Detener iniciativa contraria a los derechos de los animales

Después de dos años, tras su rotundo fracaso en 2019, la diputada Martha Olivia García Vidaña y el diputado José Guadalupe Ambrocio Gachuz, integrantes del Grupo Parlamentario del partido Movimiento Regeneración Nacional, han vuelto a las andadas al presentar el 23 de febrero pasado una iniciativa reciclada que supuestamente busca proteger a los animales no humanos en nuestro país pero que en realidad atenta contra sus derechos básicos.
Este proyecto legislativo especista y retrógrado les atribuye a los animales no humanos, de manera explícita, el carácter de elementos naturales susceptibles de apropiación sujetos al dominio, posesión, control, cuidado, uso y aprovechamiento del ser humano, es decir, deja en segundo plano su naturaleza sintiente y consciente para tratarlos como a cualquier vegetal e incluso como a un terreno o a una piedra.
Queda claro que al utilizar el término «sintiente» en el documento pero excluirlo de la dinámica central del proyecto, lo hacen sólo para justificar el carácter regresivo de la iniciativa.
De esta forma, el hecho de que los animales no humanos tengan conciencia, sentimientos y sensaciones, tales como sufrimiento, alegría, dolor, placer y múltiples estados afectivos, así como intereses propios, es dejado como aspecto secundario, dándole prioridad a la explotación y uso especista al servicio de los humanos.
Además, el documento de la diputada García Vidaña y el diputado Ambrocio Gachuz, sigue utilizando el término (bienestar animal). para justificar prácticas regresivas de explotación de dichos seres sintientes, incluso contrarias a las tendencias que el actual avance tecnológico permite, como es su innecesaria utilización en experimentos médicos e investigaciones científicas que les generan sufrimiento, dolor y muerte.
Entre las consecuencias cotidianas más graves que tendría dicha ocurrencia legislativa, en caso de ser aprobada, sería el regreso a prácticas ya superadas en varias entidades federativas, incluyendo la Ciudad de México, como la matanza de perros y gatos en situación de calle, la venta libre de animales de compañía y el uso de animales en espectáculos públicos.
En su exposición de motivos, el texto menciona a diversas instituciones educativas y de profesionales especializados de nuestro país, así como de organizaciones sociales defensoras de los derechos de los animales, como si contara de manera automática con su aval formal y explícito, cuando en realidad sabemos que incluso algunas de ellas tienen una postura crítica y opuesta hacia algunos de los puntos centrales de dicha iniciativa.
Además resulta evidente que quienes presentaron la iniciativa, en su desesperado intento por revertir el creciente enfado social ante su atrevimiento regresivo, tratan de aparentar supuestos apoyos, como el que habría otorgado la Universidad Nacional Autónoma de México, que ni siquiera ha manifestado una postura pública al respecto.
La Constitución de la Ciudad de México, que fue aprobada el 31 de enero de 2017 y entró en vigor el 17 de septiembre de 2018, es considerada un referente indispensable como legislación de avanzada en el país para diversas causas sociales reivindicativas, incluida la relacionada con los derechos de los animales no humanos. Además, algunos estados, como Sonora, Coahuila, Guerrero y Quintana Roo, ya han prohibido las corridas de toros.
Es importante destacar y tener presente al movimiento social emergente, creciente y evidente a nivel nacional y global, integrado en su mayoría por población joven, que exige respeto y trato digno para todas las especies animales, con las debidas repercusiones que esto tiene para el medio ambiente, el equilibrio ecológico y la sustentabilidad, por lo que presentar y promover iniciativas retrógradas y contrarias a este pensar y sentir colectivo constituiría una notoria falta de sensibilidad social y política por parte del Poder Legislativo de nuestro país.
Por estas trascendentes y obvias razones, de nueva cuenta, les exigimos desechar con determinación y solidaridad hacia los animales no humanos la citada iniciativa reciclada presentada por la diputada García Vidaña y el diputado Ambrocio Gachuz.
Es importante recordar y considerar, otra vez, la importancia de cumplir con los principios políticos de avance social y protección de los derechos humanos, sociales, culturales y ambientales, los cuales en reiteradas ocasiones México se ha comprometido cumplir y respetar, a través de la firma de diversos acuerdos y tratados internacionales.

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