ESQUISA POLÍTICA
- 19 ene
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EDMUNDO OLIVARES ALCALÁ- -------
Las calles de Coyoacán se han convertido, de acuerdo con denuncias vecinales reiteradas, en un territorio de abandono institucional: escombros por todos lados, polvo, basura, banquetas destruidas, calles pavimentadas por tramos inconexos y obras ejecutadas sin planeación ni proyecto integral.
Esta forma de “gobernar”, señalan los habitantes, favorece intereses económicos específicos, mientras la mayoría de la población queda expuesta al riesgo, la inseguridad y la indiferencia de la autoridad.
El deterioro urbano no es un hecho aislado ni fortuito. Inundaciones severas tras las lluvias recientes, caída de árboles sin mantenimiento preventivo, incremento de la inseguridad y obras públicas inconclusas forman parte de un patrón sistemático de omisión, negligencia y falta de supervisión, que hoy tiene consecuencias directas en la vida y la integridad de miles de familias.
Vecinos de distintas colonias de Los Pedregales de Coyoacán responsabilizan a la administración encabezada por el alcalde José Giovanni Gutiérrez, por la falta de atención a demandas urgentes, motivo por el cual solicitaron la intervención del diputado de Morena por Coyoacán, Paulo Emilio García, ante el Congreso de la Ciudad de México, con el objetivo de que se investigue el ejercicio de los recursos públicos.
El reclamo ciudadano se extiende a las colonias aledañas al megaproyecto del Estadio Azteca, donde los habitantes denuncian afectaciones directas sin medidas de mitigación visibles ni información pública suficiente.
Por ello, solicitaron la intervención de la Jefatura de Gobierno, a cargo del Lic. César Cabrioto, ante lo que califican como una omisión reiterada de la alcaldía frente a un proyecto de alto impacto urbano.
De acuerdo con testimonios vecinales, la ausencia constante del alcalde ha derivado en una administración sin conducción política efectiva, delegando decisiones clave en funcionarios señalados por presuntas irregularidades y prácticas corruptas, lo que ha generado un clima de ingobernabilidad, desconfianza y ruptura entre autoridad y ciudadanía.
Uno de los ejemplos más graves se registra en calles como San Federico y San Herminio, donde la reconstrucción de banquetas se realiza de forma fragmentada, sin señalización ni supervisión, dejando desniveles peligrosos, zanjas abiertas y escombros durante semanas, en zonas de alto tránsito peatonal.
Estas condiciones han provocado múltiples caídas y accidentes, principalmente en adultos mayores, quienes han sufrido fracturas y lesiones severas.
En diversos casos fue necesaria la intervención de paramédicos de la Cruz Roja y del ERUM, evidenciando que la mala ejecución de la obra pública ya se traduce en daños físicos, riesgo permanente y posibles responsabilidades administrativas y legales.
En Los Pedregales de Coyoacán, los vecinos denuncian además un trato desigual y discrecional en la ejecución de obras: calles intervenidas solo en tramos mínimos frente a unas cuantas viviendas, mientras la mayoría permanece sin pavimentación ni banquetas, pese a solicitudes reiteradas y documentadas.
Las obras se ejecutan “por pedazos”, de manera superficial e inconclusa, dejando materiales abandonados y peligros constantes para la comunidad.
A este escenario se suma el uso intensivo de recursos públicos en la promoción de la imagen del alcalde, principalmente en radio y otros medios de comunicación, donde se anunciaron proyectos de repavimentación y renovación del drenaje —con más de 40 años de abandono— que, en los hechos, no se han concretado, quedando como discurso político para justificar el gasto ejercido.
Ante la acumulación de omisiones, el silencio institucional y el riesgo social creciente, habitantes de Los Pedregales y otras colonias de Coyoacán exigen:
• Una auditoría integral e independiente a la administración de la alcaldía
• La revisión de contratos, asignación de obras y ejercicio presupuestal
• La suspensión de obras mal ejecutadas hasta garantizar condiciones de seguridad
• Responsabilidades administrativas por los daños provocados
La ciudadanía advierte que continuará documentando y difundiendo estas irregularidades hasta que las autoridades respondan, se garantice la seguridad de los habitantes y se ponga fin al uso discrecional de recursos públicos en Coyoacán, donde haya equidad y seguridad, y donde todos sean beneficiados y considerados para arreglar sus calles, no solo unos cuantos vinculados al partido gobernante.
El abandono también es corrupción. La negligencia también mata. Y el silencio de la autoridad también es responsabilidad.



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