Debe de haber refugios climáticos para enfrentar el calor extremo

Ante olas de calor cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas que se registran en la Ciudad de México y que pueden causar daños a la salud, el Congreso capitalino exhortó a las 16 alcaldías a contar con una red de refugios climáticos para proteger a la población.
En la Sesión Ordinaria del 18 de septiembre, el Pleno Legislativo aprobó una propuesta del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), para que todas las demarcaciones diseñen, implementen y operen un programa orientado a crear una red de refugios climáticos.
A nombre de esa bancada, la diputada Paula Alejandra Pérez Córdova explicó que el cambio climático ha generado el incremento de la temperatura, y que incluso en el año 2024 la capital superó los 33 grados centígrados, lo que fue un registro histórico.
“De esa situación, surge la propuesta: crear una red de refugios climáticos en las 16 alcaldías de la Ciudad de México. No se trata necesariamente de construir nuevos edificios.
Ya contamos con bibliotecas, centros culturales, deportivos, espacios comunitarios y otros inmuebles públicos que, con las adecuaciones necesarias, pueden funcionar como espacios de resguardo”, subrayó.
Expuso que las altas temperaturas provocan golpes de calor, estrés térmico y mayores afectaciones para los grupos de la población vulnerables como los menores de edad, adultos mayores y personas con alguna discapacidad, así como quienes trabajan en el espacio público.
Además, que generan presión sobre los sistemas de agua, transporte y salud. “Frente a esta realidad, nuestra ciudad debe estar preparada. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que estos fenómenos requieren fortalecer las medidas de prevención y adaptación.
El calor extremo no solamente incomoda; pone en riesgo la salud y la vida”, puntualizó la representante popular. Desde la tribuna, señaló que las olas de calor no afectan de la misma manera a las personas, pues hay quienes habitan una vivienda ventilada y otras tienen que trabajar durante horas bajo el sol o habitan en una zona con poco arbolado.
“Por eso, hablar de adaptación climática, también es hablar de justicia social”, afirmó. Pérez Córdova sostuvo que cuando se activa una alerta por calor extremo, no se puede improvisar, porque está en riesgo la salud de la gente.
Al respecto, externó que se debe aprovechar la capacidad de dichos inmuebles; identificar los espacios; definir protocolos; establecer criterios mínimos; que las autoridades se coordinen, e informar a la población dónde se ubican los refugios climáticos y cómo utilizarlos.
“Nuestra propuesta no puede limitarse a pedir a la ciudadanía que se cuide. Debemos ofrecer alternativas reales de protección, especialmente para las personas mayores y para quienes trabajan en las calles”, expresó la pevemista.

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