El despojo de tierras para la construcción del Metro L-12. Cuarta parte de cinco

Los efectos de la magna construcción de la línea Dorada 12 del Metro van desde el despojo de tierras, la desecación de ojos de agua en la zona, efectos ambientales y sociales, urbanizadores de los proyectos y su relación con las inversiones y el capital inmobiliario en la zona metropolitana.
La construcción de la línea Dorada, solo fue para registrarse todo tipo de irregularidades, donde los altos funcionarios del entonces Gobierno del Distrito Federal, entre ellos, “Ali Baba”, Marcelo Ebrad y sus 40 funcionarios, resultaron beneficiados.
Pocos saben que la Ciudad de México (CDMX), una de las manchas urbanas más grandes del mundo, está cruzada por un denso e importante tejido comunitario de “pueblos originarios”.
El 25 de noviembre del año 2000 al menos 378 delegados reunidos en el sur de la Ciudad se autoconvocaron en el “Primer Congreso de Pueblos originarios del Anáhuac”, cuya discusión se centró en la construcción de la autonomía en los pueblos indios del Anáhuac con base en los acuerdos de San Andrés, y externar también su rechazo al despojo de sus tierras así como a los “megaproyectos viales, residenciales, turísticos y comerciales.
Finalmente se privatizaron las tierras. Debe recordarse que sólo hasta 1940 la ahora CDMX abarcaba una pequeña porción del viejo sistema lacustre reunido en la cuenca de varios sistemas montañosos-volcánicos y que lo que hoy conocemos como el centro de la ciudad, estaba rodeado de cientos de poblados y comunidades cuyo origen se remonta a la época prehispánica.
Una de las razones de continuidad fue el mantenimiento de la base agrícola, centrada en el cultivo de la milpa, considerado un agroecosistema productivo de origen prehispánico que combina el cultivo de maíz, frijol y calabaza, así como la chinampa.
La milpa y la chinampa –entre otras formas mesoamericanas y andinas- son consideradas como “estrategias productivas”, como un patrimonio de recursos naturales y culturales de las poblaciones indígenas que permitía internalizar las bases y potencialidades ecológicas a sus formas de organización productiva para el uso sostenible de la tierra y de los recursos naturales.
En agosto de 2007, Marcelo Ebrard presentó a la opinión pública el proyecto de la línea Dorada 12 del metro.
Originalmente pensada para ser inaugurada en los festejos del bicentenario de la Independencia en México, el tiempo de conclusión de obras, el número de estaciones y su diseño de construcción subterránea fueron modificadas varias veces al enfrentar numerosos obstáculos, aparentemente no previstos.
El diseño del tren originalmente subterráneo corre de Mixcoac a Tláhuac, de poniente a oriente de la Ciudad , cuyas obras concluirán en 2011, Tláhuac-Atlatilco, y 2012 Atlatilco-Mixcoac, en sus dos etapas.
El tren tendría una longitud de 24. 5 kilómetros, con 20 estaciones y corre por las delegaciones Tláhuac, Iztapalapa, Coyoacán, Benito Juárez, Álvaro Obregón y Xochimilco.
Aunque su diseño original se ubicaba sobre Eje Tres Oriente, al encontrar suelos blandos y barrancas, modificaron su trazo hacia Ermita Iztapalapa y Avenida Tláhuac.
Cinco estaciones se ubicarían dentro de la delegación Tláhuac: Olivos, Nopalera, Zapotitlán, Tlaltenco y Tláhuac, donde culminaría el trazo de la ruta.
El trazo final, dado a conocer en febrero de 2009, contaría con 2.8 kilómetros superficiales, 12 kilómetros elevados y un túnel de 7.8 kilómetros. Era la ruta posible de la línea Dorada 12 del metro.
En la estación Tlaltenco, que eran tierras de cultivo, se ubican los “talleres” para resguardar y reparar los trenes.
Sin embargo, Marcelo Ebrard resaltó las razones indirectas, además del beneficio de la mejora del transporte, que impulsarían el proyecto.
“Por su lejanía, dijo, esa parte del Distrito Federal se ha visto negada a las inversiones junto con una zona de Iztapalapa, por lo que se están convirtiendo en ciudades dormitorio, debido a que las empresas se niegan a instalarse ahí por lo difícil del traslado”.
Ebrard mencionó que ese enlace permitirá mayor actividad económica, y más inversiones, por lo que cuidarán que este proceso sea ordenado” por tres empresas que no son precisamente “doradas.
El ENOJO DEL PUEBLO. La decisión de expropiar sus tierras y del trazo de estaciones de la línea Dorada 12 del metro que pasarían por sus pueblos la conocieron a través de los medios de comunicación.
Se iniciaba así en 2007 un conflicto por la tierra y el territorio que llevaría a organizarse a los vecinos en oposición al proyecto de la línea 12 del metro.
Movilización en abril de 2009 contra el operativo policíaco del Gobierno del Distrito Federal (GDF), para ocupar tierras ejidales para la construcción de la línea 12 del metro.
Sin embargo, el enojo comenzó a aumentar cuando el nueve de agosto de 2007, los opositores conocieron la intención de construir además de la línea 12 del metro, el Relleno Sanitario Metropolitano, es decir, el basurero del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, en la Sierra de Santa Catarina, hasta hace poco, área natural protegida y una de las pocas zonas sin urbanizar todavía.
Más tarde conocerían la intención de construir también un reclusorio vertical y una Academia de Policía entre otras edificaciones como parte de un agresivo proyecto de reordenamiento urbano.
La línea 12 se iba convirtiendo así sólo en la parte más visible de un enorme proyecto para el suroriente de la Ciudad. Sin embargo el enojo pasó a furia con la forma de aprobar estos proyectos.
Las aprobaciones y modificaciones de última hora sobre Tláhuac eran parte de una enorme cantidad de reformas sobre infraestructura, usos de suelo, cambios sobre áreas naturales protegidas por toda la ciudad que fueron apresuradamente votadas y aprobadas.
Autoriza la terminal de la línea 12 del metro con un centro comercial en una zona de cultivo, en el ejido Tlaltenco, colindante con la zona chinampera.
En la superficie aprobada caben nueve veces el paradero del metro Universidad y 22 veces el del metro Taxqueña.
Se aprueban además dos vialidades primarias que interconectan la terminal del metro con municipios por fuera de la ciudad hacia Valle de Chalco.
El trazo de conexión cruza las zonas de humedales al lado de la laguna de Tláhuac, lugar donde de acuerdo al Instituto de Ecología de la UNAM cada invierno llegan de Canadá y Estados Unidos en busca de refugio cerca de 20 mil aves migratorias.
Además del área para la terminal de 57 hectáreas se traza un polígono de actuación de 140 hectáreas más, permitiendo la construcción de supermercados, estaciones de policía, centros de readaptación social y reformatorios, juzgados, hospitales, estaciones de bomberos, universidades, preparatorias, normales, auditorios, teatros, cinetecas, hipódromos, autódromos, cementerios y velatorios.
Pero no es todo. El Bosque de Tláhuac y el centro de Educación ambiental se integran en un mismo polígono a la zona chinampera de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, denominándolo “corredor ecoturístico”, en el que se autorizan usos de suelo tales como centros ecoturísticos, cines, jardines botánicos, club campestre entre muchos otros.

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