El Neoliberalismo manipula la 4T en materia de narcotráfico

Desde aquel momento en que el Presidente de la República “pactó” con los barones del tráfico de drogas —todos ellos buscados por la DEA y la INTERPOL, ante el mutis político de la Casa Blanca de Washington— ¡qué mejor refugio hallaron en seguir viviendo en México!, cuyo centro de operaciones ha develado que el neoliberalismo manipula a la 4T —que muchos la identifican como la Cripta Defunción—.
Sus coartadas han sido muy útiles para crear libros de apología del crimen que no conducen a nada, sino para acrecentar dudas y oscilaciones, agigantando el paraguas de impunidad en México, y vergonzoso prototipo para América Latina y en el Concierto de todas las Naciones.
Andrés Manuel López Obrador le debe al mundo entero, una explicación sobre su fraternal y actitud pusilánime al haber saludado a la señora María Consuelo Loera Pérez, madre del “El Chapo” Guzmán, quien purga una condena de por vida en una prisión federal de alta seguridad de los Estados Unidos de Norteamérica, por delitos contra la salud.
Así como también, urge que el Presidente López manifieste en qué condiciones se dio la soberbia liberación de Ovidio Guzmán, “El Chapito” Guzmán; al igual con la exoneración del general Salvador Cienfuegos Zepeda, ex secretario de la Defensa Nacional de México, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, que presuntamente el militar —tenía o sigue teniendo—, cierta injerencia con el Cártel de Sinaloa en las narco campañas del partido MORENA.
También debe explicar esa declaración del hermano del “Mayo” Zambada durante su juicio en EEUU, dando “una clase magistral” sobre el narco en el juicio del Chapo Guzmán, revelando que “el precio del kilo de cocaína se incrementaba de 10.000 a 35.000 dólares al llegar a Nueva York”, y que el Chapo pagó sobornos millonarios a ex asesor de López Obrador, según el Rey Zambada.
En fin, todo un panegírico del crimen organizado que ha acaparado la atención mundial, previniendo a otros capos que “trabajan” con extraordinaria libertad e impunidad, sobre todo en la Unión Americana, donde el combate del crimen de los polvos de “Ángel”, es tan singular como ir a visitar Tepito un fin de semana.
Como introducción de este tema, la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, A. C., formuló que en este año que da inicio (2022), muchos han dicho sin comprobarlo, que la Cuarta Transformación de la República llegó a formalizar un “trato no escrito” con el poder de la narco-política, pero que en los hechos derrumbaría alguna otra torre gemela de la ciudad de los rascacielos.
Que dicha transacción cuenta con el aval de muchos importantes funcionarios de la era del neoliberalismo —hasta hoy en día—, y que ese pacto consiste en que el señor Fiscal de la Nación, denote una pasividad en cualquier investigación que se pretenda incoar en contra de ella.
Ahora muchos —políticos, abogados y altos funcionarios de gobierno—, afirman con comprobación, que “cuando la narco-política habla, la justicia guarda silencio”.
Exista o no ese convenio o manifestación de voluntades, “la realidad de la Representación Social Federal parece avalar su subsistencia y validez”.
En el hoy, Alejandro Gertz Manero mantiene y sostiene la desmedida e irritante protección, por omisión, a dicho “tratado de marras”, brindando consecuentemente protección a la impunidad.
Como se verá a futuras líneas, ese “acuerdo” parece concluyente y vigente de forma tal que resulta antijurídico, como si nada hubiese ocurrido en el “salinato”, como si nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no existiese y nada tuviere que ver con la instauración de esa maldad y malevolencia en nuestro sistema democrático.
Si bien para la comunidad de letrados en materia del Derecho, se advierte que México por antonomasia, los gobernantes han permitido la formación de un gobierno de facto en contra del integrado constitucionalmente, éste se ve impedido por mantener la elocución jurídica del Estado de Derecho a nivel mundial.
En este contexto, aquí y ahora, cabe recordar que la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, A. C., con todas las de la ley y pruebas correspondientes, presentó una formal denuncia ante la entonces Procuraduría General de la República (PGR), haciendo saber concretamente y señalando con nombres y apellidos, “al narco-político más importante del neoliberalismo”.
Denuncia penal que un tal Alberto Elías Beltrán, ordenó “se archivara”, a fin de que no se indagara en esta Cuarta Transformación de la Nación, a todos los responsables; “ello se efectuó contra el Derecho y contra la razón de la justicia que México necesita y merece saber”, subrayó.
Los políticos versados en cuestiones de democracia saben que no cabe el perdón ni la omisión para tan gravísimas conductas criminales.
Grandes comunicadores siempre han sostenido que “el sistema que comete muchas injusticias, cava su desgracia”. En lo cierto no hay lugar para la conjetura IN CERTIS NON EST CONIECTURAE LOCUS.
La expresada academia y el Foro Independiente de la Nación, hoy sostienen que el problema de la narco-política es como “un león herido” y apostado frente a la Cuarta Transformación de la República, frente al rostro desencajado de Andrés Manuel López Obrador. “A ese león o se le extermina o destruye a quienes se encuentran apostados frente a él”, dijo utópicamente.
La Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, afirmó como lo ha denunciado desde los ayeres, que las actitudes de omisión de Alejandro Gertz Manero conforman una cualidad claudicante de la justicia, la cual el neoliberalismo alimentó y algunos políticos de éste mandato presidencial, aplauden.
Finalmente cabe inquirir: ¿Existe o no existe ese pacto? —Para dar respuesta a ello, le cedemos a Andrés Manuel López Obrador, el uso de la palabra...
“¡Es cuanto…!”, puntualizó el prestigiado abogado penalista Alberto Woolrich Ortiz, presidente de la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, A. C.
Es necesario citar las consecuencias que facturó el neoliberalismo en América. Se podrá afirmar, conforme a lo experimentado a través de la historia, que el neoliberalismo contrajo los ingresos populares, afectó la capacidad de consumo, incrementó la sobreproducción de mercancías y agravó varias modalidades de sobre-acumulación de capital. Acentuó, además, un deterioro del medio ambiente que sigue amenazando desatar inéditos desastres ecológicos.
Adherido a toda esa gama de problemas, peor aún, el neoliberalismo como gobierno —llámese de centro, izquierda o derecha—, ha permitido que de forma de facto gobiernen los cárteles de la droga en un 35% del territorio nacional (si no es que mucho más…), generando una desestabilización social que ha obligado a migrar comunidades enteras y cuyos sitios que se han transformado en pueblos fantasmas, dejan a la inflexión extravagante la frase: “Pueblo chico, infierno grande”.
Hoy en día, así es como se configura el México de las viejas, nuevas y futuras generaciones. ¡Que Dios nos agarre confesados con toda esta malevolencia!

Comentarios