Debe frenar discriminación de la mujer todo ámbito

La Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), adoptada en 1979, es el instrumento más poderoso y buscar la igualdad en todos los aspectos de la vida social, política, económica y cultural.
Nuestro país, al suscribir dicha convención, se obligó; además de eliminar cualquier discriminación, a generar condiciones de crecimiento personal y profesional de las mujeres a través de una base de políticas públicas de forma efectiva.
Sin embargo, y pese a que hemos avanzado en la materia, aún existen muchos pendientes, no se puede hablar de igualdad de género sin el componente de empoderamiento económico.
La OCDE y ONU-Mujeres, han señalado que el empoderamiento femenino tanto a nivel educativo como económico es sumamente benéfico, ya que, está demostrado que, de forma colateral, esa mejora en la productividad incrementa los índices de nutrición, salud infantil y desempeño académico de los hijos.
El McKinsey Global Institute, consultora internacional y una de las principales instituciones en el mundo que realizan investigación y estadísticas en materia de género, reflejó en su último informe que, si en nuestro país se redujera la brecha de género, para 2025 se agregarían casi 800 mil millones de dólares al PIB.
Pero esas sólo son estimaciones y deseos, ya que los datos duros demuestran una brecha económica sumamente importante. En México el panorama no es alentador. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo:
Dos de cada tres mujeres ocupadas son subordinadas y remuneradas, de ellas, el 37.7% no cuenta con acceso a servicios de salud, el 41.9% labora sin tener un contrato escrito, y más de la tercera parte no cuenta con prestaciones laborales.
El verdadero empoderamiento económico de las mujeres implica mejores condiciones laborales; y el acceso a un financiamiento cerraría la brecha económica y para cambiar la situación no sólo de ellas, sino de sus familias y comunidades.
Es fundamental que el Estado pueda contribuir con programas y acciones específicas que alienten la vida productiva de las mujeres para lograr la igualdad sustantiva que tanto se requiere en nuestro país.
En mérito de los argumentos expuestos, someto a consideración de este Honorable Congreso la presente iniciativa para que en la Constitución Política de la Ciudad de México, se mandate el destino de recursos presupuestarios suficientes para el rubro de empoderamiento económico de las mujeres, y para que la instancia facultada en el Gobierno de la Ciudad de México implemente programas que fomenten el empoderamiento de las mujeres, así como talleres de capacitación financiera que les permitan un auténtico desarrollo económico.

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