Ignoraron los hundimientos de las viviendas en la zona de Iztapalapa. 2da de cinco

Desde el inicio de la construcción la Línea 12, la llamada “Dorada", estuvo marcado por denuncias de fraudes y robos, e inclusive se anunciaron "fallas estructurales", por compra de material de baja calidad que se utilizó durante la construcción de esa línea férrea, pero los funcionarios responsables nunca hicieron caso...
Después vino la pomposa inauguración en 2012, las autoridades de la Ciudad de México (CDMX), se sentían "orgullosas" de la "magna obra" y nunca se escuchó la voz de quienes denunciaban el fraude, y del millonario robo, se acusó a todos los altos mandos.
En más de 30 años, la comunidad científica y educativa, los gobiernos Federal, capitalino y delegacionales, integrantes de Colegios de Ingenieros y Arquitectos, así como de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), fueron ignorados por el hundimiento de viviendas.
También fueron omisos y apáticos al no responder, con efectividad, las justas demandas de viviendas dignas y decorosas para más de 20 mil familias que habitaban sus casas a punto de desplomarse por estar construidas en zonas de grietas, suelos inestables, granulares y arcillosos en la Ciudad de México.
La diputada de la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Ana Juana Ángeles Valencia, reprochó se contravengan los tratados internacionales que respaldan el derecho humano a la vivienda como se destaca en la propia Constitución y Declaración Universal de los Derechos Humanos al no atender el llamado de auxilio de millares de familias.
Hizo notar que las autoridades han dado mayor impulso a la construcción de grandes proyectos arquitectónicos como si la constitución previera un fuero económico en donde los que tienen el poder adquisitivo gocen de todas prerrogativas que les otorga la ley, y por el contrario, los que carecen de ello estuvieron en desventaja, contemplados en un plano de discriminación y desigualdad social.
Las autoridades Federales, del Gobierno del Distrito Federal (GDF), y delegacionales por done pasa en Metro, deberían haber resuelto los hundimientos y mejorar las condiciones de inseguridad en que viven los habitantes de Unidades Habitacionales y edificaciones diversas, pero no les importó burlarse de la ley e incurrieron en el delito de omisión.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), al Instituto de Geofísica de la UNAM, y los Colegios de Ingenieros Militares y Civiles, vulcanólogos, sismólogos, hidrólogos y calculistas de estructuras, constructoras nacionales y extranjeras, al FOVISSSTE, INFONAVIT, INVI, a las Secretarías de Obras, de Protección Civil del Distrito Federal y la comunidad científica del país se les pidió diseñar soluciones reales a dichos problemas.
Las construcciones del Distrito Federal edificadas sobre grietas, socavones y suelos granulares deben ser reparadas de manera urgente, antes de conformar una nueva Ley de Vivienda local, dijo en ese entonces Ángeles Valencia.
Consideró urgente conformar un nuevo marco legal para reformar dicha ley porque habitantes de diversas delegaciones que actualmente viven en este tipo de hogares deben contar con el apoyo irrestricto de las instituciones de educación superior y de los organismos que tienen que ver con la industria de la construcción en México.
Ángeles Valencia resaltó la importancia de establecer mecanismos precisos de suelo, donde antes de construir, existan estudios previos del subsuelo de la Cuenca del Valle de México, hidrología y geología.
Se debería de definir las reglas de construcción, donde las grandes empresas que dañen el entorno sean quienes paguen los daños a los habitantes originarios o con mayor antigüedad en las zonas colindantes a las magnas edificaciones.
Recordaremos que en el 2013 se registraron siete mil 234 Unidades Habitacionales en riesgo por deterioro, hundimiento y grietas, adicionales a las 12 mil 714 edificaciones registradas en las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Azcapotzalco y Miguel hidalgo, cifras dadas a conocer por el Instituto para la Seguridad de las Construcciones (ISCDF) y la Procuraduría Social del Distrito Federal (PROSOC)
En Iztapalapa existían en el 2013, mil 71 manifestaciones de grietas, equivalente a unos 100 kilómetros lineales, además de las afectaciones a las estaciones del Metro Guelatao, Peñón Viejo, Acatitla y Santa Martha en la Línea A.
En esta demarcación hay por lo menos 20 escuelas en situación de riesgo localizadas en las colonias Consejo Agrarista, Lomas de San Lorenzo, La Era, Francisco Villa, La Polvorilla, Pueblo de Santa Cruz, Unidad habitacional Santa Cruz y Jacarandas.
El caso registrado en la delegación Iztacalco, en el inmueble ubicado en Francisco del Paso y Troncoso, Colonia Santa Anita, con la misma problemática, la Unidad Habitacional Lindavista-Vallejo, donde 26 edificios estuvieron en riesgo de derrumbarse.
Era necesaria la aportación de todos los diputados locales, para conformar una nueva Ley de Vivienda del Distrito Federal acorde a las demandas de infraestructura urbana que ayudarán a establecer un nuevo marco legal y jurídico en esta materia en beneficio a los ciudadanos.
Era y ahora es necesario reparar miles de viviendas dañadas por los hundimientos, sobrepoblación, falta de mantenimiento o por la mala calidad de los materiales utilizados.
Existió la posibilidad de reciclar los predios donde las habitaciones ya estuvieron deterioradas, es decir, derribar y construir en el mismo predio viviendas de al menos 65 metros cuadrados y ascenderlos a por lo menos seis o siete niveles para acabar con los hacinamientos familiares, dar calidad de vida a las familias extendidas y facilitar créditos familiares.
A través de una consulta ciudadana organizada y acreditada bien se pudo delinear nuevas leyes de vivienda que correspondan a satisfacer las necesidades de los capitalinos en esta materia y no en beneficio de las grandes constructoras nacionales y extranjeras, para quienes una vivienda digna sólo significa un techo donde resguardarse.

Comentarios