top of page

Enfermedades hepáticas asociadas al alcohol: una crisis silenciosa que exige políticas públicas más firmes en México.

16 abr
3 min de lectura

En el marco del día mundial del hígado, la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA), informó que las enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol —como el hígado graso, hepatitis alcohólica y cirrosis— representan una carga creciente para el sistema de salud y afectan especialmente a la población en edad productiva en México.

Este problema se enmarca en un contexto más amplio: el consumo de alcohol continúa siendo uno de los principales determinantes de enfermedad y muerte prevenible en el país, afectando principalmente al hígado, como coinciden diversos estudios científicos y organismos internacionales.

El hígado es el principal órgano encargado de metabolizar el alcohol. Sin embargo, cuando el consumo es crónico y excesivo, se desencadena un proceso progresivo de daño, llamado enfermedad alcohólica del hígado (EAH), que produce desde la acumulación de grasa (esteatosis) hasta la inflamación (hepatitis alcohólica), la cicatrización irreversible (cirrosis) y el cáncer de hígado, lo que puede derivar en insuficiencia hepática y muerte. Se estima que la prevalencia de la EAH es del 3.5% en la población general, del 26.0% entre bebedores excesivos y del 55.1% entre las personas con trastornos por consumo de alcohol.1

En México, la magnitud del problema es contundente. La cirrosis hepática se mantiene entre las principales causas de muerte en el país. De acuerdo con datos recientes, basados en el Global Burden of Disease, esta enfermedad ocupó el sexto lugar entre las causas de mortalidad en 2021.

Además, se estima que en 2022 las enfermedades hepáticas estuvieron asociadas con más de 41,000 defunciones, incluyendo más de 25,000 por cirrosis y cerca de 15,000 directamente vinculadas al consumo de alcohol.3 Cada 35 minutos muere en México un apersona por cirrosis causada por el consumo de alcohol.

“Más allá de los datos, el impacto del alcohol es tangible en miles de familias mexicanas. Las enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol, como la cirrosis, suelen avanzar de manera silenciosa durante años, hasta manifestarse en etapas avanzadas, cuando las opciones de tratamiento son limitadas y costosas.

En muchos casos, el trasplante hepático representa la única alternativa, el cual termina siendo un recurso escaso y de difícil acceso para los pacientes”, señaló Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA).

Aunque algunos indicadores muestran una ligera disminución en tasas de mortalidad en ciertos periodos, el problema persiste y afecta desproporcionadamente a hombres y a personas económicamente activas.4 Esto genera un alto costo humano, así como pérdidas económicas significativas por discapacidad, atención médica y muerte prematura.

Especialistas señalan que México enfrenta factores de riesgo que agravan esta situación: patrones de consumo intensivo episódico (binge drinking), acceso fácil y económico al alcohol, y una regulación insuficiente en materia de publicidad y etiquetado.

Además, investigaciones indican una alta susceptibilidad genética en la población mexicana para desarrollar enfermedad hepática por alcohol.5

La evidencia internacional es clara: existen políticas públicas, conocidas como las “best buys” de la OMS6,, altamente efectivas y costo-efectivas en distintos contextos,  que pueden reducir significativamente los daños asociados al consumo de alcohol.

Su implementación integral podría traducirse en una reducción significativa de la mortalidad por enfermedades hepáticas en el mediano plazo. Entre las más relevantes destacan:

.1. El Incremento de impuestos a las bebidas alcohólicas: Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS)6 y la OCDE7 señalan que elevar el precio del alcohol mediante impuestos reduce el consumo, especialmente en jóvenes y consumidores de alto riesgo.8 Disminuye enfermedades hepáticas y genera ingresos fiscales que pueden destinarse a salud pública.

 

 
 
 

Comentarios


DIRECTORIO

Lic. Fernando González Parra

Director General

Mtra. Graciela Ornelas Prado

Directora

Edmundo Olivares Alcalá

Subdirector

Karen García Hernández

Jefa de Redacción

Manuel Serna Ornelas
Jurídico

Abraham Mohamed Zamilpa

Lic. Ricardo Monreal Ávila

Articulista 

Ernesto Olmos Avalos.

Alitzel Herrada Herrera.

Garnica Muñoz José Antonio.

Reporteros

Adonay Somoza H.
Lic. Andrés Aguilera.
Roberto Chávez
Renato Corona Chávez
Javier Méndez Camacho
Gustavo Santos Zúñiga
Blas. A Buendía †
​Lic. Alicia Barrera Martínez
Marcos A. Hernández Olivares
Amaury A. Hernández Olivares
Elizabeth Tapia Silva
Ángel Bocanegra
Fernando R. De Aguilar



Columnistas

  • Icono social Twitter
  • Wix Facebook page

Cuestión y Chronos nacieron con la idea de ser una voz crítica, no como una acción de desprestigio visceral y vacío; nuestra crítica irá con propuestas que permitan a  los políticos reflexionar sobre las decisiones que toman.

Este es un medio de información que servirá de contacto y difusión para que la ciudadanía  se haga oír dentro y fuera de su entorno. Un vínculo entre quienes trabajamos día a día por un mejor país y aquellos que buscan la manera de lograrlo pero que no saben cómo.

Queremos invitar a todo aquel que tenga algo qué decir de la administración pública a que se unan y aporten sus ideas, inquietudes, necesidades, críticas así como proyectos que merezcan ser difundidos.

De esta manera, estimados lectores, inauguramos una nueva era de comunicación y de enlace entre nuestros compañeros y  futuros colaboradores.

 

cuestiondechronosx1000.png
bottom of page