El retorno de Rocha Moya a Palacio de Gobierno?. Sentencia del Silencio
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FRED ALVAREZ PALAFOX. ……………………………..
El aire en Sinaloa pesa hoy de una forma distinta, cargado de una expectativa incómoda. A casi dos años del torbellino desatado aquel jueves 25 de julio de 2024, las mesas de café han dejado atrás el debate sobre cómo llegó "El Mayo" a EU. Hoy, el tablero tiene un solo foco: el inminente y polémico regreso de Rubén Rocha Moya al palacio de gobierno.
Los rumores han dejado de ser susurros. Desde el periodismo hasta la cúpula opositora, se denuncia que el oficialismo está pavimentando el terreno mediático, jurídico y político para que el mandatario con licencia retome el poder antes de que termine este mes., como lo dijo José Luis Montenegro en Radio Fórmula..
En tanto, el dirigente de Acción, Jorge Romero, lo puso sobre la mesa: Rocha no reaparece por haber demostrado su inocencia en tribunales, sino amparado en una narrativa de protección y en una simple licencia temporal.
Aquí es donde nace la gran paradoja del poder actual: se anticipa una exoneración desde la Fiscalía General de la República. Si el gobierno federal sostiene que nunca hubo elementos en su contra, la lógica dicta una sola salida: devolverle la silla. No hacerlo sería una confesión tácita de que el hombre es un problema político inmanejable.
Pero detengámonos a pensar: ¿Puede un dictamen de la Fiscalía borrar la memoria de una sociedad que aún sangra por heridas abiertas, como el asesinato de Héctor Melesio Cuén?
¿Basta un papel que grite "inocente" cuando la calle percibe una realidad mucho más oscura?
Ese es el quid.! Mientras Sinaloa contiene el aliento, en Palacio Nacional el pragmatismo se impone. La presidenta Sheinbaum ha rescatado con pinzas un escudo invaluable: las declaraciones del exembajador Ken Salazar, quien afirmó en una entrevista en N más no tener indicios de que el gobierno federal o el propio gobernador protegieran al crimen organizado.
Desde el atril, Sheinbaum cerró la puerta a los cuestionamientos, utilizando la voz de Salazar como la estocada final contra el discurso del narcogobierno.
Sin embargo, el silencio de los Estados Unidos suele ser calculador. Ya dijeron lo que tenían que decir….Ellos litigan en la sombra y sus tiempos no responden a los de las conferencias mañaneriles..
El régimen tiene frente a sí una auténtica bomba de tiempo. ¿Apostará el sistema toda su credibilidad a esta sola carta, reinstalando a Rocha Moya a plena luz del día?
¿Obligarán al Congreso local y a la FGR a transparentar el estado real de estas investigaciones antes de devolverle las riendas del estado?
Recordemos la opacidad de la SRE... Al final, la verdadera prueba de esta historia no descansará en un comunicado oficial ni en las citas de un exembajador. La sentencia final está por consumarse en las calles de Sinaloa, allí donde el silencio, muchas veces, grita mucho más fuerte que el poder.
