“La Libertad de Expresión en México: Terror, Horror Miedo”.

……BLAS A. BUENDÍA………………
Esta propuesta está planteada del cómo surge su amor por la redacción desde la niñez y la adolescencia; pero sobre todo, los diversos ataques que ha sido víctima el periodista y Doctor en Derecho Juan Carlos Martínez, y familia, desde hace más de tres décadas por entes jurídicos federales como de la actual Ciudad de México, que hasta la fecha el propio Estado, actuando como terrorista, impunemente siguen sin resolver.
El documental propuesto “La Libertad de Expresión en México: Terror, Horror y Miedo”, está dedicado al tema más sensible actual de la nación: la corrupción y la represión de altos funcionarios de la política en México relacionados con las bandas organizadas y su modus operandi, sobre todos en la capital de la República Mexicana.
La narrativa conllevará su experiencia con el abuso de autoridad: detenciones prefabricadas e ilegales, tortura, manufactura de delitos, motivos por la cual inicia obligadamente la profesión de comunicólogo; amenazas, el despojo de bienes inmuebles comandados por el Instituto del Vivienda, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública ahora de la Ciudad de México, Procuraduría General de Justicia del Distrito
Federal ahora Ciudad de México, y grupos de choque meticulosamente concertados.
Hasta el descoco de atentar contra la familia del periodista en su propio domicilio, en la cual se extrajo con severos golpes a cuatro de los integrantes de su familia, sin orden de aprehensión y cateo, robando sus pertenencias dentro del inmueble y personales, consignando con falsos cargos ante el Ministerio Público, amenazar dentro de las galeras presidiarias por externos e instaurar inexistentes y quiméricos cargos para dañar el prestigio del reportero.
Esta amarga experiencia de vida marcó, asimismo, la vida de los propios integrantes familiares, toda vez que los diversos ataques por un lado, ocasionaron enfermedades degenerativas, progresivas y mortales, el homicidio de uno de sus integrantes como advertencias para el retiro de las denuncias ante las instancias correspondientes.
Para este fin, Juan Carlos Martínez, informador, comentó que sigue el pie la oferta de realización del documental con varias productoras independientes; sin embargo, en breve se entablarán platicar con la plataforma de NETFLIX, una empresa plural que ofrece una gran variedad de películas, series de los más diversos géneros, y documentales recibiendo premios a nivel internacional.
En cuanto a los elementos con que se cuenta, explicó el periodista Juan Carlos Martínez, son las vivencias, pero sobre todo, para no desvirtuar la realidad se encuentran plasmadas históricamente en la averiguación previa: FCH/CUH-8/T1/1102/14-03 por el DELITO DE DESPOJO (inconclusa) desde hace más de ocho años, misma que sigue vigente.
Las carpetas de investigaciones: CI-FSP/B/UI-B-3 C/D/988/03- 2017 su acumulada: CI-FSP/B/UI-B-3 C/D/1519/05-2017, delitos: abuso de autoridad. ejerza violencia, veje o insulto, robo calificado con violencia y otros, que por cierto, festeja 5 años de ardua investigación, donde sólo en México de la categoría de víctima u ofendido del delito es re-victimizado, que contiene más de cinco mil fojas.
Y qué decir de la carpeta de Investigación CI-FPC/74/UI-7 S/D/00173/07-2021, delito de fraude procesal, por la tentativa de alterar antecedentes, medios o datos de prueba o realice cualquier acto tendiente al error, entre otras.
El documental “La Libertad de Expresión en México: Terror, Horror y Miedo”, ofrecerá el despertar del México que ha sido —y lo sigue siendo—, rehén de los malos funcionarios impartidores de justicia, que lastimosamente violentan no solo el Estado de derecho, sino los sagrados preceptos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Lo cuestionable está en que los más de 127 millones de mexicanos actualmente están desprotegidos porque el Jefe del Ejecutivo Federal, en sus peroratas que dan risa y vergüenza, se le hace fácil en cometer toda clase de infracciones antijurídica, corroborando que el presidente Andrés Manuel López Obrador, y sus antecesores, que crearon también sus Mafias del Poder, no les asiste la Constitución, ni la justicia, ni la dignidad, ni la congruencia, ni la decencia, ni la diplomacia, y mucho menos, el amor por México. Para efecto de su discordia facunda, “los delincuentes también son humanos”.
Es sabido a nivel mundial que México es un país donde la libertad de expresión es muy peligrosa, debido al alto número de asesinatos a periodistas, quienes viven con miedo constante de publicar y denunciar, especialmente, información sobre redes de narcos, nexos de corrupción a nivel gubernamental y empresarial, etc. Saben que al hacer pública dicha información de inmediato su vida corre peligro. Es como ponerle una diana en la espalda de cada comunicólogo.
Es pues, la competa degradación para el tristemente célebre de la Cuarta Transformación, que por capricho individual, invadió el histórico recinto de Palacio Nacional, donde desde la Silla Presidencial, se siente un Rey pero sin Corona, sino un Monarca de las Mentiras.
Desde que se tenga memoria, jamás como hoy en día, pudo haber un pelafustán iletrado que le permite a sus chacales de las Fiscalías de Justicia, federal y locales, independientemente de la incalificable historia de Victoriano Huerta, quien con sus fabulosos desplantes, unieron a todos los mexicanos pero en su contra.
Así como López Obrador fue aclamado presidente en una epopeya e histórica de votación popular en el 2018, ese ejército de votantes podrá ahora revirarle las tendencias en su contra por poseer un comportamiento tan igual y soez, al de José Victoriano Huerta Márquez, conocido como Victoriano Huerta.
Acudiendo al ejercicio histórico, el Chacal o Usurpador de la Revolución, fueron algunos de los apodos que Victoriano Huerta se ganó por sus acciones contra Francisco I. Madero.
Victoriano Huerta tuvo un papel importante en el Porfiriato, fue pieza clave durante la Revolución Mexicana y traicionó a Francisco I. Madero para finalmente convertirse en presidente de México, tras ordenar liquidar al Apóstol de la Democracia.
El asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, el presidente y el vicepresidente de México, sucedió el 22 de febrero de 1913 en el Palacio de Lecumberri de la Ciudad de México. Fue perpetrado por el comandante de las Fuerzas Armadas Victoriano Huerta quien, tras traicionar a Madero y Pino Suárez, dio un Golpe de Estado y obtuvo el poder por poco más de un año hasta su renuncia el 15 de julio de 1914.

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