El IECM pone en riesgo la equidad y la legitimidad de la elección de 2027
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Hoy inicia formalmente el Proceso Electoral Local 2026–2027 en la Ciudad de México y, con él, comienza también la obligación de garantizar condiciones reales de equidad para todas las fuerzas políticas.
Desde el PRD Ciudad de México queremos dejar algo muy claro: no puede haber piso parejo si no existen las mismas condiciones para competir. Las prerrogativas de los partidos políticos no son un privilegio ni una concesión.
Son un derecho establecido en la ley y constituyen recursos indispensables para mantener sus estructuras, realizar actividades políticas y prepararse para participar en el proceso electoral.
El artículo 41 de la Constitución; los artículos 23, 50 y 51 de la Ley General de Partidos Políticos, y las disposiciones aplicables del Código de Instituciones y Procedimientos Electorales de la Ciudad de México reconocen el derecho de los partidos a recibir recursos para sostener sus actividades ordinarias, mantener su estructura, capacitar a su militancia y desarrollar sus responsabilidades político-electorales.
El PRD Ciudad de México exige al Instituto Electoral actuar con legalidad, imparcialidad, certeza y máxima diligencia; resolver cualquier trámite pendiente y garantizar la entrega inmediata, completa y verificable de las ministraciones que correspondan.
Solicitamos que el Consejo General informe públicamente el estado de las prerrogativas de cada partido, las fechas de entrega y, en su caso, las causas jurídicas o administrativas de cualquier demora.
Lo advertimos con toda claridad: lo que está en juego ya no es únicamente un asunto del PRD. Con su actuar el IECM está poniendo en riesgo toda la elección.
Porque si la autoridad encargada de garantizar la equidad permite que una sola fuerza política inicie la contienda en desventaja, se rompe el piso parejo entre competidores y quedan comprometidas la certeza, la legitimidad y la democracia de todo el proceso electoral en la Ciudad de México.
Una autoridad electoral que no garantiza condiciones equitativas deja de ser garantía de la contienda y se convierte, por acción u omisión, en un factor de desequilibrio.
No pedimos privilegios ni un trato excepcional. Exigimos el cumplimiento de la ley y condiciones efectivas de equidad.
El proceso electoral ya comenzó. La equidad debe garantizarse. Sin recursos oportunos no existe competencia auténtica; y sin competencia equitativa, la democracia queda incompleta.

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