¿HARFUCH O CLARA BRUGADA?

ANGEL BEJARANO O. ………………………………
No es broma: los radicales de Morena quieren a Clara Brugada como su candidata a la presidencia de la república. Con esa decisión se ahonda aún más la animadversión entre la jefa de gobierno y Sheinbaum, que tiene entre su favorito a Omar García Harfuch para contender por el mismo cargo.
La carrera electoral para Brugada comenzó ayer, cuando se presentó ante el pleno del Congreso de la Ciudad de México para dar a conocer su segundo (des) informe de actividades, rodeada de cientos de acarreados de las alcaldías administradas por morenistas.
En dos años de (des) gobierno poco o nada ha realizado Brugada, salvo sus famosas utopías -pan y circo para tener contento al pueblo-, pero dejando a la ciudadanía con una percepción de inseguridad cada vez mayor pese a sus cifras disfrazadas que señalan una reducción de crímenes y asaltos.
Las promesas que ayer presentó ante los duros de Morena tienen como objetivo principal ir aplanando el camino a la candidatura. Quiere el aval del estudiantado, por el que se comprometió con el rector de la UNAM a reconstruir un plantel para dar cabida a 20 mil universitarios.
Pondrá en marcha, ahora sí, un programa de bacheo proporcionando 100 mil toneladas de asfalto y la creación del Banco de la Ciudad de México.
El respaldo de los radicales morenistas causó el enojo de la inquilina de palacio, que constata que su lucha por respaldar a Harfuch en su camino a la candidatura presidencial se está llenando de obstáculos. Y es que desde La Chingada está el principal opositor a su candidatura. Para nadie es un secreto que López Obrador no acepta a Omar.
El inconveniente para Brugada es su poca aceptación de la ciudadanía, que ha comprobado su nulo trabajo en obras públicas por más que festeje sus alcances en ese rubro.
En dos años de (des) gobierno su popularidad cayó estrepitosamente pese a que algunas encuestadoras claudiquen, cosa rara, en niveles muy altos.
En la política actual se combinan varios factores para que los candidatos a cargos de elección popular puedan tener la aceptación del electorado: capacidad, carisma y presencia son algunos de ellos. Es obvio que Clara no cuenta con ninguno. Su capacidad es mínima, no tiene personalidad y mucho menos presencia y carisma.
Un obstáculo más que pudiera enfrentar Brugada es la política que Donald Trump ha seguido para acabar con los gobiernos de izquierda. La derecha está ganando terreno en Latinoamérica de la mano del también empresario hotelero, y aunque Trump termina su segundo periodo presidencial el 20 de enero de 2029 puede presionar para apoyar a Omar quien tiene buena relación con los republicanos del vecino país del norte.
Sheinbaum tiene ante sí un grave problema. El más importante es convencer a López Obrador para que respalde a Harfuch y, al mismo tiempo, doblegar a los radicales de Morena, quienes buscarán descarrilar la carrera del hijo de María Sorté.

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