El centro de todo está en el respeto y en la tolerancia

El centro de todo está en el respeto y en la tolerancia, dos palabras que a veces parecen contradictorias, pero son la piedra angular de un parlamento, donde se han violado muchos derechos.
La toma del Congreso de la Ciudad de México por un grupo de personas quienes destruyeron la puerta principal y dejaron a seis personas de resguardo lesionadas, se violaron muchos derechos.
Lo anterior fue señalado por el diputado del PRD, en el Congreso de la Ciudad de México, por los ataques violentos que se registraron, y dijo que los responsables violaron el derecho parlamentario, principalmente, se empezó a violar el respeto y la tolerancia.
Indicó que todas y todos los legisladores tenemos constitucionalmente el derecho de presentar las iniciativas que consideremos que sean analizadas y tenemos también el derecho de debatirlas y de no estar de acuerdo a las y defender nuestro punto de vista en la tribuna con argumentos sólidos.
Indicó el legislador que ellos tienen el derecho, como legisladores de ser respetados y respetar a nuestros pares y a los demás.
Señalar que no solamente el personal de resguardo se la jugó y se le rifó, también al personal de mantenimiento, las compañeras y compañeros de televisión, estuvieron inclusive expuestos a agresiones físicas.
De tal manera, señor presidente, que yo estaría de acuerdo con lo que aquí se ha dicho en el sentido de no abonar desde el punto de vista legal para perseguir a nadie, sin embargo, hay que señalar que este recinto, por ejemplo, no es un recinto del Congreso, es un recinto de la Federación, que nosotros tenemos en resguardo.
Nosotros tenemos cuidado, somos comodatarios de un bien de la nación que no es ni siquiera de la Ciudad de México. Partiendo de esta hipótesis yo lo que llamarían a mis compañeras y compañeros es al respeto y la tolerancia.
Todo se puede decir, todo se puede argumentar con absoluto respeto, siempre estando de lado de los que nos dan la posibilidad de interactuar con ellos y con ellas, para saber que lo que están sintiendo cuando nosotros estamos hablando.
Dicen que solamente hay tres cosas que no tienen remedio. Primero, una flecha lanzada; segundo, una palabra dicha; y la tercera es la muerte; todo lo que digamos ya no tiene remedio, ya salió de nuestro de nuestra boca, pasó por nuestro pensamiento y llegó a los interlocutores.
Yo quisiera hacer un llamado muy respetuoso, es la primera vez que pasa una cosa así, es la primera vez, en el primer congreso, en la primera asamblea, en la primera legislatura siempre ha habido problemas, siempre ha habido insultos, siempre ha habido malas palabras, pero que se metan, que lesionen la autonomía de este recinto de esa manera es la primera vez, y no es la primera vez que se dice cosas fuertes, qué quiere decir, que estamos faltando a un principio fundamental de respeto y tolerancia entre pares. Ojalá sea esto un quiebre en esta legislatura para regresar al respeto parlamentario que nos debemos todas y todos.

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