CONFINAMIENTO EN COLONIAS DE COYOACÁN EN SEMÁFORO ROJO

Los comerciantes ambulantes, establecidos familias completas, deportistas, artistas y ciudadanía general, de la Alcaldía Coyoacán, son burlados y abandonados a su suerte en estos momentos de problemas de salud y economía por el Covid19
Manuel Negrete Arías, se ha dedicado a apoyar a familias de otras alcaldías, Iztacalco e Iztapalapa, de los estados de Guerrero y Estado de México, y olvidarse de las personas quienes confiaron en él dándole su confianza al votar a su favor-
Los habitantes de Coyoacán, nunca se imaginaron que Manuel Negrete Arías era un verdadero mercenario de la política quien solo busca beneficiarse y apoyar a su familia, amigos, recomendados y compadres-
Durante el primer mes de semáforo epidemiológico, la gente intentó resguardarse en casa lo más posible y esperó a que el alcalde Manuel Negrete les extendiera la mano y los apoyará con los programas sociales destinados para las familias más necesitadas-
La ayuda nunca llegó, los comerciantes en general tuvieron desconfinarse y volver al trabajo, y como ejemplo y prueba de ellos están las personas del tianguis de La Bola, en Ajusco, Coyoacán. Esta última es una de las 14 colonias que no ha salido del semáforo rojo zonal, al igual que Santo Domingo, en la misma demarcación.
Ha sido un poco difícil para esta gente, porque es algo inesperado, pero se están adaptando.
La semaforización por colonias -independiente al semáforo semanal de la CDMX- inició el 10 de julio como una medida para intensificar la detección y atención de casos en las áreas rojas, con más casos activos.
Se nombró como Plan de Atención Prioritaria que, además, destinó 4 millones 500 mil pesos para ser repartidos en trabajadores de vía pública no asalariados, pero a las familias en general de Coyoacán, nadie les extiende la mano, están totalmente olvidadas.
La Bola se extiende por más de 20 calles y predominan los puestos de artículos considerados como no esenciales, las chulerías y la gente que usa de forma incorrecta el cubrebocas o que simplemente no lo porta.
Caminan con vasos de cerveza en mano, gritan sin la mascarilla, pasan por puestos que tienen una tira de plástico que no impide el paso y no respetan la distancia.
Aunque hay excepciones, principalmente en puestos de comida que optaron por cercar sus zonas de preparación con plástico, otros hasta ingresan a los comensales en el mismo espacio donde cocinan y escuchan música en vivo.
Y a la relajación de medidas, se suman las fiestas como factor de riesgo en aumento. El C5 recibió hasta octubre 60 reportes por fiestas y disturbios en esta zona, lo que la coloca en el segundo sitio de la CDMX por ese problema. En 2019 sólo registró 18 en el mismo periodo.

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