A BOTA PRONTO POLITICO
- Chronos
- hace 21 horas
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GUSTAVO SANTOS ZUÑIGA ……………….
IMSS: DECISIONES DE ESCRITORIO. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), enfrenta carencias significativas en sus servicios de salud, lo que ha llevado a un aumento en la insatisfacción de los derechohabientes, especialmente por la negligencia hospitalaria en las áreas de urgencia, las clínicas de salud y el desabasto de medicamentos y corrupción en las farmacias del Instituto.
Las quejas más frecuentes tienen que ver con la burocracia interna administrativa, los cotos de poder del servicio de enfermeras y enfermeros y, la falta de capacitación y disposición del personal sindicalizado que, rebasados por la demanda, solo atinan a exhibir sus diferencias con sus compañeros de turno e, incluso, a perderse entre las multitudes para no cumplir con sus obligaciones.
Es decir, las decisiones de escritorio para mejorar el servicio solo evidencian una incapacidad resolutiva que no se solucionará con más camas por la desaparición del Instituto de Salud para el "Bienestar" (INSABI), que fue un fracaso, superando las capacidades operativas actuales de la Institución.
El propio Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) ha documentado que el número de personas con carencias en accesos a servicios de salud ha afectado más de 50.9 millones de usuarios en tan solo siete años, Lo que representa un aumento del 40 por ciento.
En 2024, sólo 41.2 millones (53 por ciento) de los asegurados estuvieron adscritos a una Unidad de Medicina Familiar (UMF), lo que representa una caída alarmante frente a los 62 millones adscritos en 2004.
Este fenómeno está relacionado con una pérdida de confianza en los servicios del IMSS, lo que llevó a muchos de sus asegurados a buscar alternativas en el sector privado, particularmente en los consultorios adyacentes a farmacias, una tendencia documentada por la ENSANUT 2024.
A lo largo y ancho del país abundan los testimonios y denuncias por atención deficiente, y a veces hasta negligente, así como de carencias y limitaciones, en diversas instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
A esto se suma la preocupación del inminente aumento en el número de pacientes a atender y su reemplazo por el ineficiente programa IMSS-Bienestar ya que los problemas y retos que están por venir sobrepasan las capacidades actuales de esta institución de seguridad social.
Las diferentes clínicas y hospitales del IMSS enfrentan escasez de equipos y otros insumos. Y aquellas instalaciones que sí cuentan con los equipos médicos, los tienen funcionando con fallas o, en el peor de los casos, sin funcionar.
En algunos centros, como el Hospital Regional 251 de Metepec de Alta Especialidad, suceden situaciones como la negligencia de atención por parte de la Jefa de Urgencias, la poca voluntad y desatención de algunas enfermeras, carencia de servicios como en rayos X, o tener que emplear los equipos que se tienen disponibles en tres turnos para aquellos pacientes que son transferidos desde otras clínicas u hospitales.
Sume usted estimado lector el negocio de los responsables de farmacias que, por protocolos corruptos, no suministran el total del medicamento del tratamiento ordenado por el médico especialista.
Es decir, los empleados de farmacias deciden a quien y cuanto medicamento dan. Debo reconocer que la atención y funcionamiento que actualmente ofrece el IMSS es gracias al profesionalismo, humanismo y dedicación de los médicos especialista, que anteponen la salud de los pacientes trabajando hasta jornadas de 48 horas seguidas para brindar una opción de salud a quienes los necesitan.



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