El semáforo finanzas públicas enciende luces rojas sobre el déficit del gobierno
- hace 2 días
- 2 min de lectura

Durante los primeros cinco meses del año, la diferencia entre los ingresos y los gastos del Gobierno arrojó un balance público negativo —o déficit tradicional— de 391 mil millones de pesos (mmdp): un crecimiento real de 85.6% frente a lo reportado en el mismo periodo de 2025.
La brecha no solo creció respecto al año pasado, también fue 132% mayor respecto a la meta del periodo. Esto confirma que no se trata de una desviación menor, sino del segundo mayor déficit para un periodo enero-mayo en los últimos 26 años.
El panorama se complica si se suman las demás necesidades de financiamiento del Gobierno. Al incorporarlas, el déficit amplio —medido a través de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP)— ascendió a 528 mmdp, con un crecimiento interanual de 42% y una desviación de 95% frente a la meta del periodo.
Es, también, el segundo mayor déficit amplio desde 2008, que se registra este indicador.
¿Por qué se abre la brecha entre los ingresos y gastos del gobierno? La recaudación avanza en terreno amarillo, con caídas interanuales generalizadas, mientras el gasto avanza en terreno positivo.
Los ingresos totales del Sector Público (-1.8%), los del Gobierno federal (-2.6%), los petroleros (-3.2%) y los tributarios (-1.4%) cayeron en términos reales frente a 2025. En sentido contrario, el gasto total registró un aumento interanual de 2.3%.
En conjunto, las finanzas del Estado avanzan por una trayectoria deficitaria: menos ingresos por el lado de la recaudación y petroleros, y más gasto por el lado de los compromisos ineludibles.
El resultado, al cierre de mayo, es que la deuda pública (SHRFSP), alcanzó 18.9 billones de pesos, el mayor monto desde el año 2000 para un mismo periodo de enero a mayo.

Comentarios