silencio de la gobernadora Rocío Nahle y de la Fiscalía General del Estado es sepulcral. La violencia los ha rebasado. Más grave aún es el silencio del candidato de Morena, Eduardo Utrera Carreto, quien fue chofer del exgobernador Cuitláhuac García, sobre quien pesan serias acusaciones de desvío de recursos, malversación de fondos públicos, corrupción y vínculos con el crimen organizado.
El novel y oscuro candidato no se pronunció sobre la ejecución de ambos políticos, a pesar de que días antes se habían sumado a su campaña tras renunciar al Partido Revolucionario Institucional.
En los pasillos y covachas de la política ya se tejen tramas palaciegas: a Eduardo Utrera Carreto, alias “el NN” o “el Gallo”, se le complica la campaña. Pensó que por ir con la marca de Morena sería un trámite, como ocurrió con sus antecesores.
Lo que no previó fue el peso del pasado oscuro que arrastra junto a Cuitláhuac García Jiménez, quien no es bien visto ni por la actual gobernadora Rocío Nahle ni por sus antiguos aliados del narcotráfico.
Las autoridades confirmaron que, hasta el momento, se desconoce el móvil del atentado y la identidad de los responsables. Elementos de la Policía Ministerial ya están a cargo de la investigación y se abrió la respectiva carpeta. Sin embargo, más allá de lo protocolario, esto no brinda certidumbre a la población de la región central de Veracruz, especialmente en la zona de Actopan, tan golpeada por sus decenas de desaparecidos, las constantes balaceras y las violentas ejecuciones que se repiten sin cesar.
Es prudente mencionar que, en fechas recientes, el ahora occiso Esteban Alfonseca Salazar había recibido fuertes críticas de diversos sectores políticos. La molestia se hizo evidente en redes sociales, debido a su apoyo a Morena, ya que cuando llegó a la alcaldía lo hizo impulsado por el PRI.
No es casualidad que la ejecución ocurriera cuando ambos asesinados regresaban de un mitin político de Morena en la localidad de Mozomboa, en apoyo a Eduardo Utrera Carreto. Para quienes conocen la zona, la entrada a Plan de la Higuera (El Toche) es un punto ideal para este tipo de atentados, y más aún a la hora en que se desplazaban por esa solitaria carretera. Es evidente que tiene el sello del narcotráfico.
La radiografía del crimen organizado es clara en la región central de Veracruz, con fuerte presencia en los municipios de Actopan, Alto Lucero, Puente Nacional, La Antigua y Emiliano Zapata, los cuales se han convertido en bastiones del Cártel de Sinaloa, el CJNG y remanentes de Los Zetas.
Apenas el pasado 6 de abril, la Fiscalía General del Estado informó que fiscales, peritos y policías ministeriales, en coordinación con la SEDENA y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, realizaron un cateo en la localidad de Trapiche del Rosario, en este mismo municipio.
En dicho operativo fue detenida Ana Laura “N”, y se aseguraron hierba con características de marihuana, teléfonos celulares, una mira, cartuchos de diversos calibres, cargadores balísticos, identificaciones, una fornitura, un arma de fuego, ropa camuflada, una funda para arma, una tablet y una laptop. Todo esto, en pleno corazón del municipio de Actopan.
En ese contexto, tras la captura en 2022 de Ignacio “N”, alias “El Viejón”, y José Manuel “N”, alias “El Munrra” —identificados como operadores del CJNG—, los pactos con el gobierno de Cuitláhuac García no se detuvieron. El CJNG continuó operando y designó a José Alfredo Cárdenas, alias “El Ruso”, y a Roberto “N”, alias “El Ingeniero”, quienes también fueron vinculados a proceso por diversos delitos el año pasado. Sin embargo, uno de ellos ya está en libertad y el otro, desde un penal de alta seguridad, continúa operando y dando órdenes en Actopan, Cardel, Emiliano Zapata, Xalapa, Veracruz Puerto, Puente Nacional y Alto Lucero.
Hay fuertes rumores de que el crimen organizado, a través de estos personajes, está financiando campañas políticas. Aunque esta práctica tiene años de antigüedad, hoy se acentúa con las últimas ejecuciones de candidatos en Veracruz, casi todos del partido Morena.



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