Gobernador de Oaxaca impone a sunuera presidenta del Congreso Local
- Chronos
- 13 nov
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En Oaxaca la Cuarta Transformación es nepotismo y corrupción, de un mandatario que colocó a hijos, hermanos, nuera, yernos, sobrinos, en puestos claves en su administración y en el Partido de Regeneración Nacional.
Ahora impuso a su nuera Tania Caballero Navarro como presidenta del Congreso del Estado quien es Shabin Moisés Jara Bolaños.
El cuñado de Tania Caballero, Ricardo Ríos es el director del Hospital de la Niñez donde se han reportado diversas anomalías.
Los negocios familiares de la Nuera. Red familiar de Salomón Jara acapara millones en contratos con empresas fantasma sin freno institucional alguno
Red familiar de Salomón Jara acapara millones en contratos con empresas fantasma sin freno institucional alguno Diego Solanojulio 10, 2025 12:00 pm
En el gobierno de Salomón Jara Cruz, el poder no solo se ejerce desde el Palacio de Gobierno, sino también desde las oficinas privadas de sus familiares.
La consigna parece evidente: si alguien va a hacer negocios con recursos públicos, serán los parientes del mandatario. Hijos, hermanos, sobrinos y hasta nueras se han convertido en empresarios improvisados bajo la sombra protectora del gobernador, mientras la llamada Secretaría de Honestidad y Transparencia guarda un silencio cómplice.
Una muestra de este modelo de nepotismo disfrazado de gestión pública es el caso de Xiat Construcciones S.A. de C.V., una empresa que ha recibido contratos por más de 13 millones de pesos del gobierno estatal, de acuerdo con una publicación de la cuenta de X Inquisidor, firmada por Sayda Morales Bustamante.
Su dueño es Fernando Julián Caballero, primo de la diputada local Tania Caballero Navarro, quien además es nuera de Jara Cruz. Es decir, contratos del gobierno acaban en manos de una red familiar estrechamente ligada al poder político.
La operación de estas empresas no se disimula. Xiat comparte domicilio fiscal en la calle Vicente Guerrero 300, en la Ex Hacienda Candiani, con al menos otras diez “constructoras”, muchas de las cuales también figuran como proveedoras del estado. Desde ahí se gestionan adjudicaciones directas provenientes de dependencias clave como Vivienda Bienestar (VIBIEN), el IOCIFED, SINFRA y CEABIEN. Un ecosistema de favores cruzados y contratos sin competencia real.
La administradora de Xiat Construcciones figura además como beneficiaria de programas sociales como Becas Benito Juárez y Leche Liconsa, lo que despierta aún más sospechas.
¿Cómo una persona registrada como vulnerable administra una empresa millonaria? Todo apunta a un esquema de prestanombres, diseñado para el desvío de recursos públicos sin levantar alarmas institucionales.
La fórmula es vieja, pero sigue vigente: empresas creadas al vapor, múltiples firmas con el mismo domicilio, contratos sin licitación y vínculos familiares que convierten a las dependencias públicas en cajas chicas de una élite política. El caso de los Caballero-Jara no es excepción: es la norma silenciosa que se ha normalizado en Oaxaca bajo distintos gobiernos.
Lo más preocupante no es solo la impunidad, sino la ausencia total de fiscalización. Ni la Secretaría de la Función Pública, ni la Auditoría Superior de la Federación, ni la Fiscalía Anticorrupción del Estado han iniciado investigaciones serias.
La pregunta ya no es si hay corrupción, sino cuánto más se está desviando desde la cima del poder. Y aún más grave: ¿cuántas de estas constructoras fantasmas siguen operando desde las oficinas de quienes deberían combatirlas



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