La espada de Pretorio en cuello del narco-presidente de México

La presidencia de la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, A. C., exteriorizó su beneplácito por la visita diplomática que hará a México la Vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Kamala Harris, quien hará entrega un estudio en relación al combate contra el narcotráfico, imputándosele ciertos elementos fundamentados con los Carteles que operan en territorio mexicano, cuya información de alto nivel es dosificada por la DEA y la INTERPOL.
“Vaya para la justicia una anticipada y sincera felicitación, no en balde la visita de la vicepresidenta norteamericana Kamala Harris, entregará un dossier, con todos los protocolos exigidos por el Derecho Internacional, que según se dice contiene vital información para combatir la narco-política, documento diplomático que proporciona el nombre del político protector del narco, según se reveló en el juicio del siglo del Chapo Guzmán, en una Corte de la Unión Americana”.
Los entendidos en cuestión de diplomacia refieren que además contiene los datos del diplomático que en funciones de Embajador de los Estados Unidos Mexicanos acreditado ante la Comunidad Europea, se atrevió en su momento a proponer a un digno empresario mexicano: El trasiego de substancias no permitidas en su avión particular, situación que de hecho fue rechazada por ese mexicano de honor, y cuya identidad se protege por obvias razones.
El abogado penalista Alberto Woolrich Ortiz, presidente de dicha Academia, hace un repaso histórico filosófico sobre el tema, y narra que cuenta la historia que cuando Trajano entregó a Pretorio la espada que era símbolo de la justicia le expreso: “Úsala en mi favor si gobernase con justicia y, si no, contra mí”.
En esta Cuarta Transformación de la Nación y con las distancias propias del simbolismo cabe decir: Trajano es el pueblo y la espada es nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Intelligenti pauca.
También cuenta la historia que Pierre Joseph Proudron en un muy emblemático momento expresó: “La justicia consiste en el respeto espontáneo y mutuamente garantizado de la dignidad humana, cualquiera que sea la persona a que se refiera y en cualesquiera circunstancias, y sean los que fueren los riesgos a que su defensa pueda exponernos”.
Con esos emblemáticos antecedentes, es momento de recapitular que tras una larga, sangrienta y trepidante lucha entre hermanos en nuestro País, se obtuvo la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Desde entonces, uestra República antepone su Carta Magna a las leyes ordinarias derivadas de ella. Conviene puntualizar en este preciso instante que nuestra Ley de Leyes establece los derechos fundamentales para todos los mexicanos, sean estos servidores públicos o no lo sean, la misma norma asigna competencias a los Órganos del Estado y prevé mecanismos procesales y procedimentales que garanticen todo su contenido.
Nuestro México tiene y debe mantener la imperiosa necesidad de proteger su Constitución Política con apoyo y fundamento en la realidad, dado que nuestra vida social, económica, política y jurídica necesariamente tiene que estar regulada por el derecho.
Nuestra Constitución en esta Cuarta Transformación y en cualquier época aún diferente a ésta, demanda y exige la conservación, vigencia y efectividad de la misma.
El respeto a la Carta de Carranza por desgracia, en esta época política, no siempre ha sido espontánea y natural; han existido ocasiones en que las autoridades, entre las que se destaca la Presidencia de la República, han violentado y trastocado sus disposiciones, pese a que juraron observarla, respetarla y guardarla.
Como consecuencia jurídica de ese absurdo comportamiento se ha desequilibrado la estabilidad de los poderes constituidos, lo cual implica violaciones a los derechos de los mexicanos.
Para fundar futuras aseveraciones, es digno precisar una serie de importantes datos históricos, jurídicos y políticos a fin de hacer ver a la sociedad en su conjunto, el efecto que tiene la justicia, cuando alguien juramenta sobre la Constitución de la República respetarla y hacerla respetar y ello no lo cumplen.
Pasemos al tema. Hay un narco-político que ha encendido los ánimos y la ira de nuestra Carta Magna, cuando como alto funcionario de la justicia de la República, se atrevió a crear alianzas con los narcotraficantes para introducir y bajar aviones con grandes cargamentos de clorhidrato de cocaína a fin de dañar la salud de los mexicanos y al haber olvidado acatar al Derecho que debe imperar en nuestra República.
Siempre he estado y sigo estando en contra de la corrupción que impera en el medio de procuración e impartición de justicia y el que los funcionarios desleales no se atengan en puridad al profundo mensaje de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: la justicia tiene que ser decente, transparente, efectiva y gratuita.
Nuestra historia jurídica Patria, como se ha referido en innumerables ocasiones, ahora demanda cárcel para el infractor de la ley que tanto ha dañado la imagen de nuestra Nación y por sobre todo de la justicia por su desmedida sed de riqueza. Auri sacra fames.
Ahora compete a Pretorio utilizar la espada de la justicia en contra del delincuente que dio nacimiento al fenómeno de la narco-política y so pretexto de cumplir eficazmente con su encomienda tuvo el atrevimiento de encarcelar a gente inocente a fin de tratar de evitar se supiera la verdad de su maldad.

Comentarios