Crear ley para la protección, apoyo y promoción de lactancia materna

El Estado debe garantizar la lactancia materna como una práctica segura y libre de prejuicios, para asegurar el interés superior de la niñez, la libre determinación de la mujer respecto a su cuerpo y prevenir un deterioro económico en las familias.
Con el fin de garantizar el interés superior de la niñez y la libre determinación de la mujer sobre su cuerpo, el diputado Paulo Emilio García presentó una iniciativa para apoyar y promover la lactancia materna segura, digna y responsable en la Ciudad de México.
El proyecto de decreto propone crear la Ley para la Protección, Apoyo y Promoción de la Lactancia Materna en la Ciudad de México; así como reformar y adicionar diversas disposiciones legales en materia de alimentación con leche materna de las leyes locales: Bebé Seguro, Atención Integral para el Desarrollo de las Niñas y los Niños en Primera Infancia, de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, de Cunas y de Cultura Cívica, todas de la Ciudad de México.
En palabras de García, “la leche materna es el alimento idóneo para un recién nacido, de acuerdo a todas las organizaciones de salud y de alimentación, nacionales e internacionales. Sin embargo, en las últimas décadas, la práctica de lactancia materna registró una disminución en todo el país, lo que ha traído como consecuencia un deterioro en la calidad de la alimentación de los menores de dos años de edad”.
Agregó: “En la vida diaria aún es poco frecuente observar a madres amamantar a sus hijos, ya sea por la inseguridad, la dinámica metropolitana que obliga a recorrer grandes distancias, o la hiper-sexualización asociada al cuerpo femenino””.
Por tanto, para el legislador, “es fundamental que el Estado garantice la lactancia materna, despojándola de prejuicios construidos por la publicidad, redes sociales y medios masivos, que asocian el cuerpo de la mujer con la sexualidad y el erotismo”.
En ese sentido, la propuesta plantea garantizar que la lactancia sea un derecho protegido en dos direcciones: la decisión libre de la mujer para amamantar y el derecho del infante a la alimentación suficiente e idónea en sus primeros años.
“Es preciso que la responsabilidad sea compartida por el Estado, la sociedad y las familias”, concluyó García.

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