La permanente visión errónea del Ejecutivo en su Fiscal es indebido

…BLAS A. BUENDÍA………………………
La Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados, Foro de México, demandó al Ejecutivo federal “aterrizar su pies en la tierra” y dejar permanentemente de echarle odas subliminales a su Fiscal General de la República, porque tiene más cola que le pisen hasta en tanto no se desligue por completo en seguirlo protegiendo, porque en lugar de frenar el crimen organizado, su omisión reactiva el narcotráfico en todo México.
Si bien se puede considerar que ese tipo de actitudes “están por debajo del umbral de la consciencia”, psicológicamente lo subliminal se transforma en un erróneo “estímulo”, es decir, “que por su debilidad o brevedad, no es percibido conscientemente, pero influye en la conducta de ambos funcionarios públicos, hasta la mutua complicidad”.
De forma constante, el presidente Andrés Manuel López Obrador viene reconociendo el trabajo de Alejandro Gertz Manero contra la corrupción en “momentos estelares de la vida pública del país”, en referencia al actuar de la Fiscalía General de la República, pero no observa que detrás de sus espaldas lo vienen traicionando “porque al Fiscal no hay nadie que lo fiscalice”, en un régimen que se ha connotado en haberse inclinado y ser predilecto del oclocratismo puro.
Para la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados, “según el incorrecto pensar y actuar de Alejandro Gertz Manero, en su carácter de Fiscal General de la República: el derecho puede y debe ejercitarse no con el fin de observar un deber, sino con el propósito de no cumplirlo”.
Por ejemplo —aseveró— su omisión a indagar el lacerante fenómeno de la narco-política. “Sus objeciones a ello carecen de sustento y fuerza jurídica, porque la misión constitucional de todo garante de la sociedad se justifica cuando tiende a la realización (mediata o inmediata) de fines jurídicamente obligatorios”.
Volviendo al ejemplo antepuesto, el Foro México fustigó que “el pretendido derecho del Representante Social Federal no se justifica como medio al servicio de finalidades insertas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sino como una omisión a la letra del Código Penal Federal, lo que de inmediato lo convierte en un infractor de la ley penal y consecuentemente al hecho de que la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados, le ha venido exhortando cumplir con el fin ordenado en los lineamientos del Derecho Positivo Mexicano, pudiendo agregar a ello, que la designación como Fiscal General de la Nación no contrae obligación de fines ilícitos”.
Y explicó: “La circunstancia de que Alejandro Gertz Manero en su carácter de abogado de la Cuarta Transformación de la Nación, sea omiso, encubridor y cómplice de la narco-política, nada demuestra, ni justifica ese incorrecto derecho que con su actuar evidencia.
Por ésta razón, el Fiscal General de la República no se encuentra ni autorizado ni facultado por la ley para hacer de su nombramiento un desprestigio, únicamente debe de actuar en todo aquello que no sea contrario a su deber”.
Precisó que el uso ilegal de su hacer como garante de la sociedad, no puede nunca ser considerado como el ejercicio de un derecho que le asiste por ser el Fiscal General de la República. “El omiso que actúa en contra de las leyes, no ejercita ningún derecho al proteger con su no hacer a la narco-política”, refirió.
“Las anteriores reflexiones, argumentaciones o manifestaciones revelan que es impropio actuar como lo hace el Fiscal General de la Nación. Nadie puede abusar de sus facultades legales, ya que éstas excluyen, por definición, cualquier ejercicio antijurídico. La violación a un deber se castiga con cárcel”, sentenció.
“Vaya por último una pregunta para la indignidad de ese Fiscal: ‘¿Nos podría aclarar el porqué de su omisión en investigar a aquel responsable narco-político que creó alianzas con la delincuencia organizada para descender aviones en territorio nacional con cocaína?’”
Reiteró su demanda que se le castigue con ¡cárcel!, por todas las violaciones por su impropio actuar para combatir el crimen organizado y que por su culpa, el narcotráfico ha crecido de forma descomunal en todo el territorio mexicano, generando una guerra innecesaria cuando nuestras leyes sentencian que deben ser castigados a todos aquellos que se apartan del Estado de Derecho, que aun asiste a México.
“¡Es cuanto…!”, puntualizó Alberto Woolrich Ortiz, presidente de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados, Foro de México, A.C.

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