Politiquería opositora que busca obtener ganancias y agudizar violencia

La Vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna Luna, consideró necesario separar las protestas nacidas de la justa indignación de la politiquería opositora que pretende obtener ganancias de la toma de instalaciones en la CNDH y agudizar la violencia.
“La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), institución que hoy dicen defender desde la hipocresía política, nunca cumplió cabalmente sus funciones, por un lado, porque estuvo controlada por un grupo para el cual las víctimas no eran prioridad y, por otro, porque fue usada para cubrir abusos del poder o simular la atención a las víctimas”, expuso.
Dijo que, para la derecha hipócrita, el respeto y la defensa de las instituciones dura hasta que ve afectados sus intereses, como se vio con toda claridad en el caso de las resoluciones recientes del Instituto Nacional Electoral (INE).
Algo similar, agregó la legisladora federal, ocurre con el caso de la CNDH, “ahora dicen ser solidarios con las mujeres que protestan, pero si estuvieran en el Gobierno ya las habrían golpeado o desalojado”.
“¿Cómo han sido tratadas las protestas de mujeres en ciudades donde gobierna la oposición? Ahí están los casos recientes de León o Ciudad Juárez, donde a las legítimas protestas se respondió con golpes y detenciones. Esa es la doble moral de la derecha”, remarcó.
Padierna Luna refirió que las madres de víctimas que protestaban lo hacían porque en sus estados de origen se toparon con oídos sordos cuando no complicidad de autoridades locales, “ellas, según ha informado la propia Comisión, han sido atendidas como corresponde”.
Asimismo, expresó su total respaldo a las familias de las víctimas en sus justos reclamos a distintos niveles de gobierno y a un sistema de justicia cuya reforma ya no puede esperar.
“No nos debe de sorprender la toma de oficinas de la CNDH, pues ese acto es una muestra extrema y desesperada de algunas víctimas ante la falta de resultados de todo un sistema que no se ha logrado cambiar y que presenta muchísimas resistencias para modificarse, pero lo que sí debería de sorprendernos, es que en la toma de esas instalaciones se exija le renuncia de su titular Rosario Piedra Ibarra como si ella y sólo ella, fuese la responsable de ese complejo sistema que durante décadas dejó de funcionar en nuestro país”, indicó.
Finalmente, hizo un llamado para no utilizar la toma de instalaciones de la CNDH como un acto de proselitismo político con intereses que parecen ir más allá de las meras y legítimas exigencias de justicia, de verdad y de reparación del daño.

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