CONTEXTO

FERNANDO RAMÍREZ DE AGUILAR L. ……………
Los festejos Patrios y la libertad de Expresión. Mensaje de los obispos del país: la libertad debe ser tratada garantía.
Ahora que está de moda hablar de esta entelequia llamada soberanía, valdría la pena preguntarles a estos legisladores y políticos morenistas, si la mayoría de sus reformas legislativas, a las cuales “no les quitaron siquiera una coma” según el mandato presidencial, vinieron a fortalecer o descomponer el avance democrático que ya había alcanzado el país, ya que ahora no hay ningún tipo de contrapeso entre los poderes de la unión, no hay tampoco una rendición de cuentas y los casos de corrupción se han disparado y multiplicado abrumadoramente y la libertad de expresión está siendo verdaderamente amenazada y acosada por el poder público.
Los escandalosos casos de corrupción heredados de la administración de López Obrador y que incluyen a sus hijos, las rebeliones internas de morenistas en su contra fomentadas y motivadas por el círculo cercano al tabasqueño y, ahora, las presiones del gobierno de Estados Unidos en contra de los narco-políticos de Morena que se han ligado a las organizaciones del crimen organizado y que los vecinos del norte ya consideraron como grupos “terroristas”, obligan a asumir otra postura.
Pero el acoso a los verdaderos comunicadores es inaudito. La jefa del Ejecutivo debería de preguntarse si le conviene tener en sus conferencias mañaneras lambiscones y lámeselas que le hacen preguntas a modo o reporteros profesionales que le hagan cuestionamientos serios que realmente les interesen a los millones de mexicanos y no solamente a las audiencias morenistas.
Hace unos cuantos días, el senador morenista de Coahuila, Luis Fernando Salazar, amenazó al periodista de Televisa-Univisión, Enrique Acevedo, por haber dado a conocer un reportaje en donde la también la senadora morenista con licencia, Julieta Ramírez, habría alcanzado un presunto acuerdo con las autoridades Estados Unidos en medio de investigaciones en su contra.
El incidente ocurrió en X el pasado miércoles 9 de septiembre después de que el periodista difundió el reportaje. El legislador morenista cuestionó el trabajo del conductor de N+ y escribió: “Qué locura y qué vergüenza, la exhibición del chayote plus al máximo.
Enrique Acevedo, vamos a ir tras de ti por vulgar mentiroso, eres un corriente, vergüenza te debería de dar”. Ante las críticas y el respaldo a Enrique Acevedo y su equipo de investigación, Luis Fernando Salazar borró su mensaje amenazador.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció con firmeza contra las declaraciones del senador Luis Fernando Salazar, dirigidas al periodista Enrique Acevedo.
Afirmó que “no es correcto” que un legislador utilice palabras que puedan interpretarse como amenazas hacia comunicadores, y subrayó que, aunque puede haber desacuerdos con el trabajo de los medios, jamás debe recurrirse a expresiones que vulneren la libertad de prensa.
Sheinbaum Pardo recordó que el día anterior había abordado el tema relacionado con la nota periodística que originó la polémica, pero no se había referido directamente a las expresiones del senador.
Consideró necesario hacerlo, para dejar claro que su gobierno no avala conductas que intimiden a periodistas. “Las frases que dijo contra este periodista son condenables y no deben pasarse por alto”, enfatizó.
La presidenta manifestó su solidaridad con Enrique Acevedo y destacó que el legislador eliminó la publicación y ofreció disculpas, lo cual calificó como positivo, aunque insuficiente para borrar el impacto de sus palabras. Señaló que la manera en que Salazar utilizó sus redes sociales para difundir mensajes contra el comunicador es un ejemplo de cómo el discurso político puede convertirse en un instrumento de presión indebida.
Sheinbaum reiteró que la libertad de expresión es un pilar democrático y que el respeto hacia periodistas y medios debe ser garantizado sin importar las diferencias ideológicas. “No se trata de coincidir siempre, sino de mantener un debate público sin amenazas ni agravios”.
Con este posicionamiento, la presidenta buscó enviar un mensaje de respaldo al gremio periodístico y de advertencia a quienes, desde el poder, pretendan descalificar o intimidar a la prensa. Ojalá y no sea demasiado tarde ante la ola de crímenes de periodistas estatales en manos de alcaldes morenistas.
En ese sentido, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un urgente llamado a las autoridades federales para que la libertad no sea tratada como una “concesión sino como garantía”, al tiempo que exigió frenar la violencia, responder por los desaparecidos y proteger la libertad de expresión en vísperas de las Fiestas Patrias y del próximo ciclo electoral.
A través del mensaje “Llamados a la libertad”, emitido con motivo del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, el Episcopado Mexicano sostuvo que el país llega a este 2026 con “pasos construidos” en materia de derechos, pero advirtió sobre “heridas abiertas” que siguen afectando a la sociedad, como el crimen, la impunidad, la desigualdad y el desplazamiento forzado de comunidades enteras.
“A quienes gobiernan, en todos los órdenes, les pedimos que la libertad no sea concesión sino garantía; que la seguridad y la justicia dejen de ser promesa; y que se escuche a las víctimas”, enfatizó la cúpula eclesiástica en su comunicado, en el que también instó a la ciudadanía a “amar a México” y cuidar a los sectores más vulnerables.
De cara al nuevo proceso electoral de 2027, los obispos del país pidieron a los actores políticos mantener un debate público “a la altura del pueblo”, que respete la pluralidad y la libertad de expresión, además de garantizar la labor y protección de los periodistas.
Reivindicaron derecho fundamental a la libertad religiosa y de conciencia al evocar el centenario del Conflicto Religioso o Guerra Cristera (1926-1929), al que calificaron como un choque “fratricida” que dejó como lección que la restricción de libertades lastima a la nación entera.
La Iglesia Católica sostuvo además que no es “huésped” en el país, sino parte de su tejido social a través de escuelas, comedores, centros de derechos humanos, albergues para migrantes y tareas de reconstrucción de la paz y afirmó que buscan “denunciar sin odio” la situación que aborda el país.

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