Morena 4T, transmutados en comunismo sanguinario

El Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en el Congreso de la Ciudad de México, condenó a los gobiernos local y federal, de transmutarse y enarbolar con acciones oclocráticas -que defenestran la democracia mexicana-, el “reconocimiento” a dos criminales de lesa humanidad que encabezaron una de las revoluciones que hicieron historia a mitad del siglo pasado de Latinoamérica, el Golpe de Estado que los guerrilleros Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, asestaron al opresor Fulgencio Batista, en la República de Cuba.
El coordinador parlamentario albiazul, Jorge Triana, en su cuenta de Twitter, recordó que el pasado jueves 22 de octubre, solicitó al Congreso el retiro de las estatuas de los asesinos, homófobos y racistas Ernesto Guevara y Fidel Castro, que fueron instaladas de forma clandestina en el parquecito de la colonia Tabacalera, en la Alcaldía Cuauhtémoc.
“Documenté con estudios y hasta videos que estos personajes NO son dignos de ser homenajeados en la Ciudad de México”, aseveró al advertir que el Grupo Parlamentario de Morena, “sin debate, ni argumentos, desechó la propuesta”, lo que deja a su interpretación que México se encamina rápidamente a convertirse en un estado comunista.
Una prueba más fue cuando en la madrugada del tres de octubre, una cuadrilla de trabajadores de forma clandestina se dio a la tarea de desaparecer la estatua de Cristóbal Colón y sus cuatro frailes que lo rodeaban, cuyo monumento fue el primero de su especie colocado sobre la histórica avenida Paseo de la Reforma.
Pese a ello, la Secretaría de Cultura local, aclaró que se quitó de la glorieta para ser tratada a una “restauración profunda”, cuya escultura fue hecha por el francés Charles Cordie, ordenada por el empresario y banquero mexicano Antonio Escandón, quien la donó a la ciudad en 1873.
Fue retirada de forma “secreta bajo el manto de noche oscura”, forjando una serie de comentarios vinculados a cuestiones políticas como la posibilidad de que López Obrador pudiera rendirle pleitesía post mortem al tirano de la isla cubana Fidel Castro, fallecido el 25 de noviembre de 2016, instalando su efigie en Paseo de la Reforma.
Diversos diputados locales consideraron “totalmente incalificable” lo que se ha registrado en últimas fechas. Primero haber esfumado la estatua de Colón, y la aparición escultural de dos guerrilleros asesinos sentados en una banca del Parque de la Colonia Tabacalera, hechos sin precedentes, pero saturados por cuestionables acciones políticas dictadas desde Palacio Nacional.
Si bien los mecanismos políticos de la supuesta “izquierda” encauzada por Morena, van más allá de la dádiva histórica, en este contexto, el diputado Triana fustigó: “Tenemos un presidente que cree que México se fundó hace 10 mil años, y que Pinochet gobernó en Italia...”
De tal suerte que la ignorancia supina de los actuales gobernantes, genera mucha vergüenza a nivel internacional, es decir, México ha sido satanizado por el concierto de las naciones por hechos insólitos que vienen sucediendo cotidianamente.
La supuesta izquierda mexicana siempre fue un parteaguas para que la dictadura perfecta que encabezó por más de 70 años el Partido Revolucionario Institucional, siempre reprochó al sistema implantado que era el de ser intolerante.
Pasados los años, esos mismos izquierdosos lograron llegar al poder por la vía democrática, pero con una desventaja, pertenecieron al mismo sistema del priismo corrupto que tanto reclamaron y ahora, Morena como partido en el gobierno, sus integrantes resultaron ser unos alumnos más calificados para conformar una legión de políticos cleptómanos.
En el pasado, López había promovido intercambio tecnológico con el gobierno de Cuba, del entonces Fidel Castro, estrategia coordinada por el entonces gobernador de Tabasco, Leandro Rovirosa.
Según un expediente del CISEN, se detalla que López no solamente era de filiación comunista, sino que también pretendía debilitar al PRI en las elecciones para diputados y así introducir gente del PCM, cosa que no germinó cuando estuvo en las filas del Institucional, y ahora, tiene el camino libre para “convertir a México en una colonia comunista”, bajo las órdenes de Cuba y del Foro de Sao Paulo.
El tabarich o camarada Andrés Manuel López Obrador, tras sus 20 años de lucha continua para derrocar al sistema bipartidista del PRI y el PAN desde principios de este siglo XXI, el llamado Movimiento de Regeneración Nacional, hoy poseedor de un poder omnímodo, pretende eternizarse en la presidencia de México, enalteciendo la bandera soviética.
Busca reafirmarse en el poder por la vía democrática pero con la amenaza de que se desate la violencia institucional en contra del pueblo mexicano. Si se da de esa manera, traerá movilizaciones muy propias del inicio de una revuelta social hasta desembocar en lo que sería la primera revolución del siglo XXI en México ante los ojos del planeta.
En sus dos años de gobierno, el político tabasqueño se transformó velozmente en un “político moralmente derrotado”, es decir, tuvo a las dos Cámaras, al Ejército, al narco, la prensa comprada y el control del dinero, y no ha sabido ser presidente de un país tan grande y generoso como es México.
En esos dos años, el macuspanense -a quien se le atribuye cuando era un jovenzuelo imberbe, haber asesinado a su hermano José Ramón, al pegarle certero plomazo en la cabeza-, se ha mantenido en el poder culpando a la “oposición”.
Una oposición, pese a esa consigna presidencial, que ha actuado con mucha prudencia y no como los elementos de izquierda de López, que como antaño, a todas horas sigue cometiendo desmanes en contra de la sociedad encabezando el mismo sistema que los controló por años.
Si bien López Obrador ha aplicado la máxima juarista de condenar a quienes no comulgan con su modo de gobierno, es claro que ejerce a plenitud la arrogancia sobre el poder judicial.
“A mis amigos: justicia; a mis enemigos, justicia a secas”, apotegma que se convirtió en una constante violación constitucional en contra de Rosario Robles Berlanga, quien fue acusada como artífice de la Gran Estafa, pero más que ese delito, es una clara venganza política del gobierno obradorista.
Andrés Manuel se ha encargado en destruir las instituciones, desaparecer todo lo que huele a bienestar social, ha recortado presupuestos y cancelado fideicomisos, originando que en materia de salud, López Obrador es un “brillante genocida” ya que “como caído anillo al dedo”, negó el abasto de medicamentos a los hospital de salud pública, trayendo como consecuencia una multiplicidad de fallecimientos por la pandemia Covid-19.
La senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, en su cuenta de Twitter, le advirtió al presidente de la República que reformar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para imponer el #DecretoNahle, pondría en riesgo el #TMEC, signado entre México, Estados Unidos y Canadá, que conforme a la aplicación de su “política” exterior, López Obrador es el hazmerreír del mundo entero.
“Hoy legisladores estadounidenses de ambos partidos (republicanos y demócratas) alertan que autoridades mexicanas y el partido Morena contradicen el espíritu del acuerdo (comercial)”, refirió lo que vuelve a ponerse entredicho que Andrés Manuel López Obrador no sabe gobernar. “La silla de Palacio Nacional le quedó muy grande”, sentenciaron diputados contrarios al político tabasqueño.
Las críticas en contra del Jefe del Ejecutivo federal no cesan. Todo mundo, en su generalidad, se externan opiniones incómodas, donde surge el acre comentario del politólogo Diego Fernández de Cevallos: “Vivo en un país donde en pandemia primero se aperturan los bares que las escuelas...”
Sumado a lo anterior, infinidad de cibernautas maldicen la hora en que comenzó a gobernar López Obrador. “Nadie ha perdido más vidas mexicanas y dinero que el gobierno de @lopezobrador, números que solo se dan en guerras, prevaleciendo un reto a sus seguidores pagados del presidente, a demostrar lo contrario.
Asimismo, no se entiende cómo es posible que López Obrador ande tan campante, sin preocuparse de tanta muerte por todos lados (de enfermedades, violencia, quemados, masacres, feminicidios, infanticidios, etc.), que no le brinda el interés necesario para rescatar a ese mismo pueblo que lo encumbró en la presidencia, y hoy vive paradójicamente la insensatez de un animal político llamado AMLO.
El pueblo de México, lastimosa y cotidianamente se hace muchas preguntas: “¿Hasta cuándo estaremos dispuestos a salir a paralizarle el País al infeliz de López?, ¿hasta que ya no tengamos que comer? ¡Para entonces no tendremos fuerzas y será demasiado tarde!. Este par de años han sido terribles y pensar que aún a López le faltan cuatro más, y la pesadilla continúa”.
Entre la colectividad de los chairos también ha sido satanizada, ya que “hay carencia de inteligencia y materia gris en la comunidad chaira, por lo cual no se espera algún argumento lógico de parte de ellos, cuando su estulticia los convierte en mexicanos inservibles, sin importarles lo que está ocurriendo a su alrededor. Este sexenio huele a morgue.
“Ya ven que era la guerra de Calderón contra el narco; esta otra guerra es la de #ElCacas contra el pueblo...”, pronunciaron para recomendarle a la sociedad, lean, estudien y analicen el contenido del famoso El Libro Negro del Comunismo: crímenes, terror y represión (1997).
Es un libro escrito, hace 23 años, por profesores universitarios e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centro Nacional para la Investigación Científica, organización pública de investigación de Francia.
Su propósito es catalogar diversos actos criminales (asesinatos, tortura, deportaciones, etc.) que son el resultado de la búsqueda e implementación del comunismo (en el contexto del libro, se refiere fundamentalmente a las acciones de Estados comunistas).
El libro se publicó originalmente en Francia con el título Le Livre noir du communisme: Crimes, terreur, répression. En español fue publicado en 1998 por las editoriales Espasa Calpe y Planeta en 1998, traducido por César Vidal.
En 2010, Ediciones B, publicó una nueva edición, y ha sido una lectura obligada con la finalidad de crearle conciencia a las sociedades del mundo, avizorarlas de la alta peligrosidad que se cierne en torno al ejercicio criminal de esos políticos cleptómanos que bajo engaños llegaron al poder, comenzando a asesinar a sus pueblos, como es el caso de Andrés Manuel López Obrador, en México.
La introducción, a cargo del propio editor Stéphane Courtois, mantiene que “...el comunismo real (...) puso en funcionamiento una represión sistemática, hasta llegar a erigir, en momentos de paroxismo, el terror como forma de gobierno”. De acuerdo con las estimaciones realizadas,
cita un total de muertes que “...se acerca a la cifra de cien millones”. El análisis detallado del total es el siguiente:
60 millones en la República Popular China
20 millones en la Unión Soviética
2 millones en Corea del Norte
2 millones en Camboya
100 mil en los regímenes comunistas de Europa oriental
100 mil en Latinoamérica
30 mil en África
100 mil en España Represión en la zona republicana durante la Guerra Civil Española; y 350 mil muertes en México, en tan solo dos años (2018-2020), bajo el régimen demócrata-comunista de López Obrador. Hoy, México que siempre ha vivido en un Estado de alerta e invasión ideológica extranjerizante, Andrés Manuel le abre las puertas a los enemigos de la
Patria.

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