A BOTA PRONTO POLITICO

GUSTAVO SANTOS ZUÑIGA. ……………………..
El presupuesto destinado a la Secretaría de Salud (SSA) para el ejercicio fiscal 2026, es uno de los más afectados en los últimos años por la draconiana política de “austeridad” y cuyos efectos resienten diariamente millones de mexicanos. Para el siguiente año, SSA tendrá un recorte en su presupuesto de 34.0% anual en términos reales, un total de 66,693 millones de pesos (mdp) desde los 101,114 mdp asignados en 2024.
El presupuesto propuesto no atiende las desigualdades ni las brechas presupuestarias del sector, la población con IMSS Bienestar sería el grupo más afectado. Los gastos comprometidos, las presiones fiscales y la falta de prioridad en el sector salud se reflejan en los recortes propuestos en el paquete económico 2026 para la población sin seguridad social, la cual vería una caída en el gasto por persona de $1,400 que contrasta con los aumentos planteados para los derechohabientes del IMSS e ISSSTE.
Todos los hospitales e institutos nacionales tendrían recortes, los más grandes en los institutos de pediatría, nutrición y cancerología; las partidas de medicamentos y salud mental se sumarían a las disminuciones. Ç
El gobierno federal prevé eliminar 11 programas de la Secretaría de Salud para 2026, lo que implicaría que se mantendrían 16 en este ramo administrativo, de acuerdo con la Estructura Programática para el Presupuesto de Egresos 2026 enviada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a la Cámara de Diputados.
El objetivo de este documento es analizar los principales cambios propuestos en el paquete económico, con el fin de identificar las implicaciones en materia de política del gasto en salud en diferentes grupos de la población.
Debo recordar que en 2025, el presupuesto del sector salud en México se redujo a 918.4 mil millones de pesos, lo que represento un recorte del 11% en términos reales en comparación con 2024.
Este recorte afecto a la población en general y a los derechohabientes de las instituciones de salud publica. Además, se han propuesto ajustes en el gasto funcional, con un aumento en el IMSS y un recorte en el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).
Estos recortes reflejan la necesidad de priorizar la inversión en salud pública y analizar opciones de financiamiento para mitigar estas disminuciones.
En México destinamos menos de la mitad del 6%, para este año se aprobó 2.5% del PIB como la inversión pública, la inversión del gobierno para el sector salud. "Llevamos más de una década estancados, en no poder aumentar tres puntos del PIB", explicó Judith Méndez, especialista en salud y finanzas públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria. Por ello, es necesario priorizar la inversión en salud pública y analizar opciones de financiamiento, como el ajuste a los impuestos al tabaco y alcohol, que podrían generar ingresos suficientes para revertir estos recortes. Históricamente, el gasto en salud ha mantenido una brecha presupuestaria de 3 puntos del PIB.
Esta diferencia se debe a que, a nivel internacional, la sugerencia de inversión mínima en el sector salud es de 6% del PIB y México invierte menos de la mitad de ese porcentaje
Lamentablemente para millones de mexicanos la afirmación de que la salud no es prioridad en México se refleja en varios aspectos del sistema de salud del país. Actualmente, siete de cada diez personas optan por atenderse en el sector privado, lo que indica una privatización de facto de la salud, impulsada por debilidades estructurales del sistema público.
Además, más del doble de personas quedaron privadas de acceso a servicios de salud públicos, lo que evidencia una exclusión estructural del sistema. La pandemia de COVID-19, los crimenes de lesa humanidada cometidos por las malas decisiones del doctor "Muerte", el incremento a las dadivas del bienestar, el rescate de dependencias y programas fallidosla, la corrupción, entre otros han exacerbado la situación afectando la atención médica, el desabasto de medicamentos, la falata de equipamiento, afectando gravemente al sector y aumentando la demanda.
A grado tal que, la administración ahora solicita, en campañas de donación, medicinas, materiales médicos e insumos para que la población ayude, como lo fue en el lamentable accidente en la alcaldía de Iztapalapa, en la CDMX.

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