Esta tercera legislatura, vive un momento histórico con dialogo

En este recinto, donde las diferencias ideológicas y las convicciones profundas suelen marcar nuestras posturas, hemos demostrado que el diálogo es posible, que la empatía puede guiarnos y que el respeto a las diversas visiones de nuestra sociedad, puede dar frutos en beneficio de todas y todos.
Lo anterior fue señalado por la Diputada del PAN, en el Congreso de la Ciudad de México, Daniela Álvarez, y dijo que la iniciativa popular presentada por ciudadanas y ciudadanos que demandaban la supresión de las corridas de toros, nos enfrentó a un debate complejo, apasionado y, sobre todo, profundamente humano.
De un lado, voces que han clamado durante años por el reconocimiento del derecho al bienestar de los animales, por una sociedad más compasiva y alejada del sufrimiento. Del otro, quienes ven en la tauromaquia una tradición arraigada en la identidad cultural, una expresión artística e histórica que forma parte de nuestro país.
Entendimos que este no era un debate con vencedores o vencidos, sino una oportunidad para construir una solución que honre la esencia de ambas posturas. Y hoy, con este dictamen, se logró lo que parecía imposible: un consenso.
En primer lugar, quiero reconocer el enorme esfuerzo de las más de 27 mil personas que construyeron e impulsaron esta iniciativa, porque hoy este logro es de ustedes, porque hoy estamos discutiendo este dictamen gracias a su perseverancia, porque este dictamen es la muestra tangible del espíritu de una sociedad que participa activamente en la construcción de su futuro.
Hoy reafirmamos que cuando la ciudadanía se involucra, cuando levanta y le da fuerza a su voz, cuando exige cambios, el sistema democrático responde, hoy se demuestra que la voluntad colectiva hace metamorfosis en nuestras normas y costumbres.
Es importante señalar que, como les consta a las personas que impulsaron esta iniciativa, fue gracias a la fuerza de esta propuesta que pudimos vencer aquellas voces que intentaron desvirtuar el derecho legítimo de que esta iniciativa estuviera hoy aquí, siendo discutida; porque jamás debemos permitir que se use una herramienta, para evadir nuestras responsabilidades legislativas.
No quiero dejar de destacar que, en ocasiones anteriores, se habían presentado ante este Congreso distintas iniciativas en el sentido de prohibir las corridas de toros. Ahora, por primera vez en nuestra historia legislativa, se ha alcanzado un acuerdo en torno a un tema tan sensible y por supuesto, polarizante.
En la construcción de consensos no se trata de imponer visiones absolutas, sino de generar puntos de encuentro, posibilitar acercamientos y construir soluciones donde nadie pierda y todas y todos ganemos. Porque ceder no significa perder, significa avanzar juntas y juntos y eso es lo que estamos haciendo, todas las fuerzas políticas el día de hoy.
Durante el proceso legislativo, Diputadas y Diputados tuvimos la oportunidad de escuchar las distintas posiciones con respecto a este tema. En lo personal, me permitió comprender la profundidad del vínculo que muchas personas tienen con la fiesta taurina, donde su impacto ha trascendido las plazas de toros y se ha plasmado en el cine, la literatura, la poesía y la pintura.
Se entiende que la corrida de toros ha tenido, a lo largo del tiempo, significados profundos, en los que cada acto dentro del ruedo representaba una tradición, un arte e incluso, una filosofía.
Sin embargo, nuestra sociedad cambió. Queremos dejar claro que su pasión no ha sido condenada, sino convertida en un nuevo capítulo que busca permitir la evolución de esta tradición, sin recurrir al maltrato animal.
Sabemos que para muchas y muchos seguidores de lo que llaman “la fiesta brava”, estas reformas trastocan la esencia del espectáculo; ahora, corresponde a las y los seguidores; decidir si estas reformas pueden dar lugar a una nueva expresión de la fiesta, una que conserve su esencia, pero en armonía con los valores de nuestra sociedad actual, en adaptarse a los nuevos tiempos, en encontrar un equilibrio donde el respeto a la vida y el arte puedan coexistir.
A quienes han luchado por los derechos de los animales, les decimos que su voz ha sido escuchada y que este es un paso trascendental en la construcción de una sociedad más justa, más ética, más sensible y más humana.
Durante siglos, la humanidad ha construido un paradigma en el que la naturaleza se percibe como un recurso para explotar, y los animales como seres subordinados a nuestra voluntad. Sin embargo, esta visión ha evolucionado, y hoy, reconocemos nuevamente que los animales no son objetos, sino seres sintientes con derechos que deben ser protegidos y garantizados por el Estado.
Este cambio no solo responde a una cuestión ética, sino a un principio fundamental de la vida misma. TODO SER VIVO, humano o animal, posee un instinto natural de supervivencia, de búsqueda del bienestar y, por tanto, de rechazo al maltrato.
No es una ideología, sino un hecho inherente a la existencia: el dolor, no es deseado por ninguna especie. Comprender esto nos obliga a replantear nuestras tradiciones, a mirar más allá de la costumbre y preguntarnos si podemos mantener nuestra identidad cultural sin que ello implique sufrimiento innecesario.
Hoy damos un paso hacia una nueva relación con los animales, una donde la convivencia no se base en la dominación, sino en el respeto. Esta reforma no pretende borrar la historia, sino escribir un nuevo capítulo en el que la tradición y la compasión, caminen juntas.
Este dictamen es un triunfo del consenso, de la razón y de la sensibilidad. Es un testimonio de que cuando nos atrevemos a escucharnos, cuando dejamos de lado el dogma para abrir paso a la comprensión, podemos encontrar caminos comunes y aquí, quiero hacer una pausa, para reconocer a las y los integrantes de la Comisión que tengo el honor de presidir, porque ante la tempestad, jamás se bajaron del barco.
Reconocer profundamente la capacidad de dialogo y la construcción de acuerdos de la Junta de Coordinación Política. Muchas gracias Coordinador Ernesto Villareal, Coordinador Carbajal, gracias por supuesto Coordinadora Tania Larios, gracias Coordinador Jesús Sesma, reconozco en usted su espíritu conciliador, gracias Coordinadora Xóchitl Bravo, demostramos que no solo podemos caminar, si no también, construir juntas, gracias a mi amigo y Coordinador Royfid Torres y por supuesto, agradecerles su respaldo absoluto y su confianza a la bancada a la cual orgullosamente pertenezco. Agradezco a mi Coordinador Andrés Atayde; por creer en mí para llevar esta iniciativa a buen puerto.
Hoy, con este dictamen, construimos historia. No solo porque reformamos una tradición, sino que damos ejemplo de que el debate democrático puede construir soluciones reales y justas para todas y todos.
Que esta reforma sea un reflejo de lo que debemos ser como sociedad: una comunidad que avanza sin excluir, que dialoga sin imponerse, que escucha sin descalificar. No ha sido un camino fácil, pero llegamos y ha valido la pena.
Sigamos avanzando, sigamos dialogando, sigamos demostrando que las diferencias no nos dividen, sino que por el contrario, cuando es por un bien común ¡nos fortalecen! El dictamen va

Comentarios