Cultura continua en movimiento: una expandir el horizonte cultural del país.
- 21 ene
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Más allá de los libros y de una cita anual ya consolidada, desde Coyoacán se gesta una iniciativa que aspira a incidir de manera profunda y sostenida en la vida cultural de México. Impulsado por la Feria Internacional del Libro de Coyoacán (FILCO), un colectivo ciudadano integrado por creadoras, creadores, académicos y gestores culturales ha comenzado a trazar una ruta común bajo el nombre Cultura Continua en Movimiento.
El proyecto reúne actualmente a más de 75 personalidades vinculadas al arte, la cultura y el pensamiento crítico, quienes celebraron su primer encuentro formal en noviembre pasado. De esa reunión surgió un manifiesto que establece 13 líneas rectoras, concebidas como una hoja de ruta para detonar acciones culturales con impacto nacional y enfoque territorial.
Para Gerardo Valenzuela, fundador y director de la FILCO, esta iniciativa parte de una convicción clara: la cultura se fortalece cuando se construye de manera colectiva. “La suma de voces nos permite pensar y crear mejor. No se trata de una visión individual, sino de un consejo vivo que seguirá creciendo”, señala.
Lejos de ser un proyecto aislado, Cultura Continua en Movimiento se articula desde la Fundación Intercultural Libertad Creativa y Objetiva (FILCO A.C.), y se concibe como una extensión natural, aunque con un horizonte más amplio, de la feria literaria que del 6 al 15 de marzo celebrará su quinta edición en Coyoacán. “La literatura es el punto de partida, pero no el único eje. Este es un planteamiento más ambicioso y de largo aliento”, explica Valenzuela.
Uno de los objetivos centrales es llevar propuestas culturales a distintas regiones del país, dialogando con los contextos locales y respetando el trabajo institucional ya existente. “No venimos a competir ni a desplazar esfuerzos, sino a sumar, escuchar y diseñar proyectos acordes a cada comunidad”, subraya el gestor cultural.
Entre quienes forman parte del consejo destacan figuras de reconocimiento nacional e internacional, como los arqueólogos Eduardo Matos Moctezuma y Leonardo López Luján; la historiadora Ángeles González Gamio; fotógrafos como Cristina y Guillermo Kahlo, Bob Schalkwijk, Barry Domínguez y Paulina Lavista; actrices como Diana Bracho y Ofelia Medina; la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, así como escritoras y escritores de la talla de Elena Poniatowska, Carmen Boullosa, Margo Glantz, Élmer Mendoza, Carlos Martínez Assad y Adolfo Castañón, entre muchos otros.
De este diálogo plural han comenzado a surgir propuestas concretas. Una de las primeras, impulsada por Matos Moctezuma, es la creación de una revista cultural independiente, concebida como un espacio autogestivo, crítico y diverso.
El manifiesto que da sustento a la iniciativa articula principios como la cultura entendida como raíz y proyección, el arte como lenguaje compartido, la centralidad de lo humano y la autogestión como vía de libertad cultural. Además, plantea la construcción de una agenda nacional que visibilice y promueva las múltiples expresiones culturales que conforman el país.
Gerardo Valenzuela adelanta que los primeros anuncios formales sobre alianzas, proyectos y acciones concretas se darán a conocer a partir de febrero. “Este proceso se está construyendo con cuidado y profundidad. Lo que viene será resultado de muchas conversaciones, acuerdos y sinergias”, afirma.
De feria del libro a experiencia cultural integral en paralelo, la FILCO se prepara para una edición que marcará un nuevo momento en su historia. Con una duración ampliada y una programación más diversa, la feria apunta a consolidarse como una experiencia cultural integral.



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