En Iztapalapa la verdad, la justicia y reparación no son concesiones, son derechos humanos fundamentales
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En mi gobierno creemos firmemente que la protección de los derechos humanos no es un discurso, es una obligación, una práctica diaria y un compromiso institucional, enfatizó ante autoridades de las Secretarías de Gobernación, de Seguridad y Protección Ciudadana, así como de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
Hoy nos reúne la memoria, la dignidad y la obligación ética del Estado de reconocer el dolor causado, de asumir responsabilidades y de garantizar que hechos como éstos no vuelvan a repetirse, señaló la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz.
Al participar en la ceremonia de Reconocimiento y Disculpa. Pública del Estado Mexicano a las familias, a las madres, padres, hijas, hijos, esposas, esposos, hermanas, hermanos, a cada ser querido de los siete elementos de la Policía Federal y un civil desaparecidos en Zitácuaro, Michoacán el 16 de noviembre de 2009, señaló que la Recomendación 66/2017, emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, nos recuerda que la verdad, la justicia y la reparación no son concesiones, son derechos humanos fundamentales.
En mi gobierno, dejó en claro la edil, sostenemos con firmeza que los derechos humanos no se administran, se garantizan, se protegen con instituciones sensibles, con gobiernos cercanos y con decisiones valientes.
“En Iztapalapa creemos firmemente que la protección de los derechos humanos no es un discurso, es una obligación, una práctica diaria y un compromiso institucional, por eso promovemos, respetamos y garantizamos estos derechos en cada política, en cada servicio y en cada espacio que construimos”, subrayó ante los subsecretarios de Derechos Humanos, Población y Migración, de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina, y al
subsecretario de Política Criminal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
Hoy, hizo hincapié, acompañamos este acto con profundo sentido humano porque sabemos que ninguna disculpa borra la ausencia, pero sí puede abrir caminos de reconocimiento, de reparación y de verdad.
“Que este memorial sea también un compromiso vivo, que nunca más el silencio sustituya a la justicia, que nunca más la omisión sustituya a la responsabilidad y que nunca más una familia tenga que luchar sola para exigir memoria”, enfatizó la edil de Iztapalapa.
Tras señalar que una sociedad que recuerda es una sociedad que se protege y porque un Estado que reconoce es un Estado que puede transformarse, dijo a las familias presentes que su lucha ha abierto caminos, que su voz ha sido fundamental para que la verdad avance y para que la memoria permanezca.
“Hoy Iztapalapa les abraza con mucho respeto, que la memoria de sus seres queridos siga iluminando el camino hacia la justicia, la verdad y la no repetición”, subrayó la mandataria iztapalapense ante las y los representantes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de la Fiscalía General de la República, de la Consejería Jurídica de la Ciudad de México, de la Guardia Nacional, de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, así como a las organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales presentes.
Desde Iztapalapa, hizo hincapié, entendemos que el derecho a la memoria también es un derecho humano, recordar no es abrir heridas, recordar es impedir que el olvido las vuelva impunes.
La memoria dignifica a las víctimas, reconoce su historia, honra su servicio y protege a las futuras generaciones de la repetición de la arbitrariedad, de la indiferencia y del abuso del poder, apuntó.
En ese sentido, precisó: nombrar a quienes ya no están es devolverles presencia, construir memoria colectiva es construir justicia, por eso este memorial que habrá de permanecer en este espacio público y abierto de nuestra alcaldía tiene un profundo significado.
“No será solamente una placa o una estructura física, será un lugar de conciencia, de reflexión y de encuentro con la verdad, será un espacio donde cualquier persona podrá mirar y recordar y comprender que detrás de cada nombre hubo una vida, una familia, una vocación de servicio y una ausencia que sigue doliendo”, dejó en claro.
Mi gobierno, subrayó Alavez Ruiz, es y seguirá siendo respetuoso de la dignidad humana, promotora de la cultura de la paz, defensora de la legalidad y aliada permanente de las víctimas, “porque gobernar también significa escuchar el dolor, acompañar la exigencia de justicia y generar condiciones para la no repetición”.

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