Exigimos justicia y protección para las personas buscadoras familias colectivas
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Las familias y colectivos que integramos el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), la Unión y Red Nacional de Búsqueda de Personas y RIAPD y el Contingente contra las Desapariciones LGBTTTIQ+ nos pronunciamos ante el ataque armado sufrido el 29 de agosto por Alma Rosa Rojo, madre buscadora, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida e integrante de la Brigada Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas Sinaloa Zona Centro.
Los hechos ocurrieron mientras viajaba junto con su hija y otros integrantes de su familia en la colonia Estela Ortiz de Toledo, al surponiente de la ciudad de Culiacán. Alma fue atacada a balazos.
Ante este hecho, manifestamos: Nuestra indignación y profunda preocupación ante un nuevo ataque contra una persona buscadora en México, en un contexto documentado de agresiones, amenazas, desapariciones y asesinatos contra personas buscadoras en el país.
Nuestra solidaridad con Alma Rosa Rojo, con su hija, con su familia, con el colectivo Voces Unidas por la Vida y con la Brigada Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas Sinaloa Zona Centro. No están solas: cuentan con el respaldo de las demás familias y colectivos de búsqueda del país.
Exigimos a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, a la Fiscalía General de la República y al Gobierno de México:
● Que se investigue este ataque con la debida diligencia, bajo líneas de investigación que consideren su labor como buscadora.
● Que se garantice el acceso a atención médica, psicológica y a las medidas de seguridad que las víctimas y sus familias requieran, de manera inmediata y durante el tiempo que resulte necesario.
● Que se activen y refuercen, de manera efectiva y no simbólica, los mecanismos de protección a personas defensoras y buscadoras.
● Que se esclarezcan los hechos y se sancione a los responsables, evitando que este caso quede en la impunidad. Hacemos un llamado al Estado mexicano a reconocer la magnitud del riesgo que enfrentan las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos y a asumir su responsabilidad de garantizarles condiciones seguras para ejercer su derecho a la búsqueda.
No podemos permitir que buscar a un ser querido siga siendo motivo de violencia.

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