Ante la crisis hídrica en la CDMX se proponen medidas restrictivas que desalienten el desperdicio de

Ante los cambios de paradigmas, el cambio climático y la imperante necesidad de proteger al medio ambiente, las medidas administrativas para sancionar el desperdicio del agua en la Ciudad de México son insuficientes, por ello la necesidad de tipificar el desperdicio de agua como un delito, para que la autoridad sancione contundentemente una actividad que se ha agravado en los últimos años, propuso Elizabeth Mateos ante el Congreso de la CDMX.
El agua es un recurso natural esencial para la vida, la salud y debemos privilegiar este derecho humano. “Vivimos una crisis hídrica a nivel mundial, es escasa y nuestra obligación es preservarla y protegerla, de ahí la propuesta para tomar medidas drásticas que nos permitan tomar conciencia y revertir las graves consecuencias de no cuidar el vital líquido”.
La legisladora Elizabeth Mateos Hernández presentó al Congreso capitalino una iniciativa legislativa para tipificar el desperdicio de agua como delito e incorporar al Código Penal dicha conducta para sancionar de 1 a 5 años de prisión y una multa de 300 a 1500 veces ($31 mil 122) el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización a quien desperdicie o tire el agua potable hasta mil litros y de 3 a 9 años de prisión y una multa de 1000 a 5000 veces ($518,700) a quien derroche más de mil litros del vital líquido.
El desperdicio de agua afecta a miles de personas, en algunas colonias de la Ciudad de México es escasa y en otras simplemente no llega, en contraposición en algunas zonas y como el líquido sale de la llave sin limitación el desperdicio continúa, no se toma conciencia de su uso y cuidado, expresó la legisladora por Iztacalco.
El uso desmedido de los recursos naturales crea problemas de escases hídrica y de no ser atendido a la brevedad no solo serán unos días sin agua potable para la población, sino causará incremento en los precios para su acceso, destacó la integrante de la Junta de Coordinación Política.
Prueba de ello, explicó, es la actual reducción de agua en los meses de marzo, abril y mayo en la zona metropolitana como resultado de una falta de capacidad del Sistema Cutzamala para poder proveer a los diversos lugares como Iztacalco, Iztapalapa, Venustiano Carranza, entre otros, y solo mediante pipas del vital líquido se puede satisfacer una de las necesidades básicas de consumo humano.
Además de sancionar la conducta -dijo- “podemos fomentar el uso responsable del agua, incentivando a las personas y empresas a ahorrarla y a implementar prácticas sostenibles en su uso y gestión. De esta manera, no sólo protegemos un recurso valioso, sino promovemos prácticas sostenibles y responsables en todas las áreas de nuestra sociedad”.
Con el cuidado del vital líquido se evitan gastos en su tratamiento y gestión. Al mismo tiempo, se fomentará la innovación y el desarrollo de tecnologías más eficientes en el uso y gestión del agua, lo que puede generar nuevas oportunidades de empleo y crecimiento económico, subrayó.
Tipificar el desperdicio de agua como un delito y sancionarlo es una medida contundente, porque esta actividad se ha agravado y afecta a todos los seres vivos de este planeta. Debemos privilegiar este derecho humano, cuidemos el agua, finalizó Elizabeth Mateos

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