Garantizar abasto continuo, suficiente y oportuno de medicamentos en CDMX

El Diputado Ricardo Rubio Torres, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en el Congreso de la Ciudad de México, presentó una Iniciativa con Proyecto de Decreto para reformar la Ley de Salud local y el Código Fiscal de la Ciudad de México, con el objetivo de establecer un sistema integral que garantice el abasto continuo, suficiente y oportuno de medicamentos e insumos médicos en todas las unidades del sistema de salud de la capital.
La propuesta busca atender de fondo una de las problemáticas más sensibles en la garantía del derecho a la salud: la falta de condiciones operativas, institucionales y presupuestales que aseguren que los medicamentos estén disponibles cuando las personas los necesitan. Aunque el marco jurídico reconoce este derecho, persisten deficiencias estructurales en la planeación, distribución, monitoreo y control del suministro que impiden su cumplimiento efectivo.
El legislador subrayó que el desabasto de medicamentos no debe entenderse como un problema aislado, sino como el resultado de fallas estructurales en el diseño del sistema de salud, entre las que destacan la ausencia de inventarios mínimos obligatorios, la falta de información en tiempo real, la limitada trazabilidad del suministro y la insuficiente coordinación entre las áreas responsables del abasto.
Rubio Torres destacó que esta situación tiene consecuencias directas en la vida de las personas, ya que provoca la interrupción de tratamientos, el agravamiento de enfermedades y un incremento en los gastos de bolsillo de las familias. De acuerdo con datos recientes, en 2024 se dejaron de surtir más de 4.5 millones de recetas en el sistema público de salud, lo que representa más de 11.5 millones de piezas de medicamentos no entregadas, afectando principalmente a pacientes con enfermedades crónicas.
El Diputado señaló que el modelo actual de gestión del abasto opera, en muchos casos, bajo una lógica reactiva, en la que los faltantes se detectan cuando ya han impactado directamente a las personas usuarias. Frente a ello, la iniciativa propone un cambio de enfoque hacia un modelo preventivo, basado en planeación, monitoreo continuo y control institucional del suministro.
Entre los principales elementos de la reforma se encuentran:
• La incorporación del abasto de medicamentos como una obligación jurídica expresa, continua y verificable, que obligue a las autoridades a garantizar la disponibilidad efectiva de insumos médicos en todas las unidades de salud.
• La creación de un sistema integral de gestión, monitoreo y trazabilidad, que permita conocer en tiempo real los niveles de inventario, los patrones de consumo y los riesgos de desabasto, mediante indicadores, alertas tempranas y mecanismos de seguimiento continuo.
• El establecimiento de inventarios mínimos y máximos obligatorios, definidos con base en la demanda real, el perfil epidemiológico y las necesidades específicas de cada unidad médica, con el fin de evitar interrupciones en los tratamientos.
• La implementación de protocolos de respuesta inmediata, que incluyan mecanismos de localización, redistribución, suministro y adquisición urgente de medicamentos ante niveles críticos de abasto.
• El fortalecimiento del componente financiero del sistema, mediante la incorporación de un esquema de planeación, seguimiento y control del gasto público en medicamentos, en coordinación con la Secretaría de Administración y Finanzas, para garantizar su prioridad, suficiencia y correcta ejecución.
El legislador enfatizó que uno de los aspectos más relevantes de la iniciativa es que vincula directamente el derecho a la salud con su respaldo presupuestal, reconociendo que sin una adecuada programación y ejercicio del gasto, cualquier obligación legal corre el riesgo de quedarse en el ámbito declarativo.
Asimismo, destacó que la propuesta incorpora una perspectiva de género, al reconocer que el desabasto de medicamentos afecta de manera diferenciada a las mujeres, quienes asumen en mayor medida las labores de cuidado y enfrentan cargas adicionales cuando el sistema de salud no responde de manera oportuna.
Rubio Torres subrayó que la iniciativa no implica necesariamente un incremento significativo del gasto público, ya que en su fase inicial se basa en el fortalecimiento de capacidades institucionales existentes, el uso eficiente de la información y una mejor articulación entre las áreas responsables del abasto.
“El problema no es únicamente cuánto se gasta, sino cómo se planea, cómo se coordina y cómo se actúa a tiempo. Garantizar el abasto de medicamentos es garantizar que el derecho a la salud deje de ser una promesa y se convierta en una realidad cotidiana”, afirmó.
Finalmente, el Diputado señaló que esta reforma busca transformar de fondo la forma en que opera el sistema de salud en la Ciudad de México, al pasar de un modelo reactivo a uno preventivo, transparente y orientado a resultados, que permita garantizar la continuidad de los tratamientos y mejorar la calidad de la atención médica.
“Cuando un medicamento no está disponible, no estamos frente a una falla administrativa, sino frente a una persona cuya salud está en riesgo. Por eso, esta iniciativa busca que el sistema deje de reaccionar tarde y comience a anticipar, planear y cumplir con lo más importante: el derecho efectivo a la salud”, concluyó.

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